Normas ambientales y prevención

La Conama coordina a los organismos que regulan y fiscalizan las acciones relacionadas con el medio ambiente.

pinguinosturismochile

Entre las funciones de la Comisión Nacional de Medio Ambiente (Conama) está la administración del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental, SEIA, proceso que permite dimensionar los efectos del diseño, ejecución, seguimiento y fiscalización de proyectos o actividades que se realizan en el país.

La Conama elabora también normas ambientales y planes de prevención y descontaminación, coordina a los organismos vinculados con el apoyo internacional a proyectos ambientales, financia proyectos o actividades destinados a la protección o reparación del medio ambiente, y promueve la educación ambiental de la ciudadanía.

En 2005, la Comisión Nacional trazó una ruta de navegación para implementar la Estrategia Nacional de Biodiversidad, de modo de reflejar las prioridades y expectativas del conjunto de la sociedad y avanzar en su conservación y uso sustentable.

La decisión del Congreso Nacional de transformar a la Conama en un Ministerio, fortalecerá la institucionalidad del sector y facilitará la creación de organismos autónomos de fiscalización ambiental y administración del Sistema de Evaluación de Impacto Ambiental.

De carácter estratégico ha sido la promulgación en 2008 de la normativa para la recuperación del bosque nativo y el fomento forestal. El país se ubica de esta manera a la vanguardia en Latinoamérica para el desarrollo sustentable de los recursos arbóreos originarios. La normativa crea las condiciones para conservar 500 mil hectáreas (1,2 millones de acres) sólo en terrenos privados.

La ley también considera fondos destinados a la investigación científica e incentivos que bonifiquen las actividades que permitan la regeneración, recuperación o protección de bosque de preservación; asimismo acciones silvícolas dirigidas a productos no madereros y otras destinadas a manejar y recuperar las especies.

En acción frente al cambio climático

Huésped de la Presidenta Michelle Bachelet a fines del 2007, el secretario general de Naciones Unidas realizó desde Chile uno de sus más enérgicos llamados a luchar contra el calentamiento global. Al refrendar el compromiso nacional con el medio ambiente, Ban Ki-moon se impuso en la base antártica Eduardo Frei Montalva de los efectos que el cambio climático ha causado en el Polo Sur.

Un año más tarde, el Estado chileno presentó un plan de acción nacional proyectado hasta 2012, para enfrentar los impactos del flagelo y mitigar las emisiones de gases del efecto invernadero. El programa incluye además la creación y fomento de capacidades que contribuyan en la solución del problema.

Se trata de estimular la formación de consorcios para la investigación aplicada en biocombustibles de segunda generación, con recursos por 12 millones de dólares; promover la inversión en energías renovables y eficiencia energética, con un fondo de garantía estatal de 400 millones de dólares, y dar impulso por ley a la instalación de sistemas solares térmicos de agua caliente sanitaria en viviendas nuevas, a través de una franquicia tributaria.

En 2006, actores estatales y privados coordinados por el Ministerio de Economía dieron vida a la Estrategia Nacional de Cambio Climático, la que lideró junto a la Comisión Nacional de Energía (CNE) una amplia campaña de difusión pública. La campaña promovió hábitos más eficientes entre los ciudadanos, y de este modo diminuyó el consumo eléctrico en la zona centro-sur del país en un 4,2% entre marzo y junio de 2008.

Esta entrada también está disponible en Inglés