Parques nacionales y reservas del Valle Central

La biodiversidad de la zona central sorprende. La Campana, Siete Tazas, Altos de Lircay hablan por si solos.

miércoles, 08 de julio de 2009 Categoría: Destinos Top
Siete Tazas Siete Tazas (Photo:TurismoChile)

Una serie de atractivos naturales ofrece el Valle Central entre los que se encuentran palmas chilenas, cerros y saltos de agua. En términos de actividades aquí se pueden realizar caminatas, trekking y también travesías en kayak.

La Campana

Cuando llegó a la cumbre de La Campana, de 1828 metros sobre el nivel del mar, Charles Darwin quedó maravillado con el espectáculo.  Desde la cima se visualizan Los Andes y el Océano Pacífico.

Las 8 mil hectáreas protegidas fueron convertidas en Parque Nacional en 1967, y declaradas Reserva de la Biosfera por la Unesco en 1987. A su inmensa riqueza natural aportan el bosque esclerófilo compuesto por peumos, espinos y litres, entre otros, y un área en que se desarrolla la palma chilena, Jubaea chilensis, con más de 62 mil ejemplares y un marco geográfico único en Chile.

Se encuentra cerca de Santiago y Valparaíso, y acampar en su interior es una incomparable experiencia de paz y armonía. Ofrece senderos de trekking, entre los que se destaca el que une, en 6 horas, el sector de Ocoa con el de Granizo. Las espléndidas vistas a los valles de la V región y el sendero Andinista, que requiere 8 horas ida y vuelta, coronan la cima del cerro La Campana.

Radal Siete Tazas

La precordillera maulina también sorprende. Es lo que ocurre en el Parque Nacional Siete Tazas, en funcionamiento oficialmente desde 2008. La superficie es de 4138 hectáreas y los bosques están conformados por cipreses y robles.

La máxima atracción corresponde a siete saltos sucesivos donde las aguas del Río Claro descienden a través de boquerones de roca basáltica esculpida durante milenios.  Ideal para la fotografía por sus bellas panorámicas, es también un imán para los amantes del kayak que se atreven a lanzarse a cada una de las piscinas naturales que forman los saltos.

Los relieves del lugar son igualmente intensos. Destacan los  cerros El Alto (2.156 msnm.), Coligua (2.026 msnm.), Frutillar (1.680 msnm.), El Fraile (1.425 msnm.) y El Cordón de Guamparo (2.146 msnm.). Hay sectores delimitados para acampar, varios senderos de trekking, y accesos especialmente acondicionados para sillas de ruedas. 

Altos de Lircay

Ha ganado fama en el último tiempo por sus senderos de trekking. Es una reserva natural en los faldeos maulinos,  cercana a Vilches. Se recomienda el sendero Valle del Venado, de 17 kilómetros de extensión para 3 ó 4 días, ida y vuelta. Asciende a laderas volcánicas desde las que hay grandes panorámicas, y tiene acceso, caminado 10 kilómetros más, a aguas termales naturales.

El entorno es imponente. Las vistas sobre las dos cumbres principales de la región, el Descabezado Grande (3830 msnm) y Chico (3750 msnm), sobrecogen. Similar experiencia se vive al observar los bosques de roble cambiando de color en otoño, hasta que  las hojas alcanzan un rojizo intenso. Altos de Lircay es la nueva atracción para los amantes de las caminatas.

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