Cómo los chilenos siguen y viven el mundial

Ya sea en el trabajo, la escuela, en el cine o en la calle, los hinchas chilenos no se pierden un solo partido de la selección o de la “La Roja”, como le llaman.

Millones de chilenos ya se están preparando para seguir y vivir el mundial como nunca en la historia.
Millones de chilenos ya se están preparando para seguir y vivir el mundial como nunca en la historia.

El Mundial de Sudáfrica 2010 es una fiesta planetaria. Y Chile, afortundamente, es parte de la celebración. Un histórico segundo lugar en las eliminatorias sudamericanas llevó al país al certamen internacional, de la mano del director técnico Marcelo Bielsa y de figuras que prometen convertirse en estrellas en el firmamento futbolero.

En su octava participación en una Copa del Mundo, Chile debutará el 16 de junio en la ciudad de Nelspruit ante Honduras. Sólo un gran detalle: el partido es a las 7:30 am, hora local. ¿Algún problema? Ninguno. Millones de chilenos ya se están preparando para seguir y vivir el mundial como nunca en la historia. Algunos, incluso, prometen una noche de vigilia.

De hecho, en un ranking elaborado por Facebook Chile encabeza la lista de los hinchas más apasionados del mundial. ¿Cómo hacen al cálculo? Toman la cantidad de hinchas inscritos por selección en la red social y lo dividen por la población conectada a internet en cada nación. Chile aparece número uno, seguido por Honduras, Uruguay y Serbia.

Por la diferencia horaria con Sudáfrica, los tres partidos iniciales de Chile en el mundial se jugarán durante la mañana. Esto significa que la mayoría de las empresas, colegios y otras instituciones se han organizado para ver los partidos colectivamente, habilitando salas de televisión. De hecho, para que los niños y adultos no se pierdan ningún partido de su selección, un diputado presentó hace algunos meses un proyecto que propone colocar aparatos de televisión en las salas de las escuelas y suspender las clases mientras juega Chile, además que los trabajadores puedan interrumpir su jornada laboral para ver los encuentros. La medida ya fue respaldada por el actual Ministro de Educación, Joaquín Lavín, quien afirmó: “Los niños también tienen que ver los partidos del mundial”.

Otros preferirán ver los partidos en sus casas. Muchos se congregarán alrededor de una gran parrilla y ricas empanadas chilenas, amigos y una botella de vino chileno, que no puede estar ausente para el momento de la celebración.

También están quienes presenciarán los encuentros en algún local; en Santiago y regiones existen múltiples alternativas. Flannery´s Pub en el Barrio Suecia; Bar Stadium en el Mall Plaza Vespucio; Bar Sísmico en Providencia y Pub Licity de El Bosque (local donde suelen regalar cervezas si es que gana Chile), forman parte de la amplia lista de centros nocturnos capitalinos que ofrecen buenos tragos, comida y una amena conversación para disfrutar junto a los amigos en este gran evento futbolero.

Otros, más fanáticos, deciden hacerlo con la misma efusividad y entusiasmo a través de la clásica pantalla gigante ubicada en la calle Ahumada con Moneda, en el centro de la ciudad de Santiago, donde tradicionalmente se juntan todos los chilenos a presenciar grandes hitos del deporte nacional.

Pero éstas no son las únicas opciones para seguir los duelos de “La Roja”. En Chile el campeonato será transmitido por el canal TVN, y será emitido por televisión digital en Alta Definición (HD) en las ciudades de Santiago, Concepción y Talcahuano. Las principales cadenas de cine del país: Cinemark, Hoyts, Cinemundo y Movieland, dispondrán salas para exhibir en HD todos los partidos que juegue “La Roja” en Sudáfrica, además las semifinales y la final. En preventa las entradas cuestan 2 mil pesos chilenos, mientras que para los partidos se venderán a 6 mil pesos chilenos.

Si el resultado es positivo y Chile logra un triunfo, la celebración es segura. El lugar será la Plaza Italia, un gran centro neurálgico ubicado en el centro de la capital donde los hinchas festejan con banderas chilenas y gran alegría hasta altas horas de la madrugada. De ahí en adelante, el itinerario sólo depende de las ganas de pasarlo bien.

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