Tragedia del 2 de septiembre

Culmina trabajo de búsqueda tras accidente aéreo en Juan Fernández

Ante la “alta dificultad” de encontrar los restos de seis de las 21 víctimas fatales, se determinó cerrar el proceso.

martes, 27 de septiembre de 2011  
Culmina trabajo de búsqueda tras accidente aéreo en Juan Fernández El rastreo en la costa de la isla Robinson Crusoe contempló más de 850 vuelos, según las cifras oficiales.

A 25 días de la caída de un avión militar que transportaba a 21 personas al archipiélago de Juan Fernández, las autoridades de Chile decretaron el término de las labores de búsqueda en la isla Robinson Crusoe, ubicada en el océano Pacífico a unos 700 kilómetros de la costa.

Así lo informó el portavoz del Gobierno de Chile, el ministro Andrés Chadwick, tras reunirse con el ministro (S) de Defensa, Alfonso Vargas, los familiares de los pasajeros cuyos restos no pudieron ser encontrados desde el fatal siniestro del viernes 2 de septiembre.

Tres reconocer los cuerpos y vestigios de 15 personas, el trabajo de rastreo acabó sin conocerse el paradero de la funcionaria del estatal Consejo de la Cultura Romina Irarrázabal; el camarógrafo de Televisión Nacional Rodrigo Cabezón ni Joel Lizama, voluntario de la ONG solidaria Desafío Levantemos Chile.

Tampoco pudieron ser encontrados los restos de los cabos de la Fuerza Aérea de Chile (FACH) Eduardo Estrada y Fabio Oliva, ambos integrantes de la tripulación de la aeronave CASA 212, como tampoco del asesor comunicacional de la institución José Cifuentes, de profesión periodista.

Según Chadwick, tanto la FACH, como las marinas de Chile y Estados Unidos determinaron que “ya es de alta dificultad encontrar restos humanos” pese a los cerca de 600 efectivos desplegados en la zona y el empleo de alta tecnología de sondaje submarino, con más de 100 misiones lideradas por personal especializado.

La peor tragedia de la aeronáutica nacional de las últimas cuatro décadas causó impacto internacional y terminó con la vida del popular presentador televisivo Felipe Camiroaga y el filántropo Felipe Cubillos, quienes lideraban una expedición tendiente reconstruir parte de lo destruido por el maremoto del 27 de febrero de 2010.

Imágenes: cortesía Fuerza Aérea de Chile