Entrevista con el cineasta francés Vincent Moon

Temporary Valparaíso: un filme corto de larga historia

Es una tarde de miércoles en Santiago y una multitud de jóvenes se empujan para conseguir un lugar en el cine y disfrutar de una noche de talentos locales. Muchos han viajado desde Valparaíso, la colorida ciudad que con sus imágenes y sonidos sirve de telón de fondo para un cortometraje del reconocido cineasta francés Vincent Moon.

lunes, 06 de septiembre de 2010  
 

Después de venir a Chile para el festival de cine InEdit en diciembre de 2009, le preguntaron a Vincent Moon -cuyo nombre es un seudónimo de un personaje de un cuento de Borges- cuándo regresaba a París: "Pensé, bueno, yo realmente no vivo en París... Yo realmente no tengo hogar. A lo mejor me quedo un poco más".

 

Como resultado, nació Temporary Valparaíso, un documental musical que es parte de la serie Takeaway Show de Moon y que se proyectaba ese miércoles en la noche. Después de un discurso breve e informal, los créditos comienzan a salir en pantalla mientras la audiencia se silencia. Lo que les sigue es una pieza atemporal de cine y música.

 

Una mezcla espectacular de sonidos e imágenes hábilmente filmados por nueve artistas locales con cámaras portátiles muestran las calles, callejones y bares de Valparaíso, todo lo cual devela una comunidad fascinante que pareciera emerger de la nada.

 

Mientras comparten sus experiencias y cantos por las calles usando rejas y tapas de basurero como percusión, la película intercala escenas de un antiguo filme francés sobre Valparaíso en los 50, que muestra sus calles, escaleras y ascensores.

 

Regreso a Valparaíso

 

Moon visitó Valparaíso por primera vez hace nueve años.  Viajó desde Buenos Aires hacia la Patagonia para luego regresar al norte por el lado chileno. Se subió al barco que lo llevó de Puerto Natales a Puerto Montt y luego viajó por Santiago hasta Valparaíso.

 

“Es verdaderamente uno de mis lugares favoritos en el mundo… Su espíritu es simplemente increíble…  Estaba en un momento bastante intenso y sólo quería volver… Desde entonces siempre tuve la idea de hacer un proyecto ahí con unos pocos músicos locales”, dijo.

 

No fue difícil volver y encontrar los músicos. Moon se encontró con Pablo Esquer en la calle, quien tenia su propia idea de cómo el filme podría resultar: “Valparaíso tiene su propio ‘sonido’. Son los buses, los tranvías, los funiculares, los borrachos, los bulliciosos, los cantantes, los músicos. Todo eso es Valparaíso”.

 

Moon juntó información y conversó con algunas personas y después pasó alrededor de una semana juntando a toda la gente y una semana filmando.

 

“Es un proceso muy lindo. Llegas a un lugar no sabiendo mucho sobre él y básicamente sólo corres por ahí. Generalmente, después de una semana ya tienes una mejor idea de lo que ocurre”, añadió.

 

Juntos, capturan los detalles de Valparaíso; su calor abrasador, el ruido de los ascensores que se estremecen sobre rieles subiendo los cerros, el ritmo de las puertas y de la gente local haciendo sus quehaceres diarios.

 

“No soy muy bueno con palabras. Solo puedo expresarme realmente con el filme. Hay algo bien salvaje al respecto. Simplemente, lo pasé muy bien cuando estuve allá, todo se trata del espíritu, el espíritu es verdaderamente bonito… No puedo decir mucho mas, perdón”, se excusó.

 

Esquer, Moon y el editor Gates Bradley trabajaron en sus países respectivos finalizando la película. Se estrenó el 18 de agosto en Santiago en un cine llenísimo, después se mostró en Valparaíso y luego el 28 de agosto en Concepción.

 

Un trovador moderno

 

En la Francia medieval, las personas se contaban historias a través de la música, viajando y narrando hechos de amor y guerra para que sus audiencias pudieran tomarlas y pasarlas a otros.

 

Durante los últimos dos años, Moon ha estado viajando por el mundo visitando nuevos lugares y haciendo filmes de personas y lugares que lo inspiran. El enfoque que le da el cineasta a la travesía y al dinero ha definido sus obras y su vida cotidiana.

 

Para el creador, “en un mundo ideal, lo que estoy realmente tratando de hacer es básicamente trabajar sin dinero y realmente vivir sin dinero y ver cuan lejos puedo llegar así. No se trata tanto del dinero, sino que más sobre intercambiar una película por un lugar donde dormir por la noche”.

 

“Estoy realmente tratando de visitar gente y decir ‘hola, estoy en la ciudad, hago películas, estoy mostrando películas esta noche y estaría bien si quieres venir. Si tienes un lugar donde me pueda quedar esta noche, eso también sería genial. Si me puedes comprar un poco de comida más tarde, sería fantástico”, detalló Moon.

 

Gracias al reino sin límites del ciberespacio, las películas que él produce se autopromueven. Él le da un pequeño aviso antes que aparezcan. Cuando finalmente llegan, todos saben que está llegando y todos quieren participar.

 

El talento de Moon detrás de la cámara y en la edición lo ha hecho un hombre demandado y hasta la fecha ha hecho películas bandas tan respetadas como Sigur Ros y Mogwai.

 

Días después

 

Habiendo sido mostrado por todo el país, el filme de Valparaíso definitivamente ha reforzado los lazos y ha dado a cada persona que apareció en éste una ayuda en lo musical. La energía que emana de la película se distribuye afuera del cine con sus verdaderos protagonistas cantando al
son de sus guitarras.

 

Los artistas chilenos Chinoy, Manuel García, Pascuala Ilabaca, Camila Moreno, Goli, Kaskivano, Ángelo Escobar aún gozan de la popularidad de la película y tocan regularmente en Santiago y Valparaíso.

 

Las imágenes francesas de los 50 usadas en el filme han dificultado la intención de Moon de subir el filme entero a la web: “Solo necesitamos arreglar esto para que pueda ponerlo a libre disposición del público como lo hago con todas mis creaciones. La puedes encontrar en una definición bastante alta en Vimeo y después puedes proyectarla como quieras. Ni siquiera me tienes que contar”.

 

Lo único que es cierto es que Vincent Moon no planea hacerse rico muy luego. “Nunca gano dinero con las películas que hago. No quiero. Al menos si no ganas dinero de eso. No necesitas hacerlo. Es genial –la gente puede hacer lo que quiera con ello– así ya no hay limite”.

 

Su exploración musical de America Latina continuará este año con una visita a Brasil en noviembre luego al norte a Surinam, Colombia en febrero y finalmente Cuba en marzo.

 

“Para mí, es una manera fantástica de aprender sobre el mundo”, dijo. consultado por cuánto tiempo más seguirrá errando, no se complicó: “Por un tiempo largo. ¿Qué tan grande es el mundo?”.