Territorio tinto y blanco

Antiguas bodegas y algunos viñedos rodeados de barrios residenciales, recuerdan al visitante que Chile es país de vinos.

jueves, 09 de julio de 2009 Categoría: Destinos Top
Viña Concha y Toro Viña Concha y Toro (Photo:Turismo Chile)

Viña Concha y Toro

Fundada por el empresario de la minería Francisco Subercaseaux, aunque el negocio vitivinícola lo desarrolló muchos años después su sobrino, don Melchor Concha y Toro. Todo un visionario, importó de Europa no sólo nuevas cepas, sino también la tecnología con la que se empezaron a producir estupendos vinos. Todo este pasado puede ser observado en terreno. Y, por cierto, se pueden recorrer los fantásticos jardines y probar algunos de sus más célebre vinos, como el Casillero del Diablo.

Viña Cousiño Macul

La entrada a la laguna de esta viña está flanqueada por una puerta de fierro en la que resaltan las figuras de Adán y Eva. El mensaje es claro. Es la entrada al Paraíso. Y, cómo no, si el monumental parque, que resume el buen vivir de la aristocracia chilena durante el siglo XIX, destila toda la serenidad y esplendor que hoy cuidan ocho jardineros full time. Varios siglos atrás, el lugar era una fértil hijuela inca.

En 1856 fue comprado por Matías Cousiño, el acaudalado empresario del carbón, con la idea de hacer un parque monumental, pero pronto derivó en una hermosa viña. Para entonces, el paisajista francés Gustave Renner ya había creado un impresionante parque de 24 ha en el que aún se puede observar un ciprés del Líbano, con un diámetro tal que lo rodean 9 personas.

También hay ginkos, robles, ceibos, sequoias y magnolios glandiflora. Si bien lo más importante es el vino, todo tour a la viña considera recorrer los jardines antes de visitar la bodega principal y probar maravillas como el exclusivo Cabernet Almaviva de Cousiño Macul.

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