Museos y atractivos de Valparaíso

Puerto principal y postal del turismo chileno. Patrimonio de la Humanidad, sus cerros están llenos de historias y sus casas parecen colgar sobre el mar.

Valparaíso, Cerro Concepción
Valparaíso, Cerro Concepción

La fama del principal puerto del país trasciende fronteras y genera emociones y pasiones inevitables. Declarada Patrimonio Mundial de la Humanidad por la Unesco, está construida en decenas de cerros que lucen orgullosos sus viejas y coloridas casonas.

Desde cualesquiera de ellas, la vista panorámica de la bahía es poderosa e inolvidable, así como la imagen de su incesante actividad portuaria.

A Valparaíso se le ama o se le ama. No hay más opciones con esta ciudad bautizada en 1536, en la primera expedición española a Chile realizada por Diego de Almagro. En el puerto hay aromas a viejos tiempos idos, a mezcla de raíces, a un aparente desorden arquitectónico que rompe la lógica urbana y ha motivado la admiración de artistas y bohemios.

Lo luminoso y lo sombrío han dejado su huella. Recién en el siglo XIX, con la apertura comercial al mundo de los puertos americanos tras la independencia, Valparaíso comenzó a poblarse y se convirtió en una de las principales escalas en la singladura de los buques que cruzaban el Estrecho de Magallanes para unir el Atlántico y el Pacífico.

Valparaíso ha soportado incendios y terremotos, pero siempre se levanta. Ha sido capaz de preservar sus singulares construcciones de influencia inglesa ubicadas en el Plan, o parte baja de la ciudad, sector eminentemente comercial que luce tanto como los antiguos ascensores que ascienden los más de 40 cerros que miran hacia el mar.

Callejones, miradores, enormes escaleras y pasadizos sinuosos, hacen al visitante perderse de puro asombro. La geografía urbana de la Joya del Pacífico, como también se le llama a la ciudad, conmueve y parece alterar el transcurrir del tiempo.

Museos al aire libre

La Sebastiana, que fue casa del poeta y premio Nobel Pablo Neruda, el Paseo Gervasoni o el Yugoeslavo, el cerro Bellavista, el Cerro Cárcel, centenas de bares con viejas historias y la iglesia la Matriz son algunos de los atractivos que se abren de calle en calle, de ascensor en ascensor y de cerro en cerro. Espectáculo aparte constituye el mercado y la incomparable Fiesta de Año Nuevo y su media hora de fuegos artificiales en el mar.

Para comer y dormir hay opciones al alcance de todos los bolsillos. Visitar Valparaíso y no conocer los míticos Cinzano o Jota Cruz, símbolos de la gastronomía porteña, sería imperdonable.

Si hay algo seguro, eso es que Valparaíso acepta y acoge a todos quienes pasean por la ciudad, vengan de dónde vengan, sean quiénes sean. Su identidad es un descubrimiento permanente e interminable. No es casual que muchos lleguen a Valparaíso y nunca más se alejen del puerto principal de Chile.

Atractivos de Valparaíso

Cerros
La característica principal de Valparaíso. En su geografía se encuentra todo: desde un cementerio de disidentes hasta una cárcel convertida en centro cultural; desde novedosos y carísimos hoteles boutiques hasta bares de poca monta. Son más de 40 cerros. Los más conocidos: Bellavista, Concepción, Cordillera, Polanco y Barón.

Para visitar los cerros hay que subir enormes escaleras o tomar algún centenario ascensor de la veintena que se distribuye en el Plan. Y enseguida viene el asombro. Bellos paseos de arquitectura patrimonial y grandes miradores como el Yugoeslavo, en el Cerro Alegre, el Gervasoni y el Atkinson, en el Cerro Concepción. Después hay que perderse en las calles internas y dejarse sorprender por escaleras y rincones.

La Sebastiana
Se trata de la casa de Pablo Neruda, que se ubica en la parte alta del Cerro Bellavista. Inaugurada por el poeta en 1961. Está llena de adminículos y detalles que recuerdan la afición del artista por coleccionar objetos. Abierta siempre al público, a un costado se ubica un centro cultural con exhibiciones permanentes de artistas locales. Ferrari 692, Teléfono (32) 2256606

Museo al Aire Libre
Exhibe enormes murales de artistas nacionales consagrados y vistas de las casas de Valparaíso, con una espléndida panorámica. Está en el Cerro Concepción, a pocos metros de la Plaza de la Victoria, y los muros de empinadas escaleras parecen saludar con pinturas de Nemesio Antúnez, Mario Toral, Roberto Matta, entre otros.

Plaza Sotomayor y Muelle Prat
El monumento a Arturo Prat, héroe naval de Chile, está en el centro de este sector lleno de actividades de la Armada y de las faenas portuarias. Por aquí decenas de turistas se dirigen al muelle donde llegan trasatlánticos y cargueros, o bien eligen recorrer la bahía en pequeñas embarcaciones que pasean a los visitantes por 30 minutos o una hora.

Edificios patrimoniales rodean el monumento de Prat inaugurado en 1886. El más llamativo es la antigua Intendencia y que actualmente cobija a la Comandancia de la Primera Zona Naval. Con cien años de vida representa una postal obligada, tanto como recorrer la feria artesanal del muelle Prat y escuchar los graciosos comentarios de sus dueños. Es una buena oportunidad para conocer de cerca la personalidad nacional.

Playa Ancha
Los nacidos en este cerro consideran que constituyen una república independiente porque Playa Ancha tiene una identidad distinta al resto de Valparaíso. Ubicado en el extremo sur del puerto, entre sus atracciones destacan la playa Torpederas, interesantes chalets de principios de siglo XX y el estadio Municipal, sede del mítico club de fútbol Wanderers, creado hace más de un siglo. En este cerro hay también campus universitarios, y a la vuelta de la esquina espera el bar Roma, símbolo de la bohemia universitaria local.

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