Hospital chileno es pionero en incorporación de cobre antimicrobiano

Mineral reduce carga de microorganismos nocivos en superficies e instrumental, con lo que previene infecciones intrahospitalarias.

Inspirándose en las propiedades antimicrobianas del cobre del que Chile es el primer productor mundial, el hospital pediátrico de mayor complejidad de Santiago decidió dotar con objetos y superficies fabricados del mineral a su unidad de pacientes críticos (UPC), que agrupa las divisiones de cuidados y tratamientos intensivos (UCI y UTI, respectivamente).

El proyecto, pionero en Latinoamérica para un centro de atención infantil público y cuya total implementación se prevé para el segundo semestre, permite al hospital Roberto del Río contar ya con una primera sala con nuevas barandas y palancas de las camas; lavabos y grifería; portasueros; soportes de notas de las enfermeras y médicos y superficies de los mesones de trabajo.

La industria del cobre, a través de su organización de marketing, la International Copper Association (ICA), comprobó científicamente que el mineral reduce la carga bacteriana en superficies y objetos en alrededor de 83% y aminora en hasta 40% las infecciones intrahospitalarias, que solamente representan en Estados Unidos la cuarta principal causa de muerte después de las enfermedades cardíacas, el cáncer y los accidentes vasculares, con un costo anual cercano a los US$ 45.000 millones.

Estos estudios se realizaron en centros asistenciales de Estados Unidos y Chile, específicamente en el hospital del Cobre, que se encuentra en Calama y es propiedad de la estatal Codelco, la mayor productora global del metal rojo.

El presidente ejecutivo de la minera, Diego Hernández, reconoció como “anhelo y objetivo de Codelco dotar con cobre bactericida una UPC en un hospital complejo por cada una de las 17 regiones en que se divide Chile”.

Se estima que el consumo de cobre en estas nuevas aplicaciones, que incluye salud pública y privada, transporte, manejo de alimentos, educación, jaulas para acuicultura y espacios públicos podría añadir unas 500 mil toneladas a la demanda mundial.

Imágenes: gentileza Codelco

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