Gonzalo Barroilhet: tras una ”decena mágica” en los Juegos Olímpicos

El máximo decatleta nacional buscará un lugar entre los ocho mejores de la justa mundial. Al menos, las estadísticas lo avalan.

Por María Elena Guzmán M.

Son los “hombres 10’’ del atletismo: aquellos que nunca lograrán la excelencia específica suprema que sí pueden alcanzar los que se centran en una sola prueba, pero que, como contrapartida, son los más completos, los que pueden competir en dos días seguidos sin caer en el camino del cansancio… Realmente, los reyes, los mejores exponentes del citius, altius, fortius: los decatletas. Y en ese panorama amplio que presenta la combinada de las 10 pruebas, la “decena mágica’’, es que un chileno quiere hacer historia en los Juegos de la XXX Olimpíada Londres 2012.

Porque Gonzalo Barroilhet lo dijo en el verano, cuando su sumatoria recién se empinaba por los 7.986 puntos, y lo refrenda ahora que ya pasó los ocho mil, con los 8.065 con que ganó hace un mes la Conferencia de la Costa Atlántica en Florida: quiere estar entre los ocho mejores en el decatlón de la cita londinense.

Lo cierto es que las estadísticas mundiales y los índices del deportista lo avalan: considerando los últimos dos torneos de las series mundiales absolutas, esto es, los Olímpicos de Beijing 2008 y el Mundial de Daegu 2011, para optar a un Top Ten olímpico hay que estar en el rango de los 8.200 puntos, y hoy el chileno ya va 8.065. Pero hay más: aunque es distinto efectuar una marca en una prueba por sí sola, que en el marco de un decatlón, si se hace el ejercicio de considerar sus mejores registros en cada uno de los 10 eventos, hoy Gonzalo Barroilhet posee una sumatoria potencial de nada menos que 8.332 unidades.

El “Hombre 10’’ de la selección criolla para Londres pasó hace un mes la barrera de los ocho mil. Y, ojo, que no se trata sólo de una barrera sicológica, sino del límite que divide a los buenos decatletas participativos, de aquellos que están listos para catapultarse al nivel mundial. De hecho, el chileno marcha octavo en el ranking planetario anual con sus 8.065, superado por sólo tres especialistas con más de 8.100 puntos (esto es por el ruso Sergey Sviridov con 8.365; el sudafricano Willem Coertzen con 8.244; y el kazajo Dmitriy Karpov con 8.172), y luego por cuatro decatletas que, al igual que Barroilhet, están muy parejos y todos apenas un poco por debajo de los 8.100 (el francés Kevin Mayer con 8.091; los rusos Artem Lukyanenko con 8.080 y Aleksandr Tabala con 8.070; y el estadounidense Isaac Murphy con 8.067).

Pero los avances de Barroilhet no se detienen allí, porque este mes logró marcas de excelencia en dos de sus pruebas más fuertes: hace 10 días corrió los 110 metros con vallas en 13.81 (+1.6 de viento)  en la universidad de Clemson, crono que se alza como su mejor marca desde 2008, cuando batió el record chileno con 13.78; y consiguió su mejor registro personal en salto con garrocha con 5.45 metros, mejorando los 5.35 de 2008 y estampando la segunda mejor marca de la historia de Chile sólo superado por el record del recordado maximarquista nacional Thomas Riether y sus vigentes 5.50 de 1992. De manera que Barroilhet va a llegar absolutamente lanzado a la pista y campo de Londres.

Este fin de semana competirá en los Regionales Universitarios en la Universidad de North Florida en Jacksonville, donde ejecutará los 110 vallas y probablemente el salto con pértiga. Y en tres semanas más efectuará su último “deca’’ previo a los Juegos Olímpicos, cuando compita en los Nacionales de la NCAA en Des Moines.

Vallista y garrochista

Por tratarse de una combinación de eventos, es lógico que un especialista pase al decatlón proveniente de alguna de las disciplinas que éste incluye. La idea es partir de esa base, y luego tratar de desarrollar su capacidad en los demás eventos. Lo ideal sería un decatleta que fuera parejo en todas las disciplinas, es decir, que en todas se acercara a los 900 puntos de manera de bordear fácilmente los 9.000 en el acumulado.

Pero la vida no es perfecta… Y en cada especialista prima más un área que otra. En el caso de Gonzalo Barroilhet, sus dos mejores puntuaciones corresponden justamente a sus registros en las vallas altas (los 110 metros con vallas), en la que posee la maximarca criolla de la prueba individual con los mencionados 13.78 segundos que le otorgan 1.003 puntos; y en la garrocha, con sus flamantes 5.45 metros que equivalen a brillantes 1.051 puntos-deca. Vale decir, que estamos ante la presencia de un decatleta proveniente de pruebas de rechazo y velocidad: un muy buen garrochista-vallista.

