Avistamiento de vida salvaje en la Patagonia chilena

Con sólo cuatro personas por kilómetro cuadrado, la Patagonia chilena es una de las regiones más escasamente pobladas del país. Sus parques vírgenes y sus limpias aguas hacen que esta región sea perfecta para la existencia de una gran diversidad de vida silvestre.

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La mayoría de visitantes viaja a la Patagonia chilena por su paisaje surrealista y sus excepcionales parques nacionales, pero estas enormes extensiones de tierras despobladas y sin desarrollar también hacen de esta región un lugar ideal para observar la vida salvaje.

Observación de aves en el sur

Justo en las afueras de Punta Arenas, entre los meses de octubre y marzo, la isla Magdalena se convierte en la tierra de crianza de unas 60.000 parejas de pingüinos magallánicos. Reunidas en la isla de 82 hectáreas, estas aves constituyen aproximadamente el 95% de su población de vida silvestre, lo que hace de este lugar el más accesible para ver a estas aves en su hábitat natural.

A lo largo del curso de las aguas patagónicas, albatros y petreles se encuentran entre las aves más comúnmente vistas. El albatros real del sur, con un largo entre sus alas de 3 metros en promedio, a menudo sigue la estela de los transbordadores y barcos, deslizándose sobre las corrientes de aire o volando a ras del agua. El petrel gigante del sur y el petrel marino magallánico, que regresan a tierra firme sólo una vez al año para poner sus huevos, también son comunes a lo largo de estos cursos de agua.

Una de las aves más peculiares que se encuentran en la región es el pato vapor de cabeza blanca. Blanco o de color gris, estas aves pueden llegar a pesar hasta 15 kilos. Para moverse, el pato gira sus alas diminutas en el agua como las ruedas de un viejo barco de vapor, de ahí su nombre.

El loro más austral del mundo, conocido como cachaña, se encuentra en la Patagonia chilena, al igual que grandes aves carroñeras como el hermoso cóndor andino y el buitre de Turquía. Varias especies de cormoranes, que por lo general pesan menos de 3,5 kg pueden consumir hasta 10 kilos de pescado en un día.

Gigantes acuáticos y elusivos mamíferos terrestres

Aunque la fauna aviar es la más frecuentemente vista a lo largo de los canales de la Patagonia, la región es también el hogar de grandes poblaciones de elefantes marinos, lobos marinos y nutrias marinas. En el océano abierto, las ballenas asesinas son bastante comunes en la costa patagónica, mientras que las ballenas jorobadas, que tienen concentrada su población en las aguas del hemisferio sur, pasan por aquí al migrar a sus áreas de alimentación cerca de la Antártida.

Tierra adentro, el guanaco es un camélido comúnmente visto en Tierra del Fuego, así como dentro de las fronteras de las Torres del Paine. El escurridizo huemul, un tipo de ciervo propio del norte y centro de los bosques de la Patagonia, está en peligro de extinción y es raramente visto, pero se cree que tienen una presencia bastante grande en el remoto Parque Nacional Bernardo O’Higgins.

Al igual que muchas regiones de densa selva virgen, la Patagonia no ofrece sus tesoros con facilidad, sino que premia a la paciencia y al buen ojo. Viajar a través de las vías fluviales de la Patagonia, permite una amplia oportunidad para observar aves marinas, mientras que tours a la Isla Magdalena pueden ser fácilmente organizados desde Punta Arenas. El turismo orientado a observar la vida salvaje también puede organizarse con el Parque Nacional Torres del Paine y en otros lugares de la región.

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