Folclore

Chile mestizo, mágico y creativo. Creencias de tradición oral, fragmentos del alma del pueblo.

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English version Folklore

Las costumbres son pura sabiduría que se transmite de generación en generación. Es el Chile profundo, por el que transitan supersticiones, historias de espíritus y fantasmas, herencia del mestizaje cultural. En el folclore del país, se preserva el alma popular para que se manifieste a través de elementos y costumbres diversos.

Artesanía que las manos sencillas elaboran con los materiales ofrecidos por la naturaleza: la plata es el principal material para la orfebrería mapuche; la lana en palillos, ruecas y telares; el cobre esmaltado; además hay artesanía en madera, conchas de mariscos y hasta de crin de caballo.

A la artesanía se unen los juegos típicos, el baile y las canciones tradicionales, así como cuentos y leyendas de transmisión oral. El imaginario del país y de su gente se conserva y recrea a lo largo y ancho de todo el territorio.

Música folclórica

Con guitarra y pandero o pandereta, arpa y acordeón, comienza la fiesta popular y campesina. Una imagen clásica del folclore local es la de una pareja bailando cueca al tiempo que un grupo hace brotar la música.

En Chile, hay tantos estilos de cueca como historias y localidades. Es una tradición que trasciende el canto campesino. En el norte, tiene sonidos de quenas y zampoñas; en la zona central, el instrumento principal es la guitarra, mientras que en el sur, lo son la trutruca mapuche o el acordeón chilote.

La música folclórica de raíz indígena está relacionada con rituales religiosos y de sanación. La música propiamente criolla o chilena, del folclore campesino y popular, tiene origen en el mestizaje cultural y se expresa en canciones con forma de tonada y cueca. La influencia española se manifiesta a través de instrumentos traídos desde Europa, como la guitarra y el acordeón.

Artesanía

Los materiales utilizados son los que entrega la naturaleza. Plata en la orfebrería mapuche; cobre esmaltado para dar forma a adornos y utensilios funcionales; lana en palillos, rueca y telares; madera, conchas de mariscos y crin del caballo.

Para las manos artesanas, un árbol es más que un árbol y el barro más que barro. Sirenas y mariposas elaboradas con crin de caballo en medio del campo son una maravilla inesperada. Cántaros de greda, figuras hechas con técnicas ancestrales, una inmensa diversidad de objetos que hablan del alma del pueblo.

La cerámica es especialmente representativa de la artesanía del país. Las primeras muestras de alfarería corresponden a vestigios precolombinos de la cultura diaguita, en el norte de Chile. En la zona central, los pueblos de Pomaire y Quinchamalí son los más nombrados por su tradición en el rubro.

Destacan las piezas utilitarias y decorativas, loza de greda, cacharros y figuras de animales, cocinas y guitarreras. Se funden el pasado indígena con la tradición campesina. Muy cerca, en la localidad de Chimbarongo, el mimbre es el material usado para elaborar múltiples objetos, desde vasijas o adornos hasta muebles para el hogar.

La cestería es una de las expresiones artesanales más representativas del pueblo mapuche. Los objetos son también utilitarios, como los coloridos canastos de coirón, una planta que se usa también para forraje de animales.

Tallados

El tallado en madera es otra expresión tradicional del pueblo mapuche. Roble, raulí y coigüe, árboles de bosques nativos, están al alcance de la mano para hacer viviendas o rucas y utensilios de uso doméstico. Fuentes, cucharones, bandejas y platos, con formas de animales o embarcaciones, nacen de la tradición artesanal de los mapuches.

A miles de kilómetros de distancia, en la isla de Pascua, el tallado identifica también a la cultura Rapa Nui, en especial con madera de toromiro, apreciada por su dureza y calidad. Además de remos y otros objetos útiles, las figuras tradicionales de moáis, estatuas de piedra de la isla, inspiran el trabajo. Por ejemplo, el moai kava kava, con las costillas salientes y el moai tangata manu, que significa hombre pájaro.

Los tejidos en lana son característicos de distintas zonas del país, legado de las culturas aymara, en el norte, y mapuche, en el sur. Elaborados con palillos, ruecas y telares, los motivos principales son el abrigo y la celebración de ritos ceremoniales. Contienen figuras o dibujos especialmente significativos, representan plantas medicinales y decorativas, animales (la serpiente, por ejemplo, de singular importancia en la cultura mapuche), unión de las comunidades y símbolos del cosmos, del cielo, de la vida extraterrenal. En la zona central del país, son típicas las mantas de Doñihue y el chamanto. En el sur, se usa masivamente el tradicional gorro de lana chilota.

Orfebrería mapuche

La actividad minera del país ha dado vida también a la orfebrería y artesanía en metales. Los mapuches utilizan la plata para elaborar accesorios de su indumentaria: el trarilonco, que se usa alrededor de la cabeza, y la trapelacucha, que se prende en el pecho, son piezas que suelen representar al cóndor, ave sagrada en la cultura de la gente de la tierra.

Para las mujeres de este pueblo, las joyas de plata tienen un sentido religioso y las protegen de los malos espíritus. El cobre, principal producto de exportación de Chile, es utilizado para hacer cuadros repujados, móviles y colgantes con el mineral esmaltado, platos, ollas, teteras y otros objetos utilitarios.

El lapislázuli, piedra semipreciosa que tiene el color del cielo, se extrae de yacimientos en la cordillera de Ovalle, en el norte del país, y con ella se hacen artesanalmente figuras que impresionan de modo singular a visitantes y turistas.

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