Ruta del vino

Copas, gastronomía y mucho más

Un antiguo tren cruza pueblos, viñas y observatorios astronómicos. Una copa llega a la mano y la tierra habla en el vino.

miércoles, 22 de julio de 2009 Categoría: Negocios - Turismo - Tecnología - Gastronomía - Educación
Viña Concha y Toro Viña Concha y Toro (Photo:Turismo Chile)

- Guía completa de los vinos y las viñas de la ruta

En los últimos años, la expansión del vino en Chile  ha dado motivo a una serie de rutas que unen a varias de estas empresas vitivinícolas creando circuitos que ofrecen mucho más al visitante.

Se trata de las Rutas del Vino, con paseos por las viñas donde se aprende acerca de los procesos productivos de los mostos y se prueban algunas de las principales variedades de cada cepa. Cada una de las rutas guarda algunos secretos: hoteles boutiques, paseos en antiguos trenes o en bicicleta de montaña por entre las vides, restaurantes donde se realiza maridaje y las tradicionales fiestas de la Vendimia en los meses de otoño.

Ruta del vino Valle del Maipo. Son siete las viñas que componen actualmente la Ruta de Vinos del Maipo Alto. Ellas son: El Principal, La Montaña, Huelquén, Hacienda Chada, Portal del Alto, Pérez Cruz y Haras de Pirque. Es una zona interesante de visitar por su arquitectura y por la posibilidad de visitar centros artesanales ligados a las diferentes viñas. Se ofrece buena gastronomía también.

Ruta del vino Valle de Casablanca. Este valle, situado en la mitad del camino que une Santiago con Viña del mar, suma más de 4.500 hectáreas de plantaciones. Tiene fama de producir los mejores vinos blancos del país;  en especial de las cepas Sauvignon Blanc y Chardonnay. Importante es también el tinto Pinot Noir. Muchas viñas hay en Casablanca. Casi todas tienen centro de visitantes, restaurantes e incluso museos. Algunas de ellas son: Matetic, Veramonte, Emiliana, Catrala, Indómita. Un dato especial: la viña Casas del Bosque tiene el Tanino Wine Bar & Lounge, ideal para detenerse al atardecer después de un viaje a la zona.  Para almorzar se recomienda el restaurante Equilibrio de la Viña Matetic.

Ruta del vino Valle de Colchagua. Aquí la estrella es el Tren del Vino: un hermoso tren a vapor que parte todos los sábados desde la estación de San Fernando. Decenas de viñas hay en Colchagua. Algunas de ellas son Casa Lapostolle, Bisquertt, Cono Sur, Casa Silva, Estampa, Laura Hartwig, Montes, MontGrass, Luis Felipe Edwards, Macaya y Santa Cruz. Esta última con un restaurante en el cerro Chamán; para llegar se toma un teleférico que conduce a la cima.  Ahí está también el Observatorio Cerro Chamán para observar estrellas en la noche. Para quedarse en Santa Cruz ideal es el Hotel Santa Cruz. Aparte, hay en la región varios hoteles boutique. Algunos de ellos son el Hotel Vendimia y el Hotel Residencia Histórica de Marchigue.

Clásicos de Santiago

La cultura del vino también está en Santiago. En pocas horas es posible conocer algunas de las viñas más emblemáticas. (link a Santiago)

Viña Concha y Toro. Fue fundada por el magnate de la minería Francisco Subercaseaux, aunque el negocio vitivinícola lo desarrolló muchos años después su sobrino, don Melchor Concha y Toro; un visionario que importó de Europa no sólo nuevas cepas, sino también la tecnología que permitió producir estupendos vinos. Todo este pasado puede ser observado en terreno. Y, por cierto, se pueden recorrer los fantásticos jardines y probar algunos de sus más célebre vinos de esta viña.
Avda. Virginia Subercaseaux 210, Pirque. Teléfono: 2- 8530042
 
Viña Cousiño Macul. La entrada a la laguna de esta viña está flanqueada por una puerta de fierro en la que resaltan las figuras de Adán y Eva. El mensaje es claro. Es la entrada al Paraíso. Y, cómo no, si el monumental parque, que resume el saber vivir de la aristocracia chilena durante el siglo XIX, destila toda la serenidad y esplendor que hoy cuidan ocho jardineros full time.  Comprada por Matías Cousiño, el magnate del carbón, en 1856, con la idea de hacer un parque monumental, la que originalmente fuera una fértil hijuela inca pronto se transformó en una hermosa viña.

Para entonces, el paisajista francés Gustave Renner ya había creado un impresionante parque de 24 ha en el que aún se puede observar un ciprés del Libano, cuyo diámetro lo abarca una ronda de nueve personas, amén de ginkos, robles, ceibos, sequioas y magnolios glandiflora, todo lo cual fue admirado alguna vez por el propio escritor Albert Camus. Si bien hoy aquí lo más importante es el vino, todo tour a la viña contempla recorrer los jardines antes de visitar la bodega principal. En esta última estación, los visitantes pueden conocer verdaderas exquisiteces como el exclusivo Cabernet Almaviva de Cousiño Macul.
Avda. Quilín 7100. Teléfono: 2-3514100.    

 

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