Primeros emprendedores del programa Start-Up Chile llegan al país

Los socios desarrollarán una innovadora compañía que ofrecerá productos online dirigidos a la industria turística, donde el talento chilenos jugará un rol clave.

Tanto Nicolas Meunier (a la izquierda) como Amit Aharoni (derecha) cuentan con posgrados en la Universidad de Stanford en Estados Unidos
Tanto Nicolas Meunier (a la izquierda) como Amit Aharoni (derecha) cuentan con posgrados en la Universidad de Stanford en Estados Unidos

Hacer de Chile un polo de desarrollo tecnológico dentro de América Latina. Ése es el objetivo de Start-Up Chile, una iniciativa del Ministerio de Economía para apoyar a emprendedores extranjeros que instalen su negocio innovador en Chile, como es el caso del israelí Amit Aharoni y el francés Nicolas Meunier, los primeros empresarios que llegaron al país con el patrocinio del programa.

“Estamos creando un producto online que apuntará al mercado de los viajes”, precisa Aharoni, quien cuenta con un MBA en la Universidad de Stanford. Su compañero, Nicolas Meunier, en tanto, realizó un máster en Ciencias en la misma institución. “Lo que buscamos es desarrollar una primera versión de nuestro producto, mientras formamos un fuerte equipo de desarrollo en Chile”, agrega.

Aharoni y Meunier estaban buscando un lugar para iniciar su proyecto cuando escucharon acerca de programa Start-Up Chile. “Lo conocimos durante su visita a Stanford y quedamos impresionados por su determinación para desarrollar un gran ambiente de innovación en Chile.  Y decidimos postular, ya que nos hace mucho sentido”, explica Meunier.

Start-Up Chile cuenta originalmente con más de US$ 2 millones en recursos para financiar 25 iniciativas innovadoras. “La idea es traer a Chile capital humano avanzado, ofreciéndole una vía rápida para obtener residencia por un año y US$ 40 mil ($ 20 millones chilenos) para cubrir sus gastos por seis meses”, afirma el director de de la iniciativa, Diego Alcaíno.

Capital humano de calidad

Pero además del apoyo financiero, los seleccionados por el programa se les conectará con universidades, incubadoras de negocios, inversionistas, emprendedores locales: todo un ambiente propicio para apoyar y promover el desarrollo de proyectos innovadores.

Este acercamiento con el capital humano chileno ha sido otra de las razones por las cuales Aharoni y Meunier eligieron a Chile para comenzar su emprendimiento. “Tenemos muchos amigos chilenos y nos hemos dado cuenta que el país cuenta con mucho talento”, señalan.

En todo caso, Meunier reconoce que “el ambiente de innonovación está más desarrollado en Silicon Valley  que en Chile, pero en Estados Unidos se hace muy difícil acceder a ese talento, más aún para una compañía nueva”.

Como parte del programa, los emprendedores recibirán el apoyo de InnovaChile de Corfo, la agencia estatal chilena dedicada al fomento y desarrollo tecnológico en Chile. Aharoni añade que “Start-Up Chile también incluye muchos beneficios que ayudan a suavizar el proceso de desarrollar nuestro primer producto en Chile”.