Chile prehispánico

Previo a la llegada de los conquistadores españoles en 1536, el territorio llamado Chile fue habitado por diversos pueblos indígenas. Entre otros, incas, atacameños, diaguitas, en el norte; mapuche, yaganes, tehuelches y onas, en el sur.

sábado, 04 de julio de 2009  
Mapuche Mapuche

Mucho antes de la llegada de los conquistadores españoles, el territorio llamado Chile fue habitado por diversos pueblos indígenas. Los primeros vestigios de presencia humana se remontan a más de 12.500 años a la zona de Monte Verde, en las cercanías de Puerto Montt, unos 1.000 kilómetros al sur de Santiago .

Las momias más antiguas del mundo

En la costa del norte chileno se desarrolló la cultura Chinchorro, de pescadores y recolectores. Su principal herencia la constituyeron prácticas de momificación alrededor del 5.000 a.C., las más tempranas de las que se tenga evidencia, dos milenios anteriores a las egipcias.


Otra cultura que habitó esta zona del país fue la atacameña. Estos indígenas vivieron de la agricultura y la ganadería. Rastros de los atacameños se encuentran alrededor de San Pedro de Atacama, por ejemplo en el pucará de Quitor. De acuerdo a las investigaciones de arqueólogos, también eran grandes observadores de las estrellas. El cielo del norte de Chile se caracteriza por ser uno de los más despejados del mundo, razón por la cual hoy congrega a diversos observatorios astronómicos

En la región se encuentra además uno de los geoglifos más grandes del planeta. Conocido como el Gigante de Atacama, mide 86 metros de altura y se ubica en la ladera de un cerro en pleno desierto.

Algo más al sur, la cultura diaguita fue un pueblo de alfareros, mineros y artesanos textiles. Cerca del litoral habitaron los changos, pescadores de gran pericia premunidos de embarcaciones hechas con cuero de lobos marinos.

El espíritu guerrero de los mapuche

Entre los ríos Bio Bio y Toltén, en el sur de Chile, floreció la cultura mapuche. A estos indígeneas se les conoció también como araucanos y es reconocido el espíritu indómito y guerrero que los llevó a resistir a los invasores españoles por más de tres siglos. Especial valor se asigna a la cosmovisión mapuche, rica en simbolismos y unidad con la naturaleza. Para los mapuches, el azul es el color sagrado y el cielo es la tierra de arriba.

También son muy apreciados sus telares y singular joyería. Es el pueblo originario que más influencia tuvo en el mestizaje racial y cultural de la nación. Actualmente constituyen la etnia más numerosa, casi un 4% de la población total de Chile, y muchos de ellos conservan sus tradiciones y su lengua, el mapudungún.

Patagones al final del mundo

En las tierras más australes del mundo, en la Patagonia, entre el Golfo de Reloncaví y Tierra del Fuego habitaron los pueblos onas (selknam) y yámanas, los tehuelches o aonikem, también conocidos como patagones, expresión que significa hombres de pie grande. Este modo de llamarlos es creación de los primeros exploradores europeos, intrigados por las enormes huellas que encontraban. La explicación estaba en el calzado que usaban los indígenas, elaborado con pieles que los protegían de la humedad y el frío. Si bien los patagones no tenían pies grandes, sí llamaba la atención su estatura, la que, en promedio, superaba 1,80 mts.

Un poco más al sur todavía, entre el Golfo de Penas y el Canal Beagle, habitaban los acalalufes, pueblo marino a bordo de canoas de cortezas o árboles ahuecados. Cubrían sus cuerpos con aceite de lobo de mar y pieles para protegerse de las lluvias y el intenso frío. El entorno no les permitía desarrollar la agricultura ni la ganadería, y se dedicaban a la caza de focas y a la pesca.

En sus canoas mantenían encendido un fuego que les daba luz en la noche. En 1520, la expedición de Hernando de Magallanes se encontró con esas pequeñas embarcaciones de los alacalufes, y bautizaron la zona con el nombre Tierra del Fuego.

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