Artistas chilenos se inspiran en diseños indígenas de Tierra del Fuego

Los disfraces de los Selknam, un antiguo pueblo que habitaba el extremo sur de Chile, han sido recuperados y actualizados en forma de juguetes y otros accesorios.

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Diseño no es sinónimo de moderno. Ya las primeras civilizaciones desarrollaron sus propios conceptos estéticos, mezclando su imaginación con las figuras de su entorno. Conscientes de la riqueza de las culturas autóctonas chilenas, emprendedores chilenos se han inspirado en los pueblos del sur del país para diseñar sus propios productos, que comercializan a través de la marca Patagonia Pop.

 

“Teníamos la inquietud de proyectar una imagen de identidad que aludiera a esta parte de la Patagonia, pero que tuviera una mirada contemporánea, basada mucho en la cultura pop y centrada en el diseño“, cuenta Nataniel Álvarez, quien junto a su esposa Sandra Ulloa fundó la compañía.

 

La cultura que eligieron como base son los selknam u onas, un pueblo de cazadores y recolectores que vivía en la isla de Tierra del Fuego, en el extremo sur del continente americano. En esta región de fuertes vientos y mucha lluvia, los selknam desarrollaron su propia cultura basada en elementos de la tierra que habitaban, como el guanaco, las estepas patagónicas y las corrientes del Cabo de Hornos.

 

Lamentablemente, el contacto con los europeos provocó su desaparición mediante enfermedades y el llamado “genocidio selknam” por parte de los colonos, aunque algunos elementos de su cultura sobreviven hasta el día de hoy. Una de las más importantes ceremonias documentadas de este pueblo es el hain, donde los hombres pintaban sus cuerpos y se disfrazaban de espíritus para asustar a los jóvenes.

 

Justamente en el ritual del hain, Álvarez y Ullua se basaron para desarrollar sus muñecos. “Nos llamó poderosamente la atención el escaso vestuario y el body-art que esta etnia utilizaba en sus rituales”, sostiene Álvarez. “Es así que decidimos aventurarnos primero con una novela gráfica, la cual fue financiada por el Fondart en el año 2006 y que se llama Kaupen, que en lengua selknam significa estar en casa”.


Así, la pareja de artistas visuales chilenos creó sus personajes y los enmarcaron dentro de una historia, para luego obtener el financiamiento por parte del Servicio de Cooperación Técnica (Sectotec), entidad que apoya a los emprendedores. “Entonces pudimos aterrizar las diferentes ideas que teníamos y desarrollar accesorios, camisetas, agendas y animaciones en 2D, así como también vestidos y una línea de ropa para niños que actualmente se encuentra en desarrollo”, cuenta el empresario.

A través de su sitio web, Patagonia Pop ha logrado promocionar y comercializar su colección de juguetes Ma-hai (o espíritu bueno en Selknam), confirmando así el éxito del programa. Ahora esperan abrir una tienda física en la ciudad de Punta Arenas en el extremo austral de Chile.

 

Otro caso similar es el de la colección de juguetes Onitas, también influenciados por la peculiar estética de los selknam. Creados por la diseñadora chilena Pilar Soto, “Onitas busca rescatar la riqueza de nuestras culturas a través de la innovación y así crear identidad”, señala la página web de la marca, donde se ofrecen los muñecos.