Plata y lapislázuli chilenos

Las joyas escondidas en los cerros de Valparaíso

El platero Víctor Hugo ha estado elaborando joyas hechas a mano por doce años. Bajando por un bohemio pasaje, su tienda y taller yacen ocultos a simple vista, como el mejor secreto de la ciudad portuaria, atrayendo clientes de Chile y de todo el mundo.

lunes, 15 de noviembre de 2010 Categoría: Turismo - Cultura - Espectáculos
Víctor Hugo, artesano de la plata, en su taller. Víctor Hugo, artesano de la plata, en su taller.

En un día caluroso, subir por las calles del puerto de Valparaíso puede llegar a ser tan opresivo como el sol del mediodía. Pero oculto al interior de las sinuosas colinas de la ciudad, hay una veta de orfebrería pura. En las alturas del Cerro Concepción, en una de las partes más bonitas del laberíntico puerto, está la tienda de Víctor Hugo, platero y un verdadero fabricante de joyería chilena.

 

Un taller de antigüedades

 

Es fácil pasar por alto su sala de exposición - Taller de plata , sólo anunciada por un pequeño cartel apoyado sobre una parte del pavimento de la calle Pasaje Templeman. A un paso en el callejón hacia la izquierda, toca el timbre de una rústica puerta, y el artesano saldrá para invitarte a la fresca y antigua villa que sirve como su lugar de trabajo.

 

El muestrario es espectacular. Tradicionales y simples muebles de madera oscura están adornados con la fina joyería de plata chilena; el precioso metal brilla con su tono único a la desigual luz que se cuela entre las rendijas de las ventanas de la tienda. Una vitrina central tiene gruesos collares, anillos y aretes en forma de estrella con incrustaciones de ámbar. Espaciados alrededor de la habitación hay más joyas junto con estatuas en miniatura, grabados en piedras y gemas sueltas para las personas que quieran ponerlas a su gusto.

 

Otras piezas con las que cuenta este taller, son las fabricadas con la famosa piedra azul de lapislázuli de Chile, una piedra preciosa que se encuentran en pocos países en el mundo. Soy incapaz de resistir comprar una pequeña, con un agujero roscado a través del centro listo para su uso, a la venta por tan solo $800 pesos chilenos (US$1.70).

 

Víctor Hugo: "Inspirado por los cerros de Valparaíso"

 

"Valparaíso es una fuente inagotable de inspiración", dice Hugo, el dueño de la tienda y creador de todo el trabajo en exposición de la tienda, con la excepción de una selección de algunas características joyas mapuches, ubicadas en un lugar destacado tras el mostrador. Esto proviene de los viajes anuales que realiza al sur para reunirse los artesanos indígenas establecidos en Temuco, capital de la cultura mapuche chilena.

 

Nacido en la norteña ciudad chilena de Antofagasta, Hugo comenzó a trabajar con metales y piedras preciosas mientras vivía en Brasil entre los años 1970 y 1980. De regreso a su país de origen en 1994, vivió por cortos períodos en Santiago y en la ciudad hermana de Valparaíso, Viña del Mar, antes de establecerse en la ciudad porteña en 1998.

 

La histórica ciudad portuaria se ha convertido en una musa para el platero. "Me siento inspirado por las líneas de las colinas", dice. "La geografía y la diversidad de culturas. Gente de todos los países viven y viajan aquí, y hablo mucho con ellos, sobre Chile y la vida en el extranjero. "

 

Joyería artesanal en Chile y en el extranjero

 

La platería artesanal le entrega a Chile, con sus propias fuentes ricas de plata en las minas del norte del país, un contacto con culturas de todo el mundo. Hugo ha viajado por todo el globo, desde Suecia a Brasil, para presentar su obra en exposiciones. Él solía realizar clases para fabricar joyas a estudiantes extranjeros en Valparaíso, traspasando sus habilidades a los jóvenes de los EE.UU., Francia y Suiza, entre otros.

 

Con un número creciente de clientes locales visitando su tienda, Hugo cree que los chilenos están cada vez están más interesados en la joyería artesanal fina. "Hay más interés por el arte y la cultura", dice. "Al igual que los turistas extranjeros, los chilenos vienen a vitrinear a la tienda - y son más propensos a volver para comprar una pieza".

 

Valparaíso se está convirtiendo en una excelente fuente de joyería de calidad, con otro taller de plata, la del compañero platero Rocco Napoli, a la vuelta de la esquina de la propia tienda de Hugo, en el Cerro Concepción. Cursos de artesanía en oro y plata también están al alza en Chile, con escuelas de todo el país que atienden a los chilenos y extranjeros por igual. La Universidad de Chile apoya un taller de orfebrería que otorga el Museo de de Arte Popular Americano en Santiago, y la Universidad Católica de Temuco, en el sur de Chile, también ofrece un taller de orfebrería contemporánea en donde se trabajan el  oro y la plata.

 

Al preguntarle a Napoli lo que mantiene a su negocio con vida y que hace que los clientes vuelvan una y otra vez a su pequeño taller en la bella ciudad que es su hogar, la respuesta de Hugo es simple: "La creencia. La creencia en lo que haces, y el amor por el trabajo”.

 

"Yo trabajo con los elementos de la tierra, con sus diversos y hermosos colores. Cada joya es un poema, un acto de amor, y con ella viene una historia. Mi trabajo es un lenguaje universal. "

 

Para obtener más información, visita www.silverworkshop.cl

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