Nuevos retos

Chile mira al Bicentenario

El nuevo gobierno, liderado por el Presidente Sebastián Piñera, inicia una nueva etapa marcada por los desafíos de la reconstrucción, luego del fuerte terremoto que golpeó al país el 27 de febrero de 2010.

miércoles, 15 de abril de 2009  
Chile mira al Bicentenario El 11 de marzo de 2010 Sebastián Piñera asmumió la Presidencia de Chile, a solo días del fuerte terremoto que golpeó al país

El 11 de marzo de 2010 marcó un hito en la historia contemporánea de Chile. Tras 20 años y cuatro gobiernos de la Concertación, la centro-derecha, encabezada por el Presidente Sebastián Piñera Echenique, llegó a al poder.

Exitosa transición

Los cuatro gobiernos de la Concertación, encabezados por Patricio Aylwin, Eduardo Frei Ruiz-Tagle, Ricardo Lagos y Michelle Bachelet, entre 1990 y 2010, estuvieron marcados por la transición a la democracia, el crecimiento económico, la apertura comercial, importantes avances en la calidad de vida de los chilenos, la disminución de la pobreza y un sostenido avance hacia el desarrollo.

Así, si a fines de los años ochenta un 45% de los chilenos vivían en pobreza, para el 2010 esa cifra se redujo a menos de un 15%. En esos veinte años también se aumentó el gasto en salud por habitante en un 7% anual, en promedio. La esperanza de vida también creció de 72 años entre 1985 y 1990 a 78,6 años en la actualidad, la segunda mayor en América Latina luego de Costa Rica y 35º en el mundo, según datos de la ONU.

A comienzos de la década de los 90 una familia chilena de clase media disponía de un ingreso real que era casi la mitad del que goza en 2010. Hoy, Chile cuenta con un PIB nominal per cápita de US$ 8,853 en cifras de  FMI, el mayor en toda la región.

Los avances económicos también han sido importantes: al final del gobierno militar Chile tenía una inflación de 19%, mientras que el promedio de los últimos 10 años es de apenas un 3,3%. Hoy el país también cuenta con diversos acuerdos de complementación económica (ACE), tratados de libre comercio (TLC) y de asociación estratégica con gran parte del mundo, incluido Estados Unidos, China, Japón, Corea del Sur, México, Australia, Canadá, Perú y la Unión Europea. De hecho, el Índice Libertad Económica 2010 ubicó a Chile como la décima economía más abierta del globo.

Los progresos de los gobiernos de la Concertación quedaron plasmados en el ingreso de Chile a Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), un selecto grupo de países desarrollados, en diciembre de 2010.

Aún así, quedaron tareas pendientes que no fueron resueltas del todo en estos veinte años, especialmente las relacionados a las desigualdades en la distribución del ingreso y la calidad de la educación pública, dos grandes desafíos que deberá enfrentar la nueva coalición gobernante.

Los desafíos de la reconstrucción

Tras los gobiernos de la Concertación, Chile inicia una nueva etapa con la Coalición por el Cambio en el gobierno, liderada por el Presidente Sebastián Piñera Echenique. Este cambio en la coalición gobernante, o alternancia del poder, refleja la madurez de la democracia chilena, que ya cumple dos décadas de continuidad

Sin embargo, una emergencia marcó la asunción de Piñera: el terremoto de 8,8 grados Richter que sacudió a la zona centro-sur del país el 27 de febrero de 2010, apenas 12 días antes del traspaso de mando. Por lo mismo, el gobierno entrante se apresuró en atender en primer lugar a los damnificados y encontrar a los desaparecidos, para luego dedicarse a la reconstrucción de las zonas más golpeadas por el sismo, considerado el quinto de mayor magnitud desde que se tienen registros, y el posterior maremoto. En cuanto al programa de gobierno, el Presidente Piñera ha precisado que deberá ser reformulado para adecuarse al nuevo escenario post-terremoto.

El gobierno calculó que la catástrofe dejó más de 450 víctimas, 70 mil casas destruidas y US$ 30.000 millones en perdidas, aunque parte de ese monto sería cubierto por los seguros comprometidos. Sin embargo, el país cuenta con todo lo necesario para enfrentar exitosamente esta etapa. De hecho, solo en reservas internacionales el país tiene más de US$ 26.000 millones. Así también, Chile tiene líneas de créditos abiertas con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial (BM), los principales prestamistas de la región.


Las nuevas metas


A pesar de las dificultades, la nueva administración busca darle un nuevo impulso al país. Por ejemplo, el programa de gobierno tiene como meta lograr que la economía chilena crezca a un promedio anual de 6% en los cuatro años de mandato, además de crear 200.000 empleos promedio al año; aumentar la inversión desde el 21% del PIB (2009) a 28% del PIB en 2014, y derrotar la indigencia para el año 2014.


En cuanto a educación, el gobierno espera aumentar la enseñanza del inglés en las escuelas; dotar a todas las salas de clases con computadoras, data show e internet; y especialmente mejorar la calidad de la educación pública. Así también, las nuevas autoridades han señalado que harán especial énfasis en aumentar los niveles de seguridad, disminuir la delincuencia y mejorar el sistema público de salud.