Los cinco mejores datos de Santiago para escuchar música en vivo

Incluso antes del exitoso paso de Lollapalooza por la capital, The New York Times había puesto a la ciudad como destino prioritario.

Felipe Riveros y Camila Meza presentándose en el Thelonious, en el céntrico barrio Bellavista. (Imagen gentileza Thelonious / Javier Velásquez)
Felipe Riveros y Camila Meza presentándose en el Thelonious, en el céntrico barrio Bellavista. (Imagen gentileza Thelonious / Javier Velásquez)

“Santiago no es Chile”, reza una máxima escuchada a menudo en el país. Claro, si los grandes atractivos turísticos y dos tercios de sus ciudadanos están en el árido norte o el verde sur. Sin embargo, las circunstancias hacen que todos los visitantes internacionales que llegan por vía aérea pasen necesariamente por la ciudad y necesiten datos como los siguientes (*):

Batuta, más conocida como “La” Batuta
Carga con el envidiable cartel de “local tradicional”, acaso el más del bohemio sector aledaño a la plaza Ñuñoa, especial para tomar y comer algo antes de encerrarse a eso de la medianoche a poco que se desate la música en directo.

Ubicado a unos 10 minutos al suroriente del centro de Santiago, el recinto cuenta con una excelente acústica y una parrilla cargada al rock. Cuando se apagan las guitarras, la oferta envasada es mayoritariamente con sonidos anglo de las últimas décadas.

Otros: sólo permite el acceso a mayores de 18 años que muestren su identificación. El área de fumadores no está diferenciada.

Sitio en Internet:
www.batuta.cl

Rock y guitarras
A tres cuadras de la plaza Ñuñoa, es un espacio nuevo pero plenamente consolidado entre los amantes del rock y el heavy no necesariamente extremo, cuya oferta se basa en las bandas tributo.

Con una nutrida carta de comestibles y bebestibles, suele acoger también concursos de agrupaciones emergentes y recibe de cuando en vez a próceres como Paul Di’Anno, Steven Adler, Jimmy DeGrasso, Andreas Kisser o Tim “Ripper” Owens.

Otros: cuenta con 200 metros de espacio acondicionado para recibir hasta a 400 personas.

Sitio en Internet:
www.rockyguitarras.com

Fonda permanente La popular
Como su nombre lo indica, le da vida durante gran parte de la temporada al concepto históricamente asociado con las festividades nacionales: ramadas populares donde consumir platos y bebidas tradicionales.

La música suele estar a cargo de los cultores de la cueca urbana y la nueva cumbia, entre ellos Chico Trujillo, banda que fue calificada como de “clase mundial” por The New York Times tras su paso por Lollapalooza Santiago 2011.

Sitio en Internet:
www.facebook.com

Las tejas
En el céntrico barrio San Diego, que a las horas de luz natural muestra viejas librerías, tiendas de baratijas y talleres de bicicletas, aún subsisten añosas edificaciones que esconden galpones capaces de albergar cientos de personas.

De restaurante tradicional, este bar ha mutado de comedor familiar a escenario para conjuntos de cumbia de vanguardia y al tiempo saborear la chilenísima chorrillana o un refrescante terremoto.

Otros: se ubica en San Diego 236, a pasos de la estación Universidad de Chile de la línea 1 del Metro de Santiago, que corre paralela a la principal avenida de la ciudad, la Alameda.

Thelonious
Íntimo y para bolsillos algo más generosos, tiene una amplia parrilla de músicos tocando en directo y una ambientación que le rinde tributo a los grandes de esa corriente, como Nina Simone, Louis Armstrong, Herbie Hancock y, obviamente, Thelonious Monk.

Emplazado en el también festivo barrio Bellavista, el mismo que aún alberga una de las casas museo del Nobel Pablo Neruda, cuenta además con una biblioteca para sus clientes.

Sitio en Internet:
www.theloniouschile.com

*Este listado no tiene base científica, sino que –como tantos otros- fue elaborado gracias a las vivencias personales compartidas por un amigo de thisisChile.cl, en este caso el periodista y músico chileno Pablo Soto.