En el norte de Chile

Impecable operativo permite paulatino rescate de mineros atrapados

Expectación mundial genera la salida a la superficie a bordo de una cápsula de los 33 trabajadores desde las profundidades de la mina San José.

miércoles, 13 de octubre de 2010  

Una jornada llena de emociones se vive en el norte de Chile, donde se realiza con éxito el rescate de los 33 obreros atrapados en el yacimiento San José, ubicado a unos 800 kilómetros de la capital, Santiago, en pleno desierto de Atacama.

El operativo se inició este martes por la noche, cuando el brigadista Manuel González, con amplia experiencia en El Teniente, la mina subterránea más grande del mundo, abordó la Fénix II, una cápsula de 54 centímetros de diámetro, 3,9 metros de largo y 450 kilos de peso.

Poco más de 16 minutos pasaron para que el funcionario de la cuprífera estatal chilena Codelco llegase al interior en la jaula pintada de blanco azul y rojo a los 622 metros de profundidad donde se hallaban los trabajadores desde el 5 de agosto pasado, cuando un derrumbe los tuvo aislados por espacio de 17 días.

Una cámara de televisión dispuesta en el refugio registró la llegada de González a las profundidades del refugio, la mesurada recepción de los mineros –uno de los cuales es de nacionalidad boliviana- y el inicio de la paulatina asunción de cada uno.

“¡El viejo está en la jaula!”, fue el aviso del rescatista para que comenzara el izamiento de la cápsula con el capataz Florencio Ávalos a las 23:55 del martes. 17 minutos después y ante la literal expectación del mundo entero, el dispositivo apareció en la superficie.

El trabajador de 31 años, quien en las profundidades cultivó un bajo perfil oficiándolas como camarógrafo, asomó de buen ánimo, abrazó a su pequeño hijo Bryan (8), quien hacía segundos había lanzado un desgarrador grito al ver a su padre, y a su esposa, Mónica Araya.

Posteriormente, recibió el saludo del Presidente Sebastián Piñera. “No sabes cuánto te hemos esperado, Florencio", le dijo la autoridad, palabras que el minero agradeció sentidamente instantes antes de partir para realizarse los exámenes de rigor en el hospital de Copiapó, donde recibió suplementos vitamínicos, sales y fosfatos, y estará internado por 48 horas al igual que sus 32 compañeros.

El operativo, cuya duración se estima en 36 horas, continuó con la bajada del buzo táctico de la Armada de Chile Roberto Ríos, que dio paso al izaje del grupo de trabajadores más hábiles: Mario Sepúlveda (40), Juan Illanes Palma (51), el boliviano Carlos Mamani Solís (24), Jimmy Sánchez (19) y Osmán Araya (30).