En Santiago

Festival católico atrae miles al centro de la ciudad

La imagen de la Virgen del Carmen fue cargada por las calles de la capital de la nación ante miles de personas. Uno de los festivales cristianos más antiguos de Chile, la marcha celebra la santa patrona de la independencia de Chile una semana después de las Fiestas Patrias.

lunes, 04 de octubre de 2010  
La procesión de la Virgen del Carmen La procesión de la Virgen del Carmen

El domingo 25 de septiembre, miles de personas se reunieron en la Plaza de Armas para la procesión de la santa patrona de Chile, la Virgen del Carmen. Comenzando a las 16:00 horas, el desfile pasó por las calles de Santiago terminando en la Plaza de Armas más de una hora después. En el centro de la procesión se encontraban representantes de varias ramas de las fuerzas militares chilenas y la imagen de la Virgen, desfilada sobre una gran plataforma rodeada de flores blancas. La procesión terminó con una misa pública presidida por Aldo Cavalli, el representante diplomático del papado en Chile.

 

La Virgen del Carmen es el centro devocional de la orden monástica de las Carmelitas. Santa Teresa de Ávila y San Juan de la Cruz, dos de las figuras más importantes de la orden de las Carmelitas tuvieron prominencia durante el siglo XVI en España. Luego, en el apogeo de su poder imperial, España trajo la influencia de estos santos a sus colonias en América Latina, inspirando a muchos seguidores de la orden ya en el siglo XVI.

 

La procesión, que se celebra anualmente en Santiago, comenzó en el siglo XVII. Originalmente celebrada en julio, la procesión cargó la imagen de la virgen desde la calle principal de la ciudad colonial, la Alameda, al norte a la Plaza de Armas. La tradición dice que Bernardo O'Higgins, uno de los libertadores más conocidos de Chile, declaró a la Virgen del Carmen como la Protectora de Chile durante la lucha por la independencia de la nación. En un canto repetido a lo largo de la procesión, a la Virgen del Carmen se le refirió como "la madre de todos los chilenos".

 

En 1971, la fecha de la procesión se trasladó al último fin de semana en septiembre, una semana después de las Fiestas Patrias. La inclusión de la procesión en el mes de las festividades de independencia forma una conexión entre la adoración de la Virgen y la victoria de Chile contra España de la misma manera que lo hizo O'Higgins hace dos siglos.

 

Para el desfile del domingo, grupos de escuelas católicas de Santiago se reunieron detrás de abanderados junto con representantes de la Cruz Roja y de las ramas de la fuerza militar de Chile. Miles de personas se congregaron en la Plaza de Armas y a lo largo de la ruta del desfile con banderas chilenas, cantando canciones religiosas y recitando oraciones al unísono. La multitud estalló en aplausos y silbidos cuando un grupo de mineros desfilaron por la procesión, una expresión de orgullo y solidaridad con los 33 mineros atrapados cerca de Copiapó mientras el esfuerzo de rescate continúa.

 

El desfile fue encabezado por un grupo de artistas que bailaron el baile religioso la Diablada. La danza tradicional religiosa tiene su origen en el altiplano donde Chile, Perú y Bolivia se encuentran. Cada país tiene su propia versión de la danza, pero todas tienen su origen en el culto indígena a la Pachamama, diosa de la tierra. Después de la llegada del catolicismo, la danza se incorporó al simbolismo religioso cristiano como la representación de la batalla entre el bien y el mal. En su forma actual, hombres vestidos de demonios en elaborados trajes bailan en el centro, mientras que mujeres con sombreros y vestidos coloridos bailan a su alrededor.

 

Los artistas del desfile del domingo vinieron de Maipú, un suburbio al sudeste de Santiago donde se encuentra el Templo de la Virgen del Carmen. Fue aquí donde se peleó la batalla decisiva por la independencia de Chile bajo la dirección de Bernardo O'Higgins en 1818. Después de la batalla, O'Higgins ordenó la construcción del Templo. Hasta el día de hoy, Maipú sigue siendo el centro de devoción de Santiago a la Virgen.

 

Aproximadamente 5.000 santiaguinos llegaron al centro de la ciudad para el desfile. Aunque el evento es principalmente una celebración religiosa, su forma actual combina el fervor religioso y patriótico. Para muchos chilenos la procesión de la Virgen es una afirmación del papel central del catolicismo en la historia y la continua prosperidad de la nación.