Ubicado en el cerro San Cristóbal

Nuevas especies y mejores estructuras tendrá el zoo de Santiago

Profundizando una dinámica más educativa hacia los visitantes, el principal parque de animales del país observa optimista el futuro al cumplir 85 años.

martes, 14 de diciembre de 2010  
Zoológico de Santiago visto desde el Cerro San Cristóbal. Zoológico de Santiago visto desde el Cerro San Cristóbal.

Un millar de ejemplares de 158 especies distintas viven actualmente en el Zoológico Nacional de Chile, el principal parque de animales del país acaba de celebrar 85 años con positivas novedades: la apertura de un nuevo centro de educación de enfermería, el nacimiento de una jirafa bebé y la llegada de un jaguar y de un grupo de lemures.

 

El zoológico, ubicado en la ladera suroeste del cerro San Cristóbal, observa el futuro con expectación, ya que se espera la pronta llegada de un camello hembra y dos suricatas, que se suman a una atractiva muestra de especies entre los que se encuentran un hipopótamo del centro de África, camellos de Mongolia, tigres de la India y osos polares del Ártico, entre otros.

 

Entre sus habitantes "locales", destacan -de una rica fauna autóctona- los cóndores, los pingüinos de Humboldt, los flamencos y el esquivo pudú, el ciervo más pequeño del mundo.

 

Creado en 1925, gracias al interés del entonces intendente de Santiago, Alberto Mackenna, el parque de animales ha sufrido en carne propia los cambios vividos por la sociedad chilena.

 

En un comienzo, fue el pasatiempo favorito de la elite capitalina. A partir de su segunda década, tuvo un período de fulgor que se expresa con mayor propiedad entre las décadas de los 70 y 80. Sin embargo, a partir de los 90 vivió un declive producto de las nuevas atracciones surgidas en el país, como los grandes centros comerciales y las mayores posibilidades de los santiaguinos de viajar.

 

Sin embargo, a mediados de la década anterior se desarrolló una variedad de cambios en el lugar -especialmente ligados a la renovación y amplitud de especies, además de la creación de nuevas dinámicas de relación con los visitantes- con las que el zoológico de Santiago comenzó a recuper público.

 

De los 600.000 visitantes anuales que se promedia en los últimos años, se espera que durante el actual período se supere los 900.000.

 

Uno de los momentos más fructíferos que vivió el zoológico fue durante la estadía de la elefanta Fresia, que durante 50 años se constituyó en la muestra más identificatoria del lugar. De constante buen comportamiento, el paquidermo se ganó el corazón de los visitantes desde que llegó en 1940 desde Río de Janeiro.

 

Por muchos años fue un permanente atractivo para los niños, que muchas veces se aprovecharon del buen carácter que constantemente expresó la elefanta hasta su muerte en 1991. Coincidencia o no, el fallecimiento de Fresia marcó el inicio del complejo período en el zoológico, que -en todo caso- ya expresa muestras de recuperación.

 

El recuerdo de la elefanta se ha mantenido hasta ahora, como una forma de agradecer su innegable aporte a la popularidad del lugar.

 

La construcción de un centro de enfermería durante 2010 implicó la búsqueda de una nueva relación del parque con sus visitantes, en el espíritu de lo que alguna vez significó la presencia de Fresia. La idea es profundizar los esquemas educativos del lugar hacia los visitantes, especialmente los niños.