Energía

Con toda la energía del mundo, Chile busca caminos de desarrollo sustentable en un planeta global y competitivo.

miércoles, 08 de julio de 2009  
Energia Energia Eólica (Photo:Endesa)

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El país se ha nutrido por décadas de su potente hidrografía. Sin embargo, la generación de electricidad muestra nuevas tendencias y el Estado ha dado el primer paso al crear el Programa de Electrificación Rural. Importantes grupos extranjeros han explicitado sus intenciones de invertir en megaproyectos solares y eólicos. Porque un país que camina hacia el desarrollo tiene el desafío de diversificar su matriz energética y superar la dependencia de modo sustentable.

La energía es clave para el eficiente desempeño económico y la diversificación sustentable de la matriz energética resulta fundamental. De este modo el país se hace menos dependiente de las variaciones del precio internacional del petróleo, de las dificultades para recibir hidrocarburos desde los países vecinos, y de los debates en torno al medio ambiente y el uso de combustibles fósiles. 

Dos tercios del total de la energía eléctrica que requiere el país son generados con recursos hídricos propios. La producción interna de petróleo, gas natural y carbón tampoco es suficiente y el abastecimiento externo es fundamental. La Empresa Nacional del Petróleo (Enap), encargada de refinación y logística, avanza en proyectos de gas natural licuado, geotermia y prospecciones en la cuenca de Magallanes.

Enap  ha anunciado el inicio de las operaciones de su planta de gas natural licuado en Quintero, Región de Valparaíso, a mediados de 2009. Las instalaciones, que alcanzan un valor de US$ 1.110 millones, contarán con un terminal de recepción, almacenamiento y regasificación del hidrocarburo proveniente del exterior y  garantizarán el abastecimiento en la zona central el país.

Principales fuentes energéticas

En el país hay 21 centrales hidroeléctricas en funcionamiento. De acuerdo a la Comisión Nacional de Energía (CNE), el total de recursos hídricos del país es de aproximadamente 24 mil megavatios, de los cuales se encuentran instalados alrededor de 4.130 megavatios, volumen suficiente para cubrir cerca del 70% de la demanda interna.

Las excelentes condiciones geográficas y la estabilidad socioeconómica del país atraen a grandes inversionistas extranjeros, entre otros AES Corporation, de Estados Unidos, y Endesa, de España, subsidiaria del grupo italiano Enel.

Para 2009 se espera la construcción de la vigésima central termoeléctrica en Chile, por parte de la empresa brasileña MPX Energia. Un megaproyecto que representará la inversión más importante de la temporada, con 4.400 millones de dólares en la Región de Atacama.

El país posee reservas de 30 millones de barriles de petróleo. Enap explota pozos en tierra firme y costa afuera en la austral Región de Magallanes, y en 2007 extrajo 148 mil metros cúbicos.

En la misma temporada, la producción de gas natural alcanzó los 2.012 millones de metros cúbicos, con reservas estimadas en 45.000 millones de metros cúbicos.

Energías renovables para la innovación

En el norte del país existen las tasas de radiación más altas del planeta, algo así como cinco mil kilocalorías por metro cuadrado, y los vientos alcanzan velocidades de hasta ocho metros por segundo. Se trata de condiciones óptimas para la instalación de sistemas alternativos de generación eléctrica.

La energía hidráulica y la que proviene de la biomasa, como la leña,  representaban a principios de la década más del 20% en el consumo bruto de energía primaria.

Las energías renovables no convencionales (Ernc) son las que concentran los esfuerzos para su desarrollo. Un ejemplo es el Programa de Electrificación Rural (PER) del gobierno, en ejecución desde 1994, tendiente a abastecer al 90% de la población que vive en sectores rurales.

Aires de cambio

Zonas costeras de las regiones de Atacama, Coquimbo y Maule ofrecen un alto potencial para el desarrollo de proyectos eólicos. En algunos sectores de esas zonas se dan combinaciones de vientos costeros y térmicos, según un informe preliminar de prospección actualizado en enero de 2009.

