Desfile de moda en el centro de Santiago

Histórico barrio capitalino renace a través de diseñadores independientes

El Barrio Esmeralda, que se extiende a lo largo de la calle del mismo nombre, desde Miraflores hasta San Antonio, se ha convertido en un importante centro de la moda en Santiago.

miércoles, 15 de diciembre de 2010  
Fuera de la tienda Barrio&Diseño en Barrio Esmeralda. Fuera de la tienda Barrio&Diseño en Barrio Esmeralda.

El viernes 10 de diciembre, una exposición de jóvenes diseñadores chilenos atrajo a 200 personas a la Plaza Corregidor Zañartu, en el centro de Santiago, corazón del recién bautizado Barrio Esmeralda.

El desfile de moda urbano de diseñadores independientes fue el primero de su tipo en este barrio. Organizado por Paulina Duarte y Alejandra Rosas, el espectáculo fue el evento más reciente de un proyecto más amplio para transformar este barrio en el punto neurálgico de Santiago para los nuevos diseñadores chilenos.

Hace poco, un evento como el desfile del viernes habría sido impensable aquí. Durante muchos años, la Plaza Corregidor y la franja de la calle Esmeralda que corre entre Miraflores y San Antonio fue uno de los barrios más descuidados de la capital, a pesar de su pintoresca plaza principal y las mansiones señoriales de principios de siglo.

Duarte y Rosas notaron por primera vez el potencial único de la zona hace unos cuatro años. Por aquel entonces, abrieron el popular La Boa Torio Cafetería, que se especializa en tés, bocadillos y ensaladas.

Tras el terremoto de 2010, los edificios históricos en los barrios centrales de Santiago sufrieron graves daños, entre ellos, una gran mansión de 1927 ubicada en calle Esmeralda que estuvo a punto de colapsar. Duarte y Rosas aprovecharon la oportunidad de comprar el edificio a un buen precio y restauraron el espacio, recreándolo como un área central para el diseño.

Ahora es el hogar de 10 tiendas cuyos propietarios son jóvenes diseñadores independientes. Así, la mansión permitió a Duarte y Rosas comenzar a concretar su objetivo de preservar la arquitectura histórica del barrio, y al mismo tiempo cambiar totalmente su personalidad.

"En este momento el área es parte de Bellas Artes, pero queremos transformarlo en Barrio Esmeralda", dice Rosas, “con su propia identidad, como un destino para el diseño independiente".

Los planes futuros incluyen otro desfile de modas en la plaza Corregidor en marzo, mientras que las metas a largo plazo incluyen la construcción de un teatro en el edificio verde vibrante en Esmeralda 728 en el lado sur de la plaza. El proyecto en el Barrio Esmeralda puede ser nuevo, pero, señala Rosas, "es sorprendente cuántas personas han cambiado su percepción acerca de este sector".

En última instancia, el objetivo de Rosas y Duarte no es la ganancia financiera -recalcan- sino más bien revitalizar un barrio histórico y utilizar la fuerte energía de los jóvenes creativos chilenos. "Nuestro pago", dice Rosas, "es escuchar a la gente acerca de la diferencia que ha hecho nuestro proyecto y que lo vean, realmente, como un barrio nuevo”.

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