Destinos Clásicos

Isla de Pascua

1700 años de cultura en una isla en medio del Pacífico. Los moais, enormes esculturas de piedra, reciben al visitante.

martes, 07 de julio de 2009  
Isla de Pascua Isla de Pascua (Photo: Sernatur)

Lejos del mundo y cerca del paraíso, en medio del Océano Pacífico y a 3256 kilómetros de territorio chileno, Isla de Pascua es una pequeña isla de 180 kilómetros cuadrados. Volcanes apagados, playas maravillosas y, sobre todo, enormes esculturas megalíticas llamadas moais,  han transformado el lugar en una especie de enigma que atrae a visitantes de todo el planeta.

Rapa Nui, su nombre en idioma nativo, preserva una cultura con raíces que se remontan 1700 años. En el año 300 DC, corrientes migratorias desde la polinesia fueron el origen de una serie de mitos y leyendas que se transmiten vívidamente hasta hoy. Especialmente la danza y la música tradicional, las fiestas, el idioma y los famosos moais, son patrimonio de la isla poblada por casi 5 mil habitantes.  Al arribar el visitante es recibido con un singular collar de flores a modo de bienvenida. Nada más descender del avión que vuela desde el continente, la gente de Rapa Nui hace sentir la calidez y el afecto al recién llegado.

La isla fue descubierta por Jacob Roggewen, el 6 de abril de 1722, día de Pascua de Resurrección. De allí su nombre. Los nativos la llaman Rapa Nui, que significa Gran Rapa (Rapa es el nombre de otra isla) o Te Pito Te Henua, que significa El ombligo del Mundo. Posteriormente, en 1888, Policarpo Toro tomó posesión del lugar en nombre del gobierno chileno.

En Pascua hay un solo poblado y múltiples opciones para los amantes de los deportes al aire libre. Buceo, surf, vela, canotaje, cabalgatas y trekking se desarrollan en su geografía triangular de origen volcánico. Evidencia de este génesis son los tres volcanes extintos cuyos conos contienen ahora lagunas y vegetación y que pueden ser visitados fácilmente. El mayor es el llamado Maunga Terevaka, de 525 metros de altura, el Ranu Kau, de 324 metros y el Poike, de 352 metros.

Rapa Nui fue declarada Parque Nacional en 1935 y reconocida, por su innegable valor patrimonial, como Patrimonio de la Humanidad por parte de Unesco el año 2005. Considerada el museo al aire libre más grande del mundo, visitar la isla es un auténtico regalo y placer para los sentidos. Rodeados del azul de las aguas, se experimenta la sensación de encontrarse de verdad en el ombligo del mundo.