Reserva nacional Pingüino de Humboldt

Delfines, lobos marinos y bellas y cálidas playas contiene este destino que es visitado por quienes aprecian y disfrutan de una gran variedad de fauna.

La naturaleza impacta con islas, delfines y playas impolutas. Puede hacer pensar en el Caribe pero nos encontramos a 114 kilómetros al noreste de La Serena. Es la reserva nacional Pingüino de Humboldt, uno de los rincones más hermosos de Chile.

Son 859 hectáreas que cada fin de semana son invadidas por amantes de la naturaleza que buscan captar las mejores fotografías de la fauna marina que habita sus roqueríos, costa e islas. El viaje en automóvil desde La Serena tarda poco más de una hora, y la llegada es precedida por un suave y serpenteante camino de arena que conduce a Punta de Choros, un emergente pueblo de pescadores que recibe con restaurantes, cabañas y hoteles. Muchas personas llegan hasta aquí para observar a los famosos delfines nariz de botella, iguales al ilustre Flipper, el clásico delfín de la serie de televisión.

En Punta de Choros hay que registrarse en Conaf, el organismo que controla la reserva. El paso siguiente es contratar a alguno de los botes que, diariamente, navegan hasta las joyas de la reserva, sus islas Damas, Choros y Chañaral.

El paisaje difiere entre la costa y las islas; mientras el primero es desértico, las ínsulas tienen enormes roqueríos, varios montes y playas de agua color turquesa.

Isla Damas es de 60,3 hectáreas y buena parte de su encanto radica en las playas blancas tipo Caribe. No obstante, el agua es bastante fría por el paso de la corriente de Humboldt, condición que puede desalentar a los bañistas pero deleitar a quienes buscan admirar la vida submarina. Previo registro en Conaf se puede acampar por unos días. Es imprescindible llevar agua potable y cocinilla a gas.

El paseo a la isla permite observar la fauna marina; delfines, pingüinos, lobos marinos y diferentes tipos de aves. Con un poco de fortuna aparece una que otra ballena. De cualquier modo, se trata de un sitio perfecto para la práctica del buceo. En Punta de Choros operan al menos dos empresas que ofrecen instrucción y arriendos de equipos. También cabañas y camping para los que quieran extender la estadía.

Cerca de Punta de Choros, junto a la costa, se encuentra la caleta de pescadores Chañar de Aceituno y, frente a ella, la gran isla Chañaral. Esta última conserva y atesora una extraordinaria vida marina, valiosa característica que aconseja prohibir las visitas.

Imagen: Por Nyrkx (trabajo propio) [Public domain, CC-BY-SA-3.0 undefined GFDL], undefined

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