Isla chilena se reconstruye con tecnología medioambiental

Técnica que convierte los residuos en materias primas de construcción se transforma un gran aporte en la reconstrucción de Juan Fernández.

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Los vertederos son la principal fórmula que se ocupa en la isla Juan Fernández para recolectar basura y residuos. Tal como en varias partes del mundo, el gran problema que implican es, por una parte, el espacio físico que ocupan y, por otra, la generación de gases de efecto invernadero como el metano y el dióxido de carbono. A ello debe agregarse, además, el riesgo de que los líquidos tóxicos puedan contaminar el agua.

 

De allí, entonces, es que un grupo de científicos chilenos que han desarrollado una tecnología “verde” para el manejo de residuos tengan la esperanza de ampliar su programa a la Isla Juan Fernández para enfrentar los problemas de residuos y así ayudar a sus actuales esfuerzos de reconstrucción posteriores al tsunami.

 

La nueva tecnología chilena produce una sustancia a partir de residuos de vertedero denominada Drux, alrededor de 70% más densa que la basura no tratada y que -por lo tanto- reduce significativamente el volumen de los vertederos. Drux es espesa y aguanta lo suficiente como para ser usada como material de construcción. Además, prácticamente no genera emisiones de gases de efecto invernadero, mientras que reduce los líquidos tóxicos a niveles aceptables.

 

El programa piloto de esta tecnología verde, que ya funciona en la lacustre ciudad de Villarrica en Chile desde 2006, ha tenido un éxito considerable, operando a una escala de alrededor de 6,5 toneladas por hora. Las empresas responsables de su desarrollo son las chilenas Tryger Ltda., Moata, Condesa y Mitosan, que ya la han patentado en países tales como Japón, Estados Unidos y Gran Bretaña.

 

La planta propuesta para la isla Juan Fernández, ubicada 670 kilómetros al oeste de la costa chilena, podría procesar 25 toneladas de basura al mes. Según las estimaciones de Tryger Ltda., esto es suficiente para hacer frente a los desechos de hasta mil personas y sería más que suficiente para la población de 600 personas de la isla.

 

Los centros de procesamiento Drux son altamente eficientes en espacio, así como con el medio ambiente: la propuesta para Juan Fernández, ubicada en el sitio del relleno sanitario actual, requiere sólo de 100 metros cuadrados.

 

Además de minimizar un problema de contaminación existente, la materia prima Drux  puede transformarse en una variedad de materiales de construcción posible de utilizar en la reconstruccion de la ciudad, destruida por el tsunami de febrero.

 

“Queremos ser capaces de utilizar los materiales producidos por la planta en la reconstrucción. Con esta tecnología podemos dejar a la isla absolutamente limpia“, dijo José Alberto Ochoa, gerente general de Tryger Ltda.

 

Añadió que, aunque el actual vertedero de la isla Juan Fernández es pequeño, es “terriblemente sucio, por lo que la idea del proyecto no es sólo para la procesar futura basura, sino también la basura que ya está allí.”

 

A partir de ahora, el proyecto ha ganado el apoyo de la municipalidad en la isla y actualmente se encuentra buscando financiamiento para iniciar la construcción el año que viene.

 

Una inversión inicial de alrededor de US$ 250 millones cubrirían la construcción de la instalación, mientras que los costos anuales de la operación serían aproximadamente US$ 45 millones.

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