Geografía y naturaleza

Climas de Chile

Cielos para observar a los astros, áridos desiertos, lluvia y nieve. Chile tiene todos los climas del planeta, menos uno.

miércoles, 08 de julio de 2009 Categoría: Turismo
Masas de hielo flotante en la Antártica de Chile Icebergs en la Antártica chilena. (Foto: Sernatur)

El único clima que no tiene Chile es el tropical húmedo. País de contrastes y asombro, en algunos lugares del norte no ha llovido hace cientos de años; sin embargo, en la zona de Atacama breves precipitaciones ocasionales hacen florecer el desierto. La zona central es templada y cálida. Hacia el sur aumentan las lluvias y brilla el verde de bosques milenarios. El extremo sur es frío y corren fuertes vientos.

Las lluvias llegan a 9.000 milímetros en un año en la magallánica isla Guarello, bastante más que lo que cae en por ejemplo Bergen, Noruega, una de las ciudades más lluviosas de Europa que recibe 2.300 milímetros al año. La diversidad se completa con Isla de Pascua y el archipiélago Juan Fernández, de definido clima cálido subtropical.

Norte Grande

Arica y Parinacota, Tarapacá y Antofagasta

Si se busca un destino para pasar unas vacaciones sin lluvia, el Norte Grande de Chile es la elección perfecta. Ni un milímetro al año precipita en algunas zonas. El desierto de Atacama es el más árido del mundo. En Arica, Iquique y Antofagasta, ciudades de la costa del norte grande, la temperatura promedio varía entre 20° y 25°C. Algunos días puede amanecer nublado, pero luego predominan el sol y el calor. Pantalones cortos, una remera y sandalias son la vestimenta apropiada para el día, mientras que al atardecer es aconsejable llevar en el bolso un suéter o una casaca.

Al interior de las zonas desérticas las condiciones son extremas. En el día la temperatura puede llegar a 30º ó 50ºC, y en la noche el frío se hace sentir con 0º y hasta -15 ºC. Es indispensable llevar ropa apropiada. En el altiplano, en lugares como San Pedro de Atacama, las temperaturas descienden por efecto de la altura. Febrero es el mes de lo que se conoce como invierno altiplánico, y puede llover intensamente. Es recomendable llevar cortavientos, ropa impermeable y térmica. Un buen bloqueador de rayos UV es también indispensable, pues la radiación solar es más fuerte en estos lugares del norte grande.

Atacama y Elqui

Atacama y Coquimbo

En el Norte Chico, denominado así por su ubicación y extensión, los protagonistas son el sol, las temperaturas cálidas y los cielos despejados y estrellados.

Aquí se encuentran algunos de los más importantes centros de observación astronómica del planeta. En la costa, las playas de las ciudades de La Serena y Caldera invitan a disfrutar del clima mediterráneo. Pantalones cortos y remera es todo el vestuario que se necesita, además de un buen bloqueador solar. Las lluvias son muy infrecuentes, y el fenómeno de neblina costera llamado Camanchaca, es aprovechado por los agricultores de la zona para el regadío.

En el límite norte de esta región se encuentra el desierto de Atacama. Allí las temperaturas varían entre los 35 ºC al mediodía y los 0 ºC en la madrugada. Ropa ligera en el día y térmica en la noche se hace imprescindible para internarse en el desierto. En los valles transversales, que bajan desde la cordillera de Los Andes hasta el océano Pacífico, los días son calurosos y las noches frías. El valle del Elqui es muy visitado. Como ocurre en todo el país, las temperaturas son más bajas en la cordillera por efecto de la altura.

Valle Central

Valparaíso, del Libertador Bernardo O'Higgins y del Maule

Esta zona de Chile se caracteriza por un clima que para muchos es ideal. Del tipo mediterráneo, con días de calor y noches frescas en verano, reúne las condiciones perfectas para el cultivo de la tierra y, en especial, para la producción de los afamados vinos.

Entre septiembre y abril predominan los días soleados, especialmente en la zona costera y ciudades como Valparaíso y Viña del Mar. En pleno verano, la temperatura promedio es de 20 ºC. Son frecuentes las mañanas brumosas que despejan a mediodía. Hacia el interior las temperaturas son más altas y es recomendable la ropa liviana y uso de bloqueador para protegerse del sol.