Por lo general, esa es una buena fórmula para triunfar en el “súper diez’’. No hay que olvidar por lo demás que un especialista de una prueba técnica, como la garrocha, debe poseer la fuerza y velocidad que bien pueden permitirle asumir el tremendo desgaste de los 10 eventos. Como el mismo Sergey Bubka, quien estuvo a punto de concentrarse en el decatlón merced a sus 2.10 en salto alto; sus 10.00 segundos en el hectómetro; y su 8.00 en el salto de longitud, además de su mítico y legendario 6.15 en la garrocha… que por algo terminó resultándole más seductora.

Gonzalo Barroilhet, a partir de la garrocha y las barreras, ha desarrollado con excelencia el resto de los eventos de la combinada: ya sea en las pruebas por sí solas, o en el marco del deca, sus mejores índices son de 10.99 en los 100 metros; 7.29 en el salto largo; 14.34 en la bala; 2.06 metros en salto alto; 50.60 en los 400 metros; 46.38 en el disco: 57.80 en la jabalina; y 4.47,00 en los 1.500 metros. Todo ello sumado, le daría un total para las 10 pruebas de nada menos que 8.332 unidades: una sumatoria soñada. Pero, por cierto, es muy diferente a hacer este ejercicio sumatorio, que lograr ejecutar sus mejores registros en cada evento, en el desgastante trabajo de dos días. Sin embargo, este ejercicio es absolutamente válido a la hora de estimar con seriedad los alcances a los que puede llegar el chileno en el marco del decatlón.

Barroilhet, quien con sus 8.065 del mes pasado pasó a integrar el exclusivo grupo de los cinco atletas de Sudamérica que han pasado la mítica barrera de los ocho mil, junto al recordman sudamericano el argentino Tito Steiner y sus 8.291 de 1983; y a los brasileños Pedro Ferreira con 8.266 de ’87, Luiz Cardoso con 8.115 de 2011, y Carlos Bezerra con 8.068 de 2011, tuvo en aquella ocasión parciales de excelentes 10.99 en 100 metros; 6.96 en salto largo; 14.34 en bala; 2.06 en salto alto; 50.84 en 400 metros 14.14 en 110 vallas; 45.22 en disco; 5.30 en garrocha; 54.70 en jabalina; y 4.49,10 en 1.500 metros.

La comparación con los registros en su anterior récord de 7.986, esto es, 11.06 en 100; 7.05 en largo; 14.21 en bala; 2.05 en alto; 51.08 en 400; 14.23 en vallas; 43.40 en disco; 5.30 en garrocha; 56.24 en jabalina; y 4.54,34 en 1.500, indican que el chileno mejoró en siete de las 10 pruebas.

A todo ello se suma su brillante nivel actual en la garrocha y las vallas.

Aferrándose a los números

El decatleta tiene un alto objetivo olímpico: quedar entre los ocho mejores, para lo que necesita estar cerca sobre los 8.200 puntos. Es cierto: su puntaje de hoy está lejano aún a ese score, pero también es verdad que ya se acerca ya a los 8.100 y que en el Trofeo de Brasil (agosto de 2011), tuvo un error en la bala que le costó 200 puntos, y pese a ello logró un total de 7.850, por lo que hoy Barroilhet ya está en posición potencial de llegar muy pronto en su curva de rendimiento a los 8.150: un registro que, efectivamente, lo acercaría a sus metas.

Y es que, en rigor, hablan las estadísticas: considerando los últimos dos torneos de las series mundiales absolutas, esto es, los Olímpicos de Beijing 2008 y el Mundial de Daegu 2011, con 8.065 se puede optar hoy hipotéticamente al lugar 14, puesto que en Beijing esa posición se alcanzó con 8.055 y en Daegu, con 8.069.

Para optar a un top ten olímpico, las cifras de estos dos torneos indican claramente que hay que estar en el rango de los 8.200, porque en 2008 el décimo logró 8.194 y en 2011, 8.158. Y, para estar entre los ocho mejores hay que situarse igualmente en los 8.200 o superior: en Beijing 2008 el octavo acumuló 8.220, mientras que en Daegu 2011 el octavo alcanzó un total de exactos 8.200.

Barroilhet sigue trabajando con excelencia hacia su objetivo: “Los resultados obtenidos en las últimas competencias ratifican que el duro trabajo hecho durante la pretemporada está dando frutos. Seis meses atrás la meta de estar entre los ocho primeros en Londres sonaba bastante lejana. Pero hoy, no lo es. Si sigo manteniendo el trabajo que hecho hasta hoy, más mantenerme sin lesiones, espero llegar en las mejores condiciones a Londres’’, apunta el decatleta.

Imágenes: gentileza  ADO Chile / Mauricio Palma