En conjunto con la Agencia Alemana de Cooperación Técnica, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el respaldo financiero del Global Environmental Facility, la Comisión Nacional de Energía ha implementado una campaña de caracterización del patrón de vientos en varios puntos boreales de Chile.

En sociedad con inversionistas españoles, el grupo local Haciendas Talinay aportará US$ 1.000 millones a un parque eólico de 500 megavatios con 243 aerogeneradores.

Capitales germanos proyectan instalar en todo el país plantas eléctricas por 1.800 megavatios, cada uno de las cuales podría requerir una inversión de US$ 2 millones.

Biomasa, la reutilización de desechos

Desde la basura hasta los residuos de la actividad forestal son utilizados como insumos para la producción de energía en diversos puntos del país. De los vertederos de basura se extrae biogas, se procesa y se inyecta a las cañerías para el uso de los habitantes de ciudades como Santiago y Valparaíso.

La gasificación de biomasa forestal en una planta de 40 kilovatios, con una inversión de US$ 2 millones,  permite entregar electricidad a familias de la isla de Chiloé desde marzo de 1999.

Potencial solar

La energía solar se utiliza preferentemente en la zona norte del país y el potencial es enorme por cuanto los niveles de radiación bordean diariamente las cinco mil kilocalorías por metro cuadrado y han sido calificados entre los más altos del mundo.

De acuerdo a la Comisión Nacional de Energía, el desarrollo de la tecnología fotovoltaica incluye aplicaciones efectuadas por empresas de telecomunicaciones, retransmisión de televisión en sectores aislados, sistemas de iluminación de faros con paneles fotovoltaicos y electrificación rural.

Entre 1992 y 2000, el Programa de Electrificación Rural permitió instalar cerca de 2.500 soluciones individuales equipadas con paneles fotovoltaicos, para abastecer de energía eléctrica a viviendas rurales, escuelas y postas.

Una empresa con sede en Corea del Sur ha manifestado interés de invertir en Chile US$ 1.350 millones, con el fin de instalar 150 megavatios de capacidad de generación en un parque con celdas fotovoltaicas ubicado a 30 kilómetros de la ciudad de Copiapó, el que entraría en operaciones en 2012.

Hidroeléctricas no convencionales

Hidrocargadores y micro centrales hidroeléctricas, son opciones del Gobierno de Chile para generar energía renovable de modo no convencional. Ya existen más de cien instalaciones de ese tipo en el país, las que están destinadas principalmente a la electrificación de viviendas y a las telecomunicaciones.

Las autoridades del área energética sostienen que este tipo de fuentes son una opción primordial para electrificar zonas rurales, pues diversas áreas insulares y cordilleranas son especialmente adecuadas para la instalación de centrales de pequeño tamaño.

Poder subterráneo

Desde el año 2000, una legislación especial promueve la energía geotérmica, la que ha sido calificada oficialmente prioridad estratégica del país.
El territorio nacional, emplazado sobre el denominado Anillo de Fuego del Pacífico y con casi tres mil volcanes, es muy propicio para este tipo de energía.  El Ministerio de Minería ha entregado dos concesiones de explotación y otras 19 de exploración en todo el país, señal del interés y atractivo que esta actividad provoca.

Alternativa nuclear

El carácter estratégico del suministro motivó al Gobierno a solicitar diversos estudios que permitan evaluar la conveniencia de utilizar energía nuclear para producir electricidad. La Presidenta Michelle Bachelet recibió en 2007 un informe de la comisión dirigida por el físico Jorge Zanelli.

Para fines de 2009 se espera la entrega de nuevos documentos específicos acerca del rol que deben asumir el Estado y el sector público, de las opciones de ciclo del combustible nuclear, el marco regulatorio, la opinión pública y los respectivos análisis de impactos y riesgos.

De acuerdo a los cánones de la Agencia Internacional de Energía Atómica, una planta demanda unos US$ 6.000 millones y requiere un tiempo de instalación de 10 ó 12 años.

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