Desde isla de Pascua podrá observarse tránsito de Venus frente al Sol

Además de Australia y parte de Asia, en el territorio insular de Chile se apreciará fenómeno que no se repetirá hasta 2117.

Aparte de su extensión latitudinal, entre el desierto de Atacama y el estrecho de Magallanes, el territorio de Chile también abarca tres continentes: América, Antártica y Oceanía, el último de los cuales alberga uno de los iconos turísticos del país, la isla de Pascua.

El polinésico hogar de los moáis se convertirá este 5 de junio en una de las pocas zonas del planeta desde donde podrá observarse uno de los fenómenos astronómicos más esperados del último tiempo: el tránsito del planeta Venus frente al Sol, que no se repetirá hasta 2117.

Sumándose a los 70 mil turistas que en promedio la visitan anualmente, científicos del Departamento de Astronomía (DAS) de la Universidad de Chile acudirán al lugar, cuyo cielo será privilegiado por este suceso, al igual que Australia y parte de Asia.

La iniciativa contempla actividades de divulgación enmarcadas en la celebración de los 160 años del Observatorio Astronómico Nacional (OAN), del que forma parte el DAS.

Parte de este programa se realizará en el Museo Antropológico Padre Sebastián Englert, donde mediante talleres interactivos los asistentes aprenderán sobre las propiedades de la luz, el Sistema Solar, la Luna y sus cráteres, el tránsito de Venus y mucho más.

“También se presentarán charlas de 15 minutos a cargo de astrónomos profesionales sobre diversos tópicos. Al atardecer, se observará el cielo nocturno, si las condiciones climatológicas así lo permiten”, afirma la investigadora del DAS Jackie Faherty.

Específicamente, desde Rapa Nui podrán divisarse las dos primeras horas del fenómeno, entre las 16 horas local y el final del crepúsculo.

Valor científico

El académico del DAS Patricio Rojo explica que las investigaciones actuales están centradas en la búsqueda de atmósferas de planetas extrasolares (fuera del Sistema Solar) y sus características.

“La técnica más usada es que cuando un planeta pasa frente a su estrella, los fotones que componen la luz que atraviesa su atmósfera quedan grabados con información de esa atmósfera. En planetas extrasolares, del orden de un fotón por cada 10 mil traen esta información, el resto me trae sólo datos de la estrella. Por eso las mediciones deben ser muy precisas”, dice.

Y aunque en la actualidad la atmósfera de Venus no es un misterio para los investigadores, Rojo aclara que la observación de su tránsito permite “calibrar la técnica con un objeto conocido: saber si la información que obtengo es la que debería, para poder después interpretar los datos de los planetas extrasolares”.

Estas mediciones se realizarán al menos con el observatorio Hubble. Como no puede observar directamente el Sol, los astrónomos apuntarán este instrumento hacia la Luna, usándolo como un espejo para captar la luz solar reflejada y aislar la pequeña fracción de la luz que pasa a través de la atmósfera de Venus y detectar información de la composición atmosférica del planeta. La observación de la Luna durará siete horas, tomando datos antes, durante y después del tránsito.

En el caso del telescopio espacial Hubble, se usarán en esta ocasión diversos instrumentos con el fin de ver el fenómeno en una amplia gama de longitudes de onda, desde el ultravioleta hasta el infrarrojo cercano.

Así, el tránsito de Venus – un planeta con tamaño y masa parecidos a la Tierra- ayudará a calibrar las observaciones de atmósferas planetarias fuera del Sistema Solar, con el objetivo de contar en el futuro con técnicas lo suficientemente afinadas como para detectar una atmósfera que hiciera posible albergar vida.

Imagen: gentileza Juan Ernesto Jaeger / Sernatur

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