El camino de “La Roja” al Mundial de Sudáfrica

A punta de históricos triunfos y una regularidad poca veces vista en una selección nacional, la escuadra dirigida por Marcelo Bielsa selló una actuación redonda, ubicándose en el segundo lugar de las eliminatorias a Sudáfrica 2010.

A punta de históricos triunfos y una regularidad poca veces vista en una selección nacional, la escuadra dirigida por Marcelo Bielsa selló una actuación redonda
A punta de históricos triunfos y una regularidad poca veces vista en una selección nacional, la escuadra dirigida por Marcelo Bielsa selló una actuación redonda

Con dos potencias futbolísticas como Brasil y Argentina y cuatro cupos y medio (el quinto clasificado juega un repechaje con el cuarto de Centroamérica) disponibles para participar en las copas del mundo que organiza la FIFA, la eliminatoria sudamericana es reconocida como la más compleja del planeta. Si no pueden preguntarle a Argentina, equipo plagado de estrellas que sufrió hasta la última fecha para clasificarse de forma agónica a la cita que por primera vez se disputará en el continente africano.

Por esta misma razón, ubicarse entre los cuatro primeros equipos y asegurar el cupo directo a una cita mundialera es toda una hazaña. Sobre todo si se hace de la forma brillante en que lo consiguió Chile, selección que se clasificó segunda, superada sólo por el pentacampeón mundial, Brasil.

El proceso fue largo y complejo. Fueron 18 fechas que comenzaron con una derrota frente a Argentina por dos a cero el 13 de octubre del 2007, y en la que Chile se vio superado en todo momento, confirmando la paternidad de la albiceleste. Se notó la falta de trabajo y el poco tiempo del proyecto que encabeza el entrenador argentino Marcelo Bielsa, quien sólo en agosto había firmado un contrato por tres años.

La preocupación se instaló en Chile, que venía de quedar séptimo en la anterior eliminatoria rumbo a Alemania 2006. Nuevamente, se empezaba mal; así que era necesaria una rápida recuperación. Y así fue. Al partido siguiente, la escuadra nacional venció al siempre complicado seleccionado peruano, rival clásico y que contaba entre sus figuras con el potente delanteroClaudio Pizarro, goleador del Werden Bremen alemán.

Se jugó con un Estadio Nacional con más de 60 mil hinchas que llegaron a alentar al equipo pese a que solo habían transcurrido cuatro días desde la caída en el debut. La “Roja”, como se conoce a la selección chilena, finalmente se impuso por dos a cero con goles de Humberto, el “Chupete”, Suazo y Matías Fernández, triunfo que le permitió a la hinchada y a los jugadores retomar la confianza, mientras que para Bielsa, significó la ratificación de que su ofensiva propuesta también podría resultar existosa con un seleccionado chileno no tan poderoso como el cuadro argentino que dirigiera en el Mundial de Corea y Japón 2002.

Un mes después, Chile enfrentó a la mítica selección uruguaya en el legendario Estadio Centenario de Montevideo, partido que terminó empatado a dos tantos, con goles convertidos por el “Matador” Marcelo Salas, el máximo goleador de la selección chilena. Al rescatar un punto, Bielsa y su equipo comenzaban a escribir una historia brillante en las páginas del fútbol chileno: hasta ese momento Chile sólo conocía de derrotas ante los uruguayos jugando por eliminatorias en Montevideo. Incluso se estuvo a pocos minutos de obtener los tres puntos, pero Sebastián Abreu con potente remate a falta de 10 minutos para el fin del encuentro, colocó el definitivo dos a dos.

Parecía que el equipo, y sus principales figuras, Humberto Suazo, Alexis Sánchez y Matías Fernández, más un sólido Claudio Bravo en portería, comenzaban un camino ascendente pero llegó el partido frente a Paraguay en Santiago, donde el equipo chileno cayó estrepitosamente por tres goles a cero. Las críticas se hicieron sentir, se caía ante un rival directo, de forma contundente y más encima en condición de local, donde se supone los equipos deben ser imbatibles si se quiere optar a una plaza para las citas mundialeras. Incluso, entre la prensa especializada se recordó la gran campaña que en condición de anfitrión consiguió Chile en las clasificatorias rumbo a Francia 98, cuando se ganaron todos los partidos de local a excepción del jugado ante Argentina, consiguiendo los pasajes para el mundial jugado en el viejo continente.

Fue el peor momento de la campaña. Pero Bielsa y sus muchachos bajaron la cabeza e hicieron oídos sordos a las quejas, consiguiendo dos revitalizadores triunfos en calidad de visita ante Bolivia en la altura de la Paz, por dos goles a cero y ante Venezuela en Puerto La Cruz, donde con gol en los descuentos, de Suazo, Chile se impuso por tres a dos. Además, la gira sirvió de destape para el volante y defensor Gary Medel, autor de los dos tantos en la victoria ante los bolivianos (uno de ellos de chilena). De ahí en más, el actual jugador de Boca Juniors se convertiría en un inamovible en la oncena de Bielsa.

