El cobre como bactericida: un nuevo uso para el metal rojo

En 2008, instituciones chilenas dieron luz verde a un estudio que busca comprobar las propiedades bactericidas del cobre en superficies de alta manipulación clínica. Tras positivos resultados se piensa en nuevas aplicaciones para el cobre, incluso en sectores como el transporte público y los colegios.

elcobrecomobactericidaunnuevousoparaelmetalrojo550x290thisischile

Para Chile, líder mundial en la producción de cobre, el metal rojo es el pilar fundamental de su economía. De ahí la importancia de apostar por el desarrollo de usos alternativos para el mineral y de esta manera abrir nuevos mercados y asegurar una demanda que sea perdurable y rentable en el tiempo.

Fruto de esta realidad, Codelco la estatal de cobre más grande del mundo, en alianza con InnovaChile, desarrolló a partir de comienzos del 2008 una investigación destinada a comprobar las propiedades bactericidas del cobre en superficies de alta manipulación clínica.

Luego de dos años de estudio y con la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) del hospital de Calama como centro pionero en la utilización del cobre en su infraestructura , los resultados conseguidos hasta ahora han sido exitosos e incluso superiores a lo que esperaban los propios investigadores chilenos.

En los análisis previos realizados en laboratorios se había demostrado que tras dos horas de exposición al metal, se eliminaba el 99,9 de las bacterias. Faltaba recrear esa situación en un escenario real y eso fue lo que precisamente se hizo en Calama, así como también en otros seis hospitales repartidos en distintos lugares del mundo.

Tras 30 semanas, en las que se tomaron diversas muestras y se realizaron varios análisis comparativos con otros recintos no intervenidos, se comprobó que en las superficies de cobre (barandas de las camas y apoyabrazos del asiento de las visitas), desaparecía hasta el 92% de las bacterias, incluyendo aquellas resistentes a los antibióticos.

“Sobre 60% de efectividad hubiera sido muy bueno, por lo que estos resultados son más auspiciosos de lo que esperábamos”, indicó la doctora Valeria Prado, investigadora de la Universidad de Chile, entidad que también forma parte del estudio.

Nuevos mercados

Si bien todavía quedan estudios por realizar, los cuales estarán específicamente enfocados a la comprobación de la reducción de las infecciones asociadas a heridas operatorias, ventilación mecánica, sondas o catéteres, los responsables del estudio están optimistas respecto al desarrollo de nuevos mercados asociados al cobre chileno.

Así lo cree Omar Hernández, subdirector de Minería, Medio Ambiente e Infraestructura de InnovaChile. Según el experto “el desarrollo sostenido de una demanda de productos aplicables en hospitales gatillaría a su vez el desarrollo de líneas de producción o derechamente nuevas empresas en este campo. Incluso existe la posibilidad de que surjan empresas que se anticipen con políticas agresivas”. Eso sí, el profesional reconoce que para dar paso a una nueva industria se requerirá una “demanda sostenida” por el cobre bactericida.

Pero la investigación no sólo abre expectativas en el ámbito de la salud, donde también se analiza aprovechar las propiedades bactericidas del cobre en prendas de vestir como los calcetines, sino que además se pretende validar los auspiciosos resultados de las hipótesis en hospitales en otros campos que reportarían beneficios para la población.

“Queremos validar estos resultados en otros ámbitos de interés como el transporte público, los colegios, así como también difundir sistemáticamente en instancias públicas y privadas los resultados y beneficios y apoyar todo emprendimiento que apunte al desarrollo de productos manufacturados en esta dirección”, explicó Hernández.

Beneficios directos para Chile

Actualmente, en Chile se notifican 70 mil infecciones intrahospitalarias al año. En promedio esta situación aumenta en 10 días la permanencia de los pacientes en los recintos de salud, con la consiguiente pérdida de recursos estatales, montos estimados en los US$ 70 millones anuales.

De esta forma, la masificación del uso del cobre bactericida permitiría una importante reduccion de los costos asociados a la estadía de los enfermos en los hospitales públicos. Pero eso no es todo. Más allá del importante alivio al erario, se asegura un valor extra al cobre como producto de exportación.

“Más allá de los beneficios asociados a la salud y como complemento también se contribuye al desarrollo de una industria que agrega mayor valor a nuestra materia prima y principal producto de exportación, concluye Hernández.

Esta entrada también está disponible en Inglés