Delicias de la cocina nacional

Tentaciones de viaje: la exquisita y dulce tradición culinaria de Chile

No sólo vinos, pescados y mariscos se disfrutan en esta tierra. Las masas edulcoradas y los postres típicos prometen una apetitosa aventura.

miércoles, 25 de noviembre de 2009  

Sin duda, la tentación de saborear un exquisito plato de mariscos junto a un buen vino es una de las principales atracciones de Chile. Sin embargo, una propuesta gastronómica igual de apetitosa para el turista es la repostería chilena. Pasteles, tortas y postres que combinan lo mejor de la herencia colonial, recetas típicas basadas en productos autóctonos y un toque de sofisticación.

La tradición dulcera en Chile se remonta al siglo XVI y recibió influencias notorias de la cocina española y francesa. Fue impulsada por monjas y mujeres que se dedicaron durante años a mejorar y adaptar a los ingredientes locales las recetas que traían desde el otro lado del mundo: dulce de membrillo, manjar y alfajores, que a su vez provenían del Medio Oriente.

Así nació, por ejemplo, la "sopaipilla", una masa de harina de trigo que se acompaña de un azúcar quemada llamada chancaca. Este producto debe su nombre al término mozárabe "sopaipa", que significa "masa frita", pero también deriva del germano "suppa", que quiere decir "pan mojado".

De esta manera, quien viva la experiencia de viajar por Chile hoy puede disfrutar de una agradable variedad de dulces, entre los que destacan:

Alfajores: son dos o más galletas unidas por un relleno dulce y generalmente bañadas en chocolate, glaseado o azúcar en polvo. El relleno suele ser manjar (o dulce de leche), aunque también existen alfajores de frutas, mousse de chocolate y diferentes rellenos.

Mote con huesillos: es una bebida refrescante no alcohólica, que se compone de una mezcla de jugo acaramelado, con mote de trigo y duraznos deshidratados, llamados "huesillos". Es consumida principalmente en días calurosos. Si está bien fría, mejor.

Sopaipilla: masa de harina de trigo con zapallo que puede ser tanto dulce como salada y se sirve como tentempié. Puede ser acompañada con mostaza o salsa de ají cuando es salada. Para servirse dulce, es hervida en agua con chancaca -elaborada en base a azúcar quemada-, aderezada con cáscara de naranja y palillos de canela.

Leche asada: Postre tradicional horneado similar a la natilla española, elaborada con leche, huevos, canela y azúcar.

Pan de pascua: Masa dulce parecida a un bizcocho de color oscuro con jengibre y miel de abeja, a la cual se le agrega fruta cristalizada, pasas corintas y, en ocasiones, nueces y almendras. Es muy habitual en la gastronomía de Chile durante la época navideña.

¿Dónde encontrarlos?

Todos estos dulces y postres se encuentran fácilmente en tiendas o restaurantes a lo largo del país. Sólo depende del producto. Por ejemplo, los alfajores y dulces chilenos más famosos están en la zona central, específicamente en La Ligua, una comuna ubicada 150 kilómetros al norponiente de Santiago.

Una de las leches asadas más renombradas se hornea en la hostería Doña Tina, que se emplaza en el sector oriente de la capital. En las inmediaciones de la céntrica Estación Central también se puede consumir este postre en el tradicional restaurante El Hoyo, donde es posible degustar una buena variedad de platos típicos chilenos.

Si desea probar más dulces, la recomendación es buscar los alfajores de Curacaví, un pueblo ubicado a medio camino entre Santiago y Valparaíso. Ahí se emplazan fábricas tradicionales como la de Doña Elisa, donde es variada la oferta de estos deliciosos pasteles.

Las sopaipillas con chancaca se pueden comprar en diversas tiendas. En Santiago, son fáciles de encontrar en la red de panaderías Castaño y también en supermercados. Si desea esta masa en su versión salada, a lo largo de todo el país existen innumerables opciones a precios muy económicos.

El mote con huesillos es uno de los productos que se pueden consumir en la calle. Uno de los más famosos vendedores del más chileno de los postres es Copihue, que tiene sucursales y carritos repartidos por las calles de Santiago. Además, se puede encontrar en las principales esquinas de la capital y en ferias libres.

Otro de los clásicos es Su Majestad del Mote con Huesillos, ubicado al exterior del Club Hípico de Santiago, aunque también ha sido adoptado por exclusivos restaurantes y hoteles.

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