Procesos industriales: calidad de vinos y energía

En las industrias vitivinícola y forestal se realizan los más relevantes aportes de la investigación chilena.

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La biotecnología industrial es también conocida como biotecnología blanca. Se aplica en procesos industriales, como el diseño de microorganismos para producir un producto químico o el uso de enzimas como catalizadores industriales. También se aplica en la industria textil, en la creación de nuevos materiales, como plásticos biodegradables y en la producción de biocombustibles.

Su principal objetivo es la creación de productos fácilmente degradables, que consuman menos energía y generen menos desechos durante su producción.

La biotecnología blanca tiende a consumir menos recursos que los procesos tradicionales utilizados para producir bienes industriales.

En Chile, desde bloqueadores solares hasta sistemas para la purificación de aguas son algunas de las valiosas contribuciones que se ofrecen al mundo, a partir de los microorganismos y la vegetación existentes en la Antártica. Tres bases permanentes tiene Chile en el continente helado desde 1947.

En las áreas forestal y vitivinícola es donde existen innovaciones comprobadamente exitosas. Un ejemplo es el sistema de detección de virus en vides desarrollado por el Premio Nacional de Ciencias Aplicadas y Tecnológicas 2002, el doctor Pablo Valenzuela. Su relevante investigación consiste en la secuenciación de los genomas de todos los microorganismos patógenos, y es un inmenso aporte a la industria vitivinícola nacional, que, en el primer tercio de la temporada 2009, registró 107 millones de litros enviados al extranjero, por un valor de 313 millones de dólares.

En el rubro forestal, que en el primer cuatrimestre de 2009 vendió 1.336 millones de dólares de sus productos al exterior, existen aportes muy valorados de parte de la Universidad de Concepción, específicamente de su Unidad de Desarrollo Tecnológico (UDT). Entre otras innovaciones se trabaja en el desarrollo de biocombustibles.

Residuos agrícolas y forestales son los insumos que el equipo liderado por el doctor Alex Berg busca transformar en bioetanol o biodiesel, gracias a la gran disponibilidad de biomasa forestal. Otro de sus productos estrellas es un material muy demandado en la industria pesquera que mezcla la madera en polvo con el plástico fundido o inyectado. También ha fusionado leña y ácido poliláctico, para desarrollar el plástico biodegradable y unos muy resistentes maderos petrificados.

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