Expertos chilenos determinan calidad del vino a través de métodos científicos

A través de avanzada tecnología, investigadores del país están elaborando un sistema que permitirá identificar cepas, orígenes, años de producción y niveles de calidad del vino. El innovador sistema puede incluso detectar posibles fraudes en los mostos.

 

El sistema permite identificar cepas, orígenes, años de producción y niveles de calidad del vino
El sistema permite identificar cepas, orígenes, años de producción y niveles de calidad del vino

Especialistas de la Universidad Técnica Federico Santa María, específicamente del área de la Biotecnología Vegetal, están empeñados en desarrollar un sistema que permita determinar la caracterización del vino, a través de la tecnología metabolómica.

Específicamente, el método pretende investigar el contenido químico completo del vino, mediante técnicas analíticas basadas en espectrometría de masas de alta resolución, detectando de esta manera, el mayor número de sustancias presentes en cada muestra de vino, es decir, establecer una huella para cada tipo de mosto.

Hasta el momento, los resultados han sido favorables. Hace algunas semanas finalizó un estudio piloto desarrollado en conjunto con el Consorcio del Vino y las más importantes viñas del país, las cuales aportaron más de 500 tipos de vinos para un análisis que consideró cepas, orígenes, año de producción y especialmente tres niveles de calidad:Premium, Reserva y Varietal.

La idea fue aplicar esta tecnología para determinar si mediante el análisis de la composición química total del vino se podía discriminar entre las distintas calidades de vino definidas con  anterioridad por los enólogos que participaron del estudio.

Estudio pionero en el mundo

En la actualidad sólo Francia trabaja con este tipo de tecnología en dos investigaciones paralelas. La primera de ellas busca identificar la composición química de la madera que se traspasa al vino y afecta su calidad, mientras que la segunda está enfocado a caracterizar las burbujas que emanan de la champagne al momento de servirla.

“Nuestro trabajo es pionero en el mundo en relación al análisis de la composición química del vino para poder determinar sus atributos, que no solamente son importantes para poder clasificar un vino, sino también para poder identificarlo y reconocer posibles fraudes. Por ejemplo, que un Merlot sea un Merlot y no una mezcla”, señaló el doctor Hugo Peña-Cortés, especialista que dirige el estudio.

Así, con la utilización de la tecnología metabolómica se estaría dejando atrás uno de los grandes problemas de la industria mundial del vino, sector que recurre al sistema organoléptico para determinar la calidad de sus productos. El método ha probado ser muy subjetivo, situación que deriva en errores de clasificación ya que vinos considerados como premium por unas viñas, corresponden a una calidad media de otras viñas y viceversa.

“Esta es una herramienta que sirve para clasificar y caracterizar el vino hacia el mercado mundial; es un herramienta que le puede agregar valor a nuestro producto y en definitva es una contribución para desarrollar una imagen país. Nuestros vinos están siendo calificados por nuestros expertos, pero además los estamos clasificando científicamente con tecnología”, indicó Peña-Cortés.

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