Artesanía tradicional

La artesanía, como una creación de raíz ancestral, cuyo oficio ha sido transmitido de generación en generación, es una importante manifestación de nuestra identidad cultural y parte de nuestro patrimonio.

Artesanías

Históricamente en nuestro país, las técnicas y las materias primas utilizadas para la confección de las piezas artesanales, se han establecido de acuerdo a las características del medio geográfico en el cual se desenvuelven, de modo que están asociadas a espacios determinados. La contribución manual en los productos artesanales es lo más significativo en el concepto de artesanía, pero también implica el dominio de un oficio técnico, el uso de herramientas especializadas y mecanismos complejos de producción. Las obras normalmente se confeccionan en un taller artesanal y son el fruto de una habilidad manual orientada hacia un propósito utilitario y lucrativo.

Es posible agrupar las diferentes destrezas artesanales de nuestro país según el material utilizado para la elaboración de las piezas. Una de las prácticas más comunes es la alfarería o cerámica, que en las primeras comunidades indígenas tuvo un fin esencialmente utilitario, aunque luego evolucionó hacia piezas de carácter decorativo, elaboradas en mayor cantidad y con técnicas que acortan el proceso de modelar la arcilla a mano. Sin embargo, las técnicas ancestrales se han conservado, de manera que hoy muchas piezas de cerámica atesoran rasgos indígenas, por ejemplo de la alfarería diaguita y mapuche. Actualmente hay varios centros cerámicos tradicionales definidos por la particularidad de sus piezas: Pomaire, Talagante, Quinchamalí y Pilén.

La cestería como expresión manual es incluso anterior a la cerámica. Los atacameños, los mapuche, los patagones y fueguinos, fabricaban diversos objetos de uso cotidiano con fibras vegetales naturales que eran entrelazadas mediante diferentes técnicas, siendo la principal la de aduja. Si bien aún se elaboran piezas con este antiguo sistema, en el presente la cestería popular se realiza mayoritariamente mediante otras técnicas, como el entramado y la trama de ajedrez. Especial atractivo tiene hoy la cestería de las localidades de Rari, Chimbarongo, Hualqui y Liucura.

En cuanto a la textilería, las técnicas ancestrales del hilado con huso manual y el uso del telar indígena de los pueblos aymara y mapuche, son costumbres que se mantienen hasta hoy. Sin embargo, tanto la textilería aymara como la textilería mapuche se vieron influenciadas por elementos foráneos producto del sincretismo ocurrido con la colonización española. Se incorporaron así nuevas materias primas, como la lana, y se utilizaron otras técnicas y otros tipos de telares. Actualmente, estos influjos son muy visibles en la zona central, en los tejidos de chamantos y mantas del atuendo del huaso chileno, a lo que suma el telar patagón del sur de Chile.

Por su parte, la talla en madera tiene una importante presencia en nuestro país, siendo en la cultura Rapa Nui la expresión artesanal predominante, a pesar de la escasez de este material en la isla. Sus piezas más comunes son las de Ariki o rey Tuu-ko ihu, y el Moai Kava Kava, cuya principal característica son sus costillas sobresalientes. En el ecosistema mapuche, en cambio, la madera es una materia prima predominante. El raulí, el roble pellín, el coigüe y la araucaria son árboles con madera de gran calidad que ha sido utilizada por esta etnia desde antaño para manufacturar sus viviendas, objetos domésticos y ceremoniales. Las técnicas del tallado se han mantenido, aunque se han producido variaciones en los antiguos diseños. Es en los alrededores la localidad de Villarrica donde existe un gran número de artesanos mapuches que se dedica a este tipo de artesanía.

Finalmente, en la orfebrería existe especial acento en la platería mapuche. Los artesanos aymaras también confeccionaban joyas de plata como aros y zarcillos que eran ocupados por sus mujeres, pero desafortunadamente este oficio desapareció en la cultura aymara, ya que no fue transmitido por los artesanos a las posteriores generaciones.