Chilenismos y curiosidades del habla

Para cachar (entender) el habla chilena hay que avisparse (ser listo) y apechugar al tiro (enfrentar de inmediato) una jerga que puede ser muy bacán (buena, espectacular).

domingo, 05 de julio de 2009  
Chilenismos y curiosidades del habla (Photo:Universidad Católica)

Al idioma español escrito en Chile se agrega el dinamismo del habla cotidiana. Se trata de una jerga que recibió la herencia de las lenguas de los pueblos originarios, en especial del mapudungún. A la expresión del habla chilena se le denomina chilenismo. Con razón los extranjeros terminan encantados con este particular slang y no tardan en incorporarlo a su vocabulario.

Son palabras y frases en las que abunda el lenguaje metafórico, las rimas y las relaciones ingeniosas para expresar con picardía lo que se conoce en Chile como sabiduría popular. Llama también la atención de extranjeros y no pocos chilenos la forma jocosa con que se abordan temas serios.

La riqueza del habla ha hecho suyos, además, modismos que tienen su origen en palabras de otros idiomas. Algunos ejemplos: cachar, que significa entender, se deriva del inglés to catch; valer callampa, que significa valer muy poco, proviene de la palabra quechua kallampa, que nombra a los hongos que crecen en cualquier lugar. Las tribus urbanas juveniles son las principales creadoras de nuevos términos y modismos. A la hora de utilizar chilenismos es recomendable estar informado y al día, porque cambian constantemente. Típico del habla chilena es su bestiario, en el que diversos tipos de personas son denominadas con nombres de animales.  

En el español hablado en el país se escuchan algunos giros que son también pequeños defectos de dicción. Es común que el chileno no pronuncie las eses y las de en los finales de las palabras, incluso al término de algunas sílabas. Se silencian totalmente o se insinúan apenas.

Se suele decir verdá por verdad, y salú por salud. También es frecuente decir "laoh" por lados, y "cosah" por cosas, usando el singular cuando la palabra es plural y debe terminar en ese.

En el habla de los chilenos tampoco se hace una diferencia clara entre la be y la ve; ni entre la ce, la ese y la zeta. Tal vez la característica más singular sea la de utilizar diminutivos, costumbre que se da en todos los estratos sociales. Por ejemplo, en verano se toma "solcito", a media tarde se invita a un "tecito" y en la mañana a un "cafecito", quien llega después de hora está "atrasadito" y quien trabaja mucho suele estar "cansadito".
                                                      
Chilenismos selectos

Al tiro

Significa de inmediato o de prisa y los chilenos lo utilizan frecuentemente. ¿Vamos a almorzar al tiro? La expresión tiene su origen en la antigua costumbre, ya en desuso, de disparar un tiro al aire para avisar a los campesinos la hora de almorzar.

Huevón

Tal vez el modismo más utilizado en Chile. Se utiliza para calificar a alguien de tonto o estúpido; sin embargo también puede significar amigo. Tiene múltiples derivaciones como huevear, que es sinónimo de disfrutar o entretenerse pero también de molestar a alguien. Su origen está relacionado con la palabra huevo. Por la similitud física entre este alimento y los testículos, se usa para nombrar esa zona genital masculina.
La manera y el tono con que se dice determina si la connotación es positiva y amistosa o negativa y descalificadora.

A la maleta o ser maletero
El maletero es quien carga maletas. Pero en Chile  maletero es también alguien que, en una pelea, no respeta las reglas del juego. El que actúa a la maleta tiene malas intenciones y lo hace a mansalva, es traicionero, sus verdaderas intenciones están ocultas, como si estuvieran guardadas en una maleta.

Dar cancha, tiro y lado
Significa ganar holgadamente, haciendo ostentación de la superioridad ante el rival. Desde su origen, se da cancha, tiro y lado en las competencias hípicas, especialmente en las carreras a la chilena, en el campo.

Cortar las huinchas

Cuando alguien tiene mucha ansiedad por hacer algo, está que corta las huinchas.
La palabra wincha, de origen quechua, nombra una cinta para sujetar los caballos.  Cortar las huinchas evoca a un jinete que espera la señal de partida de una carrera.

Darse vuelta la chaqueta
Las personas que cambian de opinión de súbito y de manera oportunista, se dan vuelta la chaqueta. El dicho se remonta a la Guerra Civil de 1891, cuando algunos derrotados se pasaron al otro bando cambiando de chaqueta y de uniforme.

Irse a la cochiguagua
Significa vivir sin el menor esfuerzo, esperar que otros hagan el trabajo. Es como ir en el coche de una guagua, sinónimo de bebé que proviene del mapudungún.

Hora de once
En Chile la hora de once es la hora del té, desde que se adoptara la costumbre inglesa. La once consiste en tomar té o café con emparedados, alrededor de las cinco de la tarde. La tradición popular atribuye este término a los marinos que en el pasado llamaban de manera eufemística once al aguardiente, que tiene once letras.

Marca Chancho
Para referirse a una marca de poco prestigio, desconocida, se dice despectivamente que es marca Chancho.  El rótulo efectivamente existió y correspondió a unos cigarrillos fabricados en Valparaíso en el siglo pasado.

Más perdido que el teniente Bello
Las personas que están más perdidas que el teniente Bello son aquéllas muy desorientadas. El refrán se origina en un hecho real de 1914, cuando el aviador Alejandro Bello desapareció durante una prueba aérea y nunca fue encontrado.

Morir en la rueda
Morir en la rueda significa respetar lealmente un secreto y guardar silencio. El dicho evoca la rueda en que torturaban a los prisioneros durante la inquisición para que confesaran.

Ni chicha ni limoná’
Se dice que alguien no es ni chicha ni limoná, cuando demuestra indefinición, ambigüedad y queda en una situación intermedia, esperando el momento más conveniente para definirse. Chicha es un licor fuerte de uva o de manzana y limoná (limonada) es la inocente bebida azucarada.

 

img_banner