Aceite de oliva chileno apuesta por la conquista de Rusia

Clima mediterráneo, tecnología, riguroso manejo fitosanitario y variedad mezcla industria local.

jueves, 21 de noviembre de 2013  
Aceite de oliva chileno apuesta por la conquista de Rusia

Chile ha logrado cautivar exigentes mercados gracias a su producción de vinos y frutas, pero hoy se abre espacio en el mundo con un nuevo producto de alta calidad: su aceite de oliva extra virgen.

Su sabor excepcional ha sido reconocido en los más importantes concursos y recientemente fue degustado por catadores y especialistas en Rusia, uno de los destinos a los que está apostando este producto aceite de oliva chileno.

El crecimiento en la nación euroasiática ha sido considerable, pues en 2012 las importaciones alcanzaron los US$ 153.058, 267% más que la temporada precedente, cuando totalizaron US$ 41.746.

A modo de reforzar ese emergente desempeño, se celebró en Moscú el Primer Salón de Aceites de Oliva Chileno. Encabezado por el embajador en Rusia, Juan Eduardo Eguiguren, al evento asistió un centenar de personas vinculadas al mundo gastronómico y líderes de opinión.


Durante la cita que congregó a las marcas Olave, Las 200, Pobeña, Senzo, Olisur, Aura y Monteolivo, el experto Alexander Smirnov efectuó una cata guiada y el chef Pavel Ragoyen mostró sus diversos usos, preparando salmón y mousse de chocolate.

A Europa con escala en Brasil

Si bien el mercado internacional de este aceite sigue liderado por países reconocidos por sus grandes extensiones de olivos –como España, Italia y Grecia–, Chile ha ido aumentando sostenidamente su producción en los últimos cinco años y hoy representa 0,6% de la producción global.

Actualmente, Chile posee alrededor de 26 mil hectáreas de plantaciones, lo que refleja un aumento de 420% respecto de 2005. Del total de su producción, el 90% es de aceite de oliva de calidad extra virgen, ya sea como monovarietales o blends, con gran demanda externa debido a sus propiedades nutricionales.

Prueba de ello es que la industria exportó más de US$ 36 millones el año pasado, equivalentes a 10.228 toneladas, lo cual representó un incremento de 52% respecto de la gestión que le antecedió.

Para 2015, el sector espera que los envíos superen los US$ 100 millones, incorporando una mayor cantidad de empresas exportadoras y diversificando los mercados de destino, que hoy corresponden principalmente a Estados Unidos, Brasil, Italia, Venezuela, Canadá y España.

La industria olivícola chilena ha conjugado el uso de tecnología con una selección de las mejores variedades aceiteras de España e Italia, entre ellas Arbequina, Arbosana, Frantoio, Leccino y Coratina.

El clima mediterráneo y la ausencia de la mosca del olivo le han permitido elaborar aceites de la más alta calidad, que han obtenido importantes reconocimientos en numerosos concursos internacionales.

Fuente: ProChile / Imágenes: Chile Olive Oil


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