Castro, palafitos en la capital chilota

Al centro de la isla de Chiloé, arquitectura, pesca y raíz campesina. La cultura es el orgullo de todos.

jueves, 09 de julio de 2009 Categoría: Destinos Top
Palafitos Palafitos Foto:Prochile

Entre las lomas que enfrentan al canal de Lemuy se ubica la ciudad de Castro, principal centro urbano de la isla de Chiloé. Su paisaje campestre y conectado con el mar ha determinado con  fuerza la personalidad de los chilotes. Cosa que se hace patente cada febrero durante la gran Fiesta Costumbrista que se realiza en la ciudad y que muestra su gastronomía mixta de mar y tierra.

Ciudad antigua, fue fundada en 1567 por Martín Ruiz de Gamboa. Fue feudo de holandeses navegantes que intentaron dominar el sur de Chile, para, posteriormente, ser de nuevo un enclave español. Con el siglo XX llegó el tren y luego las carreteras y la moda por visitar y vivir en Chiloé.
Cada verano cientos de mochileros y turistas se acercan a Castro. Con buenos servicios de hotelería y alimentación, la capital chilota es dato seguro. Está a 172 kilómetros al sur de Puerto Montt.

Atractivos de la ciudad

Palafitos: Parte fundamental de la arquitectura chilota son las grandes casas ubicadas en las riberas del río Gamboa y del Canal de Lemuy. Largos pilotes montados sobre el fondo marino y tejuelas en su estructura son la característica más distintiva. Cuando la marea baja se ven sus estructuras y la inventiva chilota para resolver el uso de las costaneras. Cuando el océano sube pareciera que las casas flotaran.

Museo de Arte Moderno: Existe desde 1988 y es el lugar de las muestras independientes de artistas locales e invitados. El diseño de su estructura le ha valido premios de arquitectura al combinar lo tradicional chilote con nuevas líneas. Está ubicado en el Parque Municipal de Castro, de abril a octubre permanece cerrado. Hay que llamar para coordinar visitas en dichas fechas.

Iglesia San Francisco:   Monumento Nacional desde 1976 y Patrimonio Mundial de la Humanidad desde 2000, junto con otras 15 iglesias elegidas por la Unesco. Está situada a un costado de la Plaza de Armas; destaca su altura, sus dos cúpulas y sus colores.  Los jesuitas fundaron el templo en 1567, pero al ser expulsados de América en el siglo XVIII fue adoptado por los franciscanos. La estructura actual es de 1906, diseñada por el italiano Eduardo Provasoli, y construida por carpinteros chilotes. En el interior hay un excelente trabajo de cornisas, altares y coros. Destaca especialmente su Cristo.