Viñas históricas en las cercanías de la capital de Chile

Los vinos chilenos están entre los más famosos del mundo y tienen un pasado mucho más rico de lo que mucha gente cree. Dos de las viñas más antiguas y populares son fáciles de acceder desde el centro de Santiago, mientras que varios otros productores pequeños se encuentran un en las afueras de la ciudad, accesibles fácilmente con tours organizados.

cellars

Vinos en las cercanías de la capital

Las uvas de vino han crecido en Chile desde que llegaron los conquistadores españoles en el siglo 16, pero muy pocas personas en el extranjero habían escuchado sobre los vinos chilenos hasta los 80’s. Los primeros vinos fueron producidos para el consumo inmediato, por lo que los primeros viñedos surgieron en los alrededores de los centros de población, en particular la capital colonial de Santiago.

Justo a las afueras de Santiago hay dos de las viñas más históricas de Chile. Los visitantes pueden llegar a estos viñedos en tan sólo 40 minutos usando el eficiente transporte público. Para aquellos con tiempo limitado en Santiago, pero ansiosos por ver los viñedos chilenos de fama mundial, las viñas del Valle del Maipo ofrecen una rápida y conveniente muestra de vinos chilenos y su historia.

El vino chileno ha pasado por varias pequeñas revoluciones, en particular a comienzos del siglo 20, cuando se importaron uvas Europeas por primera vez. La liberalización de las políticas comerciales se inició en la década de los 70s, pero no fue hasta el surgimiento de Chile de la crisis financiera y económica en la década de 1980 que la industria vitivinícola de Chile ganó atención internacional.

En 1994, un botánico francés descubrió que lo que había sido cultivado en Chile como Merlot, era de hecho la antigua uva francesa Carménère, que desde hace mucho se creía extinta. La aparición de esta uva y el creciente número de pequeños productores artesanales generaron interés mundial. En la última década, los vinos chilenos han ganado importantes premios en catas en todo el mundo. En 2004, en una cata en Berlín que comparó vinos de Francia, Italia y Chile, un panel de 36 jueces otorgó el primer y tercer lugar a mezclas de Cabernet chileno.

Viñas muy cerca al centro de Santiago

La primera revolución del vino chileno ocurrió a las puertas de Santiago. A comienzos del siglo 20, dos de los viñedos con más historia del país se sembraron en el Valle del Maipo, a las afueras de Santiago. Matías Cousiño compró 1.100 hectáreas a lo largo de la franja de los Andes en 1856 y Don Melchor Concha y Toro compró su finca en Pirque, en 1883. En las últimas décadas del siglo, el hijo y la nuera de Cousiño, Luis e Isidora, y Don Melchor trajeron recortes de viñas maduras de Bordeaux para cultivarlas en sus tierras. Estas viñas han continuado a prosperar mientras Santiago se ha expandido.

Pese a las tempranas similitudes, las dos viñas han seguido cursos diferentes en el siglo 21. Concha y Toro es ahora el mayor productor de vino en América Latina y uno de los diez mayores productores del mundo. Los finos vinos de Concha y Toro constantemente reciben altas calificaciones en la prensa especializada en vino y en concursos extranjeros, mientras que las botellas a precios más convenientes están disponibles en 90 países.

Cousiño Macul ha mantenido producciones más pequeñas, generando alrededor de 250.000 cajas de vino al año. Ahora, bajo la dirección de la séptima generación de Cousiño, es la compañía en manos de una familia más antigua de Chile. En 1996, el 80% de la producción de la empresa se trasladó a un nuevo terreno al sur de Santiago, pero algunas de sus etiquetas más finas siguen siendo producidas en estos terrenos centenarios en Santiago.

Ambas viñas reciben a visitantes durante todo el año para tours y catas. La viña Concha y Toro en Pirque ofrece tours en español e inglés con reserva solamente. Cousiño Macul ofrece tours públicos de lunes a sábado en inglés y español durante todo el día, incluyendo un paseo por sus bodega centenarias. Un nuevo programa gastronómico incluirá un tour como también un almuerzo gourmet de temporada en la viña. El Chef Guillermo Rodríguez, quien se especializa en los enfoques contemporáneos de la cocina chilena, diseñará los menús para que sean acompañados por los vinos de Cousiño Macul.

Se puede llegar a ambas viñas desde Santiago Centro usando la línea 4 del metro y un corto viaje en taxi.

Algunos viñedos más jóvenes y pequeños también se pueden acceder fácilmente desde el centro de Santiago. Aquitania ofrece tours en profundidad sobre sus tierras a sólo minutos de Cousiño-Macul. Los viñedos de la Ruta del Maipo Alto, más al sur, incluyen una hermosa arquitectura contemporánea y algunos de los principales productores de vino biodinámico de Chile. Entre Santiago y Valparaíso, la Ruta de Casablanca produce los mejores vinos blancos de Chile. Excursiones por el día a lo largo de ambas rutas pueden organizarse fácilmente con operadores de turismo en Santiago.

Esta entrada también está disponible en Inglés