Especial de fútbol chileno

Mundial inolvidable

Por Julio Salviat W.*

martes, 24 de mayo de 2011 Categoría: Deportes

Chile logró la sede en un Congreso de la Fifa realizado en Lisboa en 1956. El otro candidato era Argentina. Decisiva fue la exposición del dirigente chileno Carlos Dittborn, que culminó su exposición de 15 minutos con una frase que impactó a los delegados: "Porque no tenemos nada, queremos hacerlo todo". Resultado: 32 votos para Chile, 10 para Argentina, 14 abstenciones.

Un año antes de la inauguración, un terremoto asoló a la zona sur del país e hizo temblar a la organización. El países necesitaba recursos para la reconstrucción, más que para levantar estadios o mejorar calles. Sin embargo, el Comité Organizador encontró apoyo presidencial y parlamentario. De este modo, se pudo organizar un Mundial modesto, pero digno.

Lo ocurrido en las canchas chilenas hizo que esta Copa del Mundo fuera calificada como "la última de la era amateur". El torneo se inició el 30 de mayo de 1962 con cuatro encuentros simultáneos: Uruguay-Colombia en Arica (el grupo lo completaban la URSS y Yugoslavia), Brasil-México en Viña del Mar (los otros eran España y Checoslovaquia), Argentina-Bulgaria en Rancagua (con Inglaterra y Hungría esperando) y Chile-Suiza en Santiago (grupo completado por Italia y Alemania).

El examen inicial de Chile fue promisorio: tardó 44 minutos en resolver la incógnita que representaba el famoso "cerrojo" de Karl Rappan, el entrenador europeo. En ese momento igualó la cuenta abierta por los suizos a los 6 minutos de juego y se encaminó a una holgada victoria de 3-1. En el partido siguiente, uno de los más sucios de la historia de los mundiales, Chile derrotó 2-0 a Italia y quedó clasificado para cuartos de final.

Tras perder con Alemania, que resultó primero en el grupo, el cuadro chileno se trasladó al extremo norte del país para enfrentar al representativo de la Unión Soviética en Arica, ciudad limítrofe con Perú. El legendario arquero Lev Yashin se vio sorprendido con dos remates de distancia. Chile venció 2-1 y, junto con provocar un carnaval de júbilo en todo el país, avanzó a semifinales.

En esta etapa, Chile fue derrotado 4-2 por Brasil, que ya no contaba con Pelé, pero que tenía a Garrincha como desajustador de defensas y a Vavá como gran goleador.

Brasil disputó la final con Checoslovaquia (venció 3-1) y Chile dirimió el tercer puesto con Yugoslavia en un partido que se definió en el último minuto a favor de los enfervorizados hinchas locales.

La formación habitual de Chile fue la siguiente: Misal Escuti; Luis Eyzaguirre, Carlos Contreras, Raúl Sánchez, Sergio Navarro (capitán); Jorge Toro, Eladio Rojas; Jaime Ramírez, Honorino Landa, Armando Tobar y Leonel Sánchez.

La imagen es parte de las colecciones de la Biblioteca Nacional y está disponible en www.memoriachilena.cl