Comenzó en el extremo sur de Chile la carrera más dura del mundo

Primera etapa contemplaba más de 100 kilómetros de mountain bike, kayak y trekking a través lagos, ríos, canales y glaciares.

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A las 9 de la mañana de este martes 8 de febrero se inició oficialmente en el extremo sur de Chile la Wenger Patagonian Expedition Race 2011, la carrera de aventuras más salvaje del mundo. Los 14 equipos, que totalizan 56 competidores de 13 nacionalidades, comenzaron la intensa ruta de más de 600 kilómetros en el parque nacional Torres del Paine.

Durante el primer día de competencia, los equipos deberían avanzar hasta el cuarto de 13 puntos de control, ubicado en el sector del río Azul, de 135 kilómetros de mountain bike, kayak y trekking.

Previo a la carrera, cada equipo planifica su ruta e indica los implementos y comidas que necesita en cada punto de control.

Tras llegar al lago Grey, los competidores iniciarán un segundo trayecto de 47 kilómetros en kayak entre enormes glaciares antes de conectar con el río Serrano.

El Wenger Patagonian Expedition Race cuenta con la colaboración de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) y el auspicio de Fundación Imagen de Chile, por su aporte a la promoción de la Patagonia del país en el mundo.

La prueba tiene como máximo premio un viaje con todos los gastos pagados al Territorio Antártico Chileno. El creador de la carrera, el geólogo chileno Stjepan Pavicic, señaló que el galardón es “una motivación extra para estos gladiadores que durante 12 días recorrerán una ruta de carrera única, en medio de los más espectaculares parajes de la Patagonia chilena”.

Conservación animal

Dentro de las particularidades de la novena edición del Wenger Patagonian Expedition Race 2011 se considera la alianza con el Proyecto Huemul, desarrollado por Nómadas, empresa creadora del evento deportivo, en conjunto con el Instituto de Ciencias de la Universidad Austral de Chile, quienes están trabajando en la investigación y conservación del huemul, ciervo endémico en peligro de extinción.

El vínculo consiste en instruir a todos los competidores para que recolecten muestras de fecas, pelaje, huesos u otros restos del animal durante la carrera, con el fin de ayudar en las investigaciones. Los deportistas recibirán tubos de ensayo en todos los puntos de control, en los que deberán depositar estas muestras. Aquellos equipos que cumplan con ello recibirán un premio especial al final de la carrera.

“Los corredores tendrán acceso a lugares inexplorados para el hombre, prácticamente sin vida humana y de muy difícil acceso para turistas e investigadores. Esta motivación para aportar al proyecto de conservación del huemul significa un tremendo aporte a la investigación. Estos valores son los que han prevalecido desde el origen y han ayudado a posicionar al Wenger Patagonian Expedition Race en el mundo entero”, añadió Pavicic.


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