Gastronomía

Gastronomía en Chile

Desde el popular pescado frito hasta la curiosa espuma de algas, los restaurantes en Chile abarcan una gama infinita de sabores y aromas.

viernes, 10 de junio de 2011  

Su particular geografía, interminable costa y robusto abanico climático, le permiten a Chile ser uno de los mayores productores mundiales de insumos gastronómicos frescos, como frutas, verduras y mariscos.

La gastronomía chilena refleja esta abundancia, con recetas simples pero no por eso menos atractivas al paladar, además de platos regionales con identidad y sabores marcados desde el desierto de Atacama hasta Tierra del Fuego.

Las ciudades grandes como Santiago y Valparaíso han exhibido un renacimiento culinario en la última década, con la apertura de restaurantes de clase mundial, que recogen las fórmulas de los inmigrantes que definieron el actual paisaje urbano.

Guía práctica

Para la mayoría de los chilenos, el almuerzo es la principal comida del día. La cena se suele denominar sencillamente como “el té” o “la once”, una comida ligera que se sirve entrada la noche. Muchos otros, en especial en Santiago, prefieren como aperitivo tomarse una copa después del trabajo.

En Chile, pedir “el menú” es sinónimo de ordenar la comida diaria del almuerzo. Se trata de una ensalada simple o sopa para empezar, entre uno y tres platos principales a elección que, en algunos lugares, integran refresco y postre. En promedio, los los van desde US$ 3 a US$ 12. Para un menú a discreción, sencillamente pregunte por “la carta”.

La mayoría de los restaurantes tienen a disposición de sus comensales cerveza y vino, pero nunca está demás cerciorarse antes de ordenar. Al finalizar la comida, es habitual dejar por el servicio una propina de 10%.

Restaurantes

Las “picadas” del centro de Santiago ofrecen platos tradicionales como “carne al jugo” (guisada), pollo asado y arrollado (carne de cerdo con hierbas envuelta en una capa de grasa y cocidos, servido en rodajas). Restaurantes de comida peruana sazonan el centro de la ciudad y las zonas con mayor población inmigrante y son siempre una alternativa a considerar. Patronato y Recoleta son sectores comerciales cercanos al barrio cívico donde coreanos y palestinos también ofertan sus delicias.

La comida rápida es popular entre los estudiantes y los empleados urbanos, que almuerzan al paso en las innumerables fuentes de soda repartidas por la ciudad, especialmente emparedados de carne y los clásicos “completos” o hot dogs.

Para una cena más sofisticada, Santiago tiene áreas hacia el oriente -como Vitacura y Las Condes- que albergan los restaurantes más alabados del país. Allí se encuentra la comida peruana más fina (Astrid y Gastón o el nuevo Astoria), las recetas clásicas de Europeo, los mariscos en Puerto Fuy y las creaciones del chef Rodolfo Guzmán en Boragó.

Sabores caseros

Aunque el sector culinario tiene un desarrollo enorme, los chilenos no han dejado en el olvido su gusto por alimentarse en casa. Para eso, todas las ciudades de Chile tienen mercados de abastos como La Vega Central de Santiago.

El valle central suerte diariamente a las principales urbes de frutas y verduras frescas, huevos y condimentos de primera calidad, mientras que la carne fresca proviene de las regiones australes y la congelada suele ser importada.

Sus precios pueden variar según la demanda, pero en general son bastante bajos. Un kilo de tomates, por ejemplo, podría conseguirse desde US$ 0,75, cinco cebollas a partir de US$ 1 y un manojo de cilantro fresco en no más de US$ 0,20.

Bebidas

Chile posee una de las industrias vitivinícolas más calificadas del Nuevo Mundo. Cabernet Sauvignon, Carmenere, Sauvignon Blanc, Chardonnay y Pinot Noir se encuentran entre las variedades de uva que se cultivan en las regiones de Chile, varias de ellas cerca de Santiago.

A unos 500 kilómetros (poco más de 300 millas) al norte de la capital, el valle del Elqui encanta con su pisco, un aguardiente que representa el insumo esencial para la bebida nacional de Chile, el pisco sour. Aunque aún tímidas, las microcervecerías se han ganado un espacio entre quienes gustan del buen beber con los mejores productos en América Latina.

La chicha es una bebida dulce ligeramente fermentada de uva, tradicional durante las fiestas nacionales. Más al sur, en el archipiélago de Chiloé, es popular aquélla elaborada con manzana.

Para refrescarse en familia, la mayoría de los mercados tienen expendio de zumos de fruta fresca como chirimoya, frutilla (fresa), frambuesas, naranja y pomelo (toronja).


img_banner