Captan primeras fotografías aéreas de ALMA en operación

Sobrevuelo a complejo astronómico logró récord Guinness en el desierto de Atacama.

lunes, 05 de agosto de 2013  
Captan primeras fotografías aéreas de ALMA en operación

La dimensión del observatorio ALMA en todo su esplendor quedó en evidencia en impresionantes imágenes captadas gracias a una cámara montada en un hexacóptero del conjunto de antenas sobre un nevado llano de Chajnantor.en el desierto de Atacama, en el norte de Chile.


El sobrevuelo, inscrito como récord Guinness de vuelo en altura con multirrotores, se logró gracias a una plataforma de vuelo con seis hélices, fabricada en fibra de carbono y controlada de forma remota que funciona con motores eléctricos y baterías de polímero de litio.


Pese a lo liviano de su peso (1,8 kilos) y los vientos reinantes de (entre 15 y 30 kilómetros por hora), el aparato garantizaba seguridad absoluta a las antenas pues cuenta con una función de GPS que, en caso de perder señal desde la radio, le permite regresar y aterrizar en el mismo lugar de despegue.


"Hasta el día en que ascendimos a ALMA no había registro de un equipo de estas características volando a tal altitud pues la menor presión atmosférica limita la resistencia necesaria para las hélices, impidiendo generar empuje para elevarse", indica Ariel Marinkovic, quien lideró la experiencia a nombre del equipo X-cam.


La única solución era reducir al máximo el peso del hexacóptero. Para ello, se le sacó el armazón, incluso el tren de aterrizaje, se diseñó una estructura que le permitiese posicionarse por GPS y despegar y, finalmente, se optó por una cámara de pequeño formato, de alrededor de 200 gramos. El equipo "adelgazó" así 1,2 kilos.


Para enfrentar las bajas temperaturas (unos 3°C) reinantes a los 5.000 metros de altitud en que se encuentran las antenas de ALMA y que pueden hacer perder hasta un 70% de la capacidad de estos aparatos, las baterías fueron envueltas en tela térmica y aluminio.


"Era una verdadera apuesta: el hexacóptero fue diseñado para volar 4.525 metros más abajo. Además los programas de cálculo que se usan para montar estos equipos aseguraban que no sería posible despegar, y lo mismo nos advirtió la mayoría de los aeromodelistas en diversos blogs a lo largo del mundo", recordó Marinkovic.


Sin embargo, la naturaleza los empujó a hacer dicha apuesta: "en un viaje anterior en los géiseres del Tatio, a 4.200 metros sobre el nivel del mar, vi gaviotas y pensé que un ave no volaría donde tenga que ocupar 90% más de energía, sólo para comer un plato distinto".


El raciocinio resultó ser cierto y, como consecuencias de ello, se consiguieron las primeras imágenes aéreas de ALMA ya operativo, que sin duda deslumbraron.


La experiencia ayudó a recordar el origen del nombre Chajnantor, que para los antiguos habitantes de la zona -los atacameños o Lican Antai- significaba "lugar de despegue".


Imagen: cortesía EFE/ Ariel Marinkovic


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