Fallece Sergio Larraín, el más importante fotógrafo chileno

El enigmático fotógrafo, que publicó en el New York Times y formó parte de la agencia Magnum, murió el 8 de febrero por problemas cardiacos.

jueves, 09 de febrero de 2012  

Las fotografías del chileno Sergio Larraín fueron publicadas en medios tan importantes como The New York Times, Paris Match y la revista Life. Trabajó en Magnum, la más prestigiosa agencia fotográfica en el mundo, e incluso una de sus fotografías inspiró el cuento Las babas del diablo de Julio Córtazar. Pero pese al éxito, decidió vivir una vida sencilla en la ciudad de Ovalle, la región de Coquimbo, donde el 8 de febrero murió a los 81 años.

 

Larraín, quien es considerado el más importante fotógrafo chileno, nació en una acomodada familia de Santiago. Su padre fue el arquitecto Sergio Larraín García-Moreno, quien fundó el Museo Chileno de Arte Precolombino.

 

Estudió ingeniería forestal en la Universidad de Berkeley, pero al no gustarle se cambió a la carrera de fotografía en la Universidad de Michigan. Regresó a Chile en 1951 y realizó su primera exposición de fotografía en Santiago en 1953.

 

Las injusticias sociales fueron un tema recurrente en su obra. De hecho, uno de sus trabajos más importantes fue sobre niños marginales que vivían bajo los puentes del río Mapocho, imágenes que incluyó en su libro El rectángulo en la mano. Su estilo, según definen los especialistas, se caracterizó por el encuadre de manera poco convencional, con planos contrapicados a nivel de suelo.

 

Entre los años 1958 y 1959 Larraín se dedicó a fotografiar Londres, gracias a una beca del Council British para estudiar allí. Este trabajo, que en 1998 se convirtió en un libro, le valió el reconocimiento de Henri Cartier-Bresson, considerado uno de los padres del fotoperiodismo y dueño de la prestigiosa agencia Magnum.

 

Impresionado por la calidad de la obra, Cartier-Bresson lo invitó a trabajar con él, para lo cual Larraín tuvo que superar la casi imposible prueba de fotografiar a Giuseppe Russo, jefe de la mafia siciliana.

 

Desde ese momento, la carrera del fotógrafo chileno comenzó a ganar renombre a nivel internacional. Por ejemplo, el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MOMA) le compró fotos para su colección latinoamericana.

 

También colaboró con Pablo Neruda en el libro Una casa en la arena. Sin embargo, su libro Valparaíso es el más recordado, e incluso es considerado como uno de los mejores retratos del puerto y ayudó a crear el imaginario visual de la ciudad.

 

Pero pese al éxito profesional, a finales de los años sesenta Sergio Larraín se trasladó a Ovalle, una pequeña ciudad al interior de la Región de Coquimbo, donde fue abandonando poco a poco la fotografía hasta ya no hablar de ella. En ese lugar y viviendo con lo mínimo, falleció la mañana del 8 de febrero por problemas cardiacos.

 

Su muerte no sólo ha causado gran conmoción a nivel nacional, sino que varios medios internacionales, incluídos dos de los más importantes de habla hispana: El Clarín y El País, que le dedicaron extensos reportajes. Además, la agencia Magnum le realizó un homenaje en su página web y publicaron en su twitter “Magnum Photos está muy triste de anunciar que Sergio Larraín ha fallecido”.

 

También su amigo y colega chilenos Luis Parot, otro reconocido artista, declaró a los medios nacionales que "Sergio ha sido el fotógrafo más importante que hemos tenido en la fotografía chilena desde siempre".

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