Instalado en desierto de Atacama

Telescopio más grande del orbe comienza a dar frutos desde Chile

Nebulosa y cúmulo globular fueron los objetivos del aparato de rastreo emplazado en el observatorio del cerro Paranal.

jueves, 09 de junio de 2011  

La primera entrega de fotografías correspondientes a la nebulosa Omega y el cúmulo globular Omega Centauri registró el Telescopio de Rastreo (VST) del complejo científico VLT, el más grande del mundo diseñado exclusivamente para investigar el cielo en luz visible, emplazado en el observatorio del cerro Paranal de ESO, en el norte de Chile.

Complemento perfecto del telescopio de rastreo VISTA para luz infrarroja, se trata de un aparato de vanguardia de 2,6 metros, equipado con una poderosa cámara OmegaCAM de 268 megapixeles y casi 770 kilos, diseñada para mirar el cielo desde el desierto de Atacama, en la Región de Antofagasta, a gran velocidad y excelente calidad de imagen.

La primera imagen muestra la zona de formación estelar Messier 17, observada como nunca antes. Esta vasta región de gas, polvo y estrellas jóvenes calientes yace en el corazón de la Vía Láctea, en la constelación de Sagitario. El campo de visión del VST es tan amplio que pudo ser fotografiada en su totalidad, incluyendo sus tenues partes exteriores, conservando en toda la imagen su magnífica nitidez.

La segunda imagen capta el mejor retrato del cúmulo globular Omega Centauri obtenido hasta ahora. Pese a ser el mayor de su tipo, el amplio campo de visión del VST y su cámara permite abarcar además sus tenues regiones exteriores, incluyendo un total de 300 mil estrellas, con excelente resolución.

Instalado en el norte de Chile, el programa VST es una colaboración entre el Observatorio Europeo Austral (ESO), que se encargó de la cúpula y las obras civiles, y el Osservatorio Astronomico di Capodimonte de Italia, que tuvo como responsabilidad el diseño y construcción del telescopio.

El VST realizará tres rastreos públicos en los próximos cinco años. El denominado KIDS registrará varias regiones del cielo distantes de la Vía Láctea. Contribuirá al estudio de la materia oscura, la energía oscura y la evolución de las galaxias, y permitirá encontrar nuevos cúmulos de galaxias y quásares distantes.

El rastreo ATLAS cubrirá un área mayor del cielo y se concentrará en la comprensión de la energía oscura y en apoyar estudios más detallados a cargo del VLT y otros telescopios. El tercer rastreo, VPHAS+, registrará el plano central de la Vía Láctea para crear un mapa de la estructura del disco galáctico y su historia de formación estelar. VPHAS+ producirá un catálogo de alrededor de 500 millones de objetos y descubrirá muchos nuevos ejemplos de estrellas inusuales en todas sus etapas de evolución.

El volumen de datos producido anualmente por OmegaCAM será enorme, de alrededor de unos 30 terabytes, que serán introducidos en centros de datos en Europa para su procesamiento. Un novedoso y sofisticado sistema de software, que permitirá procesar el enorme flujo de datos, fue desarrollado en Nápoles y Groningen.

Los productos finales que arroje el procesamiento serán recogidos en enormes listas de objetos encontrados, así como imágenes, que estará disponibles para que cualquier astrónomo del mundo pueda realizar un análisis científico.

Imágenes gentileza ESO

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