Centros de investigación

Especialistas comprometidos

Los laboratorios de las universidades y centros de investigación cuentan con potencial técnico y humano de nivel mundial.

domingo, 05 de julio de 2009  
Especialistas comprometidos (Photo:Laboratorio Bagó)

Un trabajo dirigido por dos científicas chilenas tuvo singular repercusión internacional a principios de 2009. Viene a entregar un aporte fundamental en el avance de la terapia para aliviar el mal de Niemann-Pick tipo C, una extraña y cruel enfermedad neurodegenerativa que provoca silenciosamente la muerte de niños.

Tras publicar los resultados en revistas de alcance global, Alejandra Álvarez y Silvana Zanlungo se propusieron un  nuevo objetivo: contribuir desde Santiago a los tratamientos de males de mayor prevalencia, como el Alzheimer. Las especialistas aseguran que en Chile existe capacidad científica e intelectual para conseguirlo.

Lo manifestado por Álvarez y Zanlungo es mucho más que una expresión de buenos deseos. Decenas de investigaciones recientes las respaldan. Por ejemplo, las que permiten avanzar en la curación de quemaduras, en diagnóstico y terapias para el cáncer, y en vacunas para aliviar casos de melanoma.

A su vez, el investigador Pablo Valenzuela realizó un trascendental aporte al desarrollar una vacuna contra la hepatitis B y descubrir el virus de la hepatitis C. Además, estuvo a la cabeza del equipo internacional que consiguió clonar y secuenciar el genoma del VIH. Previamente, había destacado por la creación de insulina para diabéticos a partir de cultivos de levadura.

Estos aportes le valieron a Valenzuela el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas en 2002. En su entrega más reciente, el mismo galardón fue otorgado a José Miguel Aguilera por el aporte a la ingeniería gastronómica y a la investigación de alimentos funcionales, tales como la leche enriquecida, los probióticos y los antioxidantes.

El sismólogo Edgar Kausel, por la elaboración de la norma chilena de diseño de edificios, había recibido también idéntico Premio Nacional. La norma de Kausel alcanza enorme trascendencia si se considera la sismicidad del país. Basta recordar que la ciudad de Valdivia, en 1960, soportó el terremoto más violento que haya registrado el planeta, con una intensidad de 9,6 grados.

De similar valor son los Premios Nacionales en Ciencias Exactas. Destacan los dos últimos, otorgados a Miguel Kiwi, por sus investigaciones basadas en la física de los sólidos y su trabajo Exchange Bias Theory, y a Rafael Benguria, reconocido por sus publicaciones en medios como Annals of Mathematics y las indagaciones para conocer cómo la frecuencia de vibración determina propiedades geométricas de los cuerpos.

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