5 lugares para viajar y conocer la historia de los trenes de Chile

Un medio de transporte que no solo nos transporta de un lugar a otro, sino que también nos invitan a recorrer nuestros paisajes a través de recuerdos y memorias.

Museo ferroviario de Santiago

De todos los medios de transporte, los trenes de Chile son quizás los que evocan más memorias y nostalgia entre los chilenos. Desde mediados del siglo XIX, este fue el escenario de sueños de miles de compatriotas que utilizaron el antiguos ferrocarriles para recorrer el país, ya sea para trabajar en las mineras del norte o para viajar en vacaciones.

Los trenes de Chile fueron fundamentales para el proceso de industrialización, pero su fomento del turismo es invaluable. En Chile hay diversas instancias en que se rescata su valor patrimonial, ya sea para hacer recorridos o como parte de exhibiciones. Si lo tuyo son los trenes, te invitamos a rememorar viejos recuerdos o vivir nuevas experiencias con una serie de recorridos y museos que rescatan el patrimonio ferroviario nacional en distintos destinos de Chile.

Ya sea para viajar por el día o para conocer locomotoras que funcionaron en nuestro país en el pasado, ¡aquí tienes varias opciones para conocer los trenes de Chile! No te pierdas la oportunidad de conocer verdaderas joyas de nuestro patrimonio ferroviario.

Ramal Talca-Constitución

El ramal Talca-Constitución es uno de los últimos trenes chilenos que ha sobrevivido a la modernidad. Desde 1892, esta vía férrea secundaria de 88 kilómetros fue la encargada de conectar a los chilenos de las localidades que bordean la ribera norte de la Región del Maule. Gracias al esfuerzo de un grupo de amantes de los ferrocarriles, hoy el tren está más vivo que nunca y forma parte del programa bienal World Monuments Watch 2018. Sólo los residentes de las localidades que recorren la ruta tienen cupos asegurados. Otros pasajeros pueden viajar dependiendo de la disponibilidad. El ramal es, sin duda, una gran oportunidad para conocer lo más profundo del campo maulino.

Museo de Ferrocarriles de Carahue

Al ingresar a la ciudad de Carahue, lo primero que llama la atención es una serie de locomotoras antiguas que adornan la Avenida Alessandri. Esto es sólo la antesala de uno de los principales atractivos de la ciudad: un museo de trenes. En Carahue son considerados parte importante de su patrimonio debido a su utilización como medio de transporte en los aserraderos a fines del siglo XIX y principios del XX. Aquí puedes subir a los vagones especialmente acondicionados como cafetería, mini cine y tienda de artesanías locales.

Si quieres que alguien te cuente la historia desde el punto de sus habitantes, Olegario Baeza es la persona indicada. Guía independiente, a sus 78 años es un enamorado de los trenes, una enciclopedia humana de la historia ferroviaria local. Puedes encontrarlo entre los vagones del museo, contándole a los visitantes sobre la importancia del tren para la región.

Los trenes de Carahue son un buen ejemplo de cómo la historia ferroviaria, ayer utilizada para trabajar, hoy atrae a cientos de turistas en torno a una exhibición enclavada en plena Araucanía, la cual está abierta al público en la ruta S-40, camino a Puerto Saavedra, al lado del puente Eduardo Frei Montalva.

Museo Ferroviario de Santiago

Al interior del Parque Quinta Normal de Santiago encontrarás la colección más completa de trenes de Chile y Latinoamérica, creado en 1984 por iniciativa de Ferrocarriles del Estado y la Municipalidad de Santiago. La muestra está abierta al público y se compone de quince locomotoras y cuatro coches, entre los que figuran trenes usados para ir de vacaciones como para transportar trabajadores.

Si tienes la oportunidad de visitarlo, considérate un afortunado, ya que cada pieza forma una parte importante del patrimonio ferroviario nacional. Y si aún no lo conoces, ya tiene un buen panorama para el fin de semana.

Tren del Recuerdo Santiago – San Antonio

El Tren del Recuerdo evoca el viaje que, desde principios del siglo XX, unió la ciudad de Santiago con San Antonio.

Campo chileno, Cordillera de la Costa y el borde costero son algunos de los maravillosos paisajes que recorre este viaje de 117 kilómetros, pasando por localidades como Malloco y Talagante, hasta llegar a San Antonio. Los coches tienen casi un siglo y tienen capacidad para 400 pasajeros.

La idea del viaje es hacerlo lo más parecido a antaño, cuando los santiaguinos iban de vacaciones a la costa en los vagones. El trayecto tiene una duración de 3 horas y media de ida y promete ser una experiencia única para sus visitantes.

Tren El Valdiviano

Un viaje de cinco horas es el que propone este trayecto que recoge la historia, la identidad y el desarrollo de la comuna de Los Lagos en la Región de Los Ríos, una experiencia en la que el tiempo pareciera retroceder a los tiempos en que el tren jugaba un papel fundamental para el intercambio comercial entre pueblos y ciudades.

El Valdiviano recorre la ruta Antilhue-Valdivia, con paradas en Pishuinco, Huellelhue y Antilhue, donde los pasajeros pueden probar la gastronomía típica local, complementando la experiencia con el imponente paisaje del río Calle Calle.

Fuente: www.chileestuyo.cl