Con 10 puntos de un máximo de 18 hasta ese momento la clasificatoria se presentaba similar al cuadro de Corea y Japón 2002. ¿El siguiente rival? El poderoso Brasil de Kaká, Robinho y Luis  Fabiano. Derrota inapelable por tres a cero, que nuevamente sembraba las dudas en un proceso que no acababa de cuajar del todo.

Pero como siempre, el propio fútbol se encargó de dar revancha a la “Roja” que en la siguiente fecha derrotó de forma contundente a Colombia por cuatro a cero, totalizando trece puntos a una fecha del cierre de la primera fase, puntaje que no se modificó ya que en Quito, ante Ecuador el cuadro de Bielsa, cayó por uno a cero.

Lo que vino de ahí en más fue espectacular. A estadio lleno como a lo largo de toda la eliminatoria, Chile derrotó por primera vez a Argentina en un partido por clasificatorias, con gol de Fabián Orellana, quien inscribió de esta forma, su nombre entre los grandes del fútbol chileno. El resultado pudo ser mucho más amplio, con un Chile dominador, que copó todas los sectores de la cancha y que fue inmensamente superior a la Argentina de Alfio Basile, quien renunciaría a su cargo tras caer en Santiago.

Con 16 puntos amarrados y prácticamente toda la segunda fase por jugar, Chile comenzaba a a acariciar nuevamente un sueño mundialero, el que se acrecentó tras el magistral triunfo en Lima ante la selección de Perú, por tres goles a uno, con brillante actuación de Alexis Sánchez, conocido como el “Niño Maravilla”, quien anotó uno de los tantos y fue un dolor de cabeza constante para la defensa peruana. Los otros dos goles fueron obra de Matías Fernández y Humberto Suazo, quien ya peleaba con Luis Fabiano, el título de máximo artillero de las clasificatorias. Habían transcurrido 24 años del último triunfo de una selección chilena en Lima.

Luego vino el duelo con los uruguayos en Santiago, partido que se jugó en abril del 2009 y que estuvo marcado por la pierna fuerte y la expulsión del chileno Mauricio Isla, (jugador que milita en el Udinese de Italia), lo que complicó el panorama para el local, aunque finalmente repartieron puntos en un cerrado duelo que terminó empatado a cero. Buen resultado para ambos, ya que Argentina cayó en su visita a Bolivia, mientras que el líder por ese entonces, Paraguay, sólo empató con Ecuador.

El siguiente partido, con Paraguay en Asunción, parecía un imposible. Los “guaraníes, líderes de la clasificación querían asegurar su boleto al mundial, con un Defensores del Chaco, absolutamente repleto por hinchas locales. La historia además jugaba en contra de Chile: jugando como visitante ante los paraguayos, sólo una vez en la selección había conseguido los tres puntos, con un recordado gol de Patricio Yáñez en la clasificatoria que permitió a Chile jugar el Mundial de España 1982.

Pero Sánchez, Suazo, Fernández y compañía, dejaron de lado todos los fantasmas y se impusieron con autoridad ante un cuadro paraguayo que nada pudo hacer frente al excelente nivel de la selección chilena. Incluso ya a los 13 minutos, Matías Fernández se encargaba de enmudecer al Defensores del Chaco, al decretar, con rasante remate, el uno a cero para Chile.

Pese a lo que se podía esperar, la reacción del local no llegó y fue Chile el que siguió dominando, de manera tal que a nadie extrañó que comenzando el segundo tiempo Humberto Suazo, tras centro de Jean Beauseujour sentenciará el marcador, anotando el dos a cero definitivo y de paso  acercando aún más a Chile a Sudáfrica. Tras 28 años Chile nuevamente abandonaba con una sonrisa, el césped paraguayo.

Convertida en una máquina casi perfecta, la selección de Bielsa no tuvo problemas para golear en el Estadio Nacional a Bolivia por cuatro a cero, quedando ad portas de la clasificación para una octava participación en torneos de categoría mundial.

El 5 de septiembre del 2009, todo estaba listo para la fiesta y asegurar los pasajes al mundial ante Venezuela en el Estadio Monumental, pero la “Roja” no pudo con sus nervios y terminó empatando dos a dos ante los llaneros, resultado que complicó en algo la clasificación, a lo que se sumó la derrota por cuatro a dos ante Brasil como visita, encuentro válido por la decimosexta fecha de las clasificatorias.

Sin embargo, un espectacular triunfo por cuatro a dos ante Colombia en Medellín con goles de Ponce, Suazo, Valdivia y Orellana, selló la clasificación, la que se celebró de la mejor forma con el triunfo ante Ecuador en Santiago por uno a cero, con gol de Humberto Suazo, exclusivo goleador con 10 tantos de las clasificatorias sudamericanas. De esta forma, Chile coronaba una campaña histórica, la mejor de una selección chilena rumbo a una Copa del Mundo, el máximo certamen futbolístico internacional.

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