Santiago
Región Metropolitana

Santiago, la ciudad capital, tiene temperaturas en verano que superan los 30 ºC, y  descienden en la noche hasta los 15 ºC. En invierno, la cordillera de los Andes se transforma en un irresistible destino para los esquiadores. La nieve los espera entre junio y octubre aproximadamente. Las lluvias aumentan durante los meses más fríos del invierno y la temperatura puede llegar a una media de 8 °C. Se recomienda uso de ropa gruesa e impermeable.

Lagos y volcanes
Bío Bío, Araucanía, Los Ríos y Los Lagos

El clima templado del valle central cambia a partir de la zona del Bío Bío. En la ciudad de Concepción, la temperatura promedio en verano es de 17 ºC, con pocas lluvias, las que aumentan entre mayo y agosto. Temuco, Valdivia y Osorno son ciudades muy lluviosas, con influencia aún del clima mediterráneo. Más al sur,  en la isla de Chiloé, la humedad es más intensa, con 4.000 milímetros de precipitaciones en algunas localidades, aunque el verano también tiene días de sol. La cordillera, como es natural, tiene temperaturas muy bajas y en invierno recibe abundantes nevadas.

El verde intenso de los bosques y selvas del sur tiene una causa infinita: la copiosa lluvia. Puede caer en invierno durante horas, días y semanas. Es imprescindible el uso del paraguas, la ropa impermeable y botas de agua. Sin embargo, el sur regala también luminosos días soleados y completamente despejados. Entre diciembre y febrero, los volcanes blancos de nieve, la extensa vegetación y los lagos de aguas tranquilas, son postales únicas e inolvidables.

Patagonia

Aysén y Magallanes

El extremo sur de Chile es también el extremo sur del planeta. Hace dos y tres siglos, los indígenas habitantes de la Patagonia cubrían su cuerpo con aceite de lobo marino y pieles de guanaco. Era el modo de resistir las inclemencias del clima.

La lluvia, el frío y el viento, que puede alcanzar hasta 40 kilómetros por hora, son realmente severos. En medio del invierno, la ciudad de Punta Arenas y la más austral del mundo, Puerto Williams, se cubren de nieve. Sin embargo, los días soleados y cálidos no son pocos, sobre todo en verano.

Lo más seguro es visitar la Patagonia entre diciembre y febrero, meses con las temperaturas más altas. Destino indispensable son las Torres del Paine, con un clima más benigno y temperaturas que pueden llegar hasta los 25°C en verano. De cualquier modo, la ropa térmica es la apropiada pues las variaciones climáticas son muy comunes. El bloqueador solar no debe faltar en la Patagonia, porque la radiación ultravioleta es mayor que en otros lugares del país.

Islas
Isla de Pascua y Juan Fernández

Rapa Nui es el nombre original Isla de Pascua, parte del territorio chileno no continental. El clima de la polinésica isla es tropical lluvioso. El calor húmedo y el sol son intensos en verano, especialmente en enero y febrero. Las temperaturas se alzan entonces hasta los 28 ºC.

Sin embargo, también hay lluvias esporádicas, algo propio del trópico. Los meses menos calurosos son julio y agosto, y es el periodo del año recomendable para visitar Isla de Pascua porque el flujo turístico disminuye. Son aconsejables la ropa liviana, pantalones cortos y polera. En los meses de invierno se recomienda llevar pantalones y un chaleco.

También en el océano Pacífico se encuentra el archipiélago Juan Fernández. El clima es  mediterráneo y recibe a numerosos visitantes aficionados a la práctica del buceo. Las aguas son más cálidas que las del litoral continental, frías por la corriente de Humboldt que vienen de la Antártica. En verano, las temperaturas alcanzan como promedio los 18,7 ºC, mientras que en invierno bajan a 7,3 ºC.

La vegetación es variada, algunas zonas tienen características selváticas, entorno en que sobrevivió el legendario náufrago escocés Alejandro Selkirk, quien habría inspirado a Daniel Defoe para escribir en 1719 la novela Robinson Crusoe.

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