Aves endémicas de Chile

Pequeñas, grandes, silenciosas, bulliciosas, grises o verdes, Chile cuenta con una gran variedad de aves endémicas que solo pueden ser apreciadas a lo largo del territorio nacional.

Island Conservation | Flickr
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English version Endemic birds from Chile

Nuestro territorio destaca por extenderse por más de 4.000 kilómetros de norte a sur, lo cual no solo lo convierte en el país más largo del mundo, sino que también permite la existencia de una gran diversidad de ecosistemas, cada uno con su flora y fauna particular. Debido a la gran cantidad de bosques y árboles que se encuentran en nuestro país, no es de extrañar que diversos tipos de aves hayan decidido hacer de Chile su hogar, con un poco menos de 2% de estas de carácter endémico.

En el extremo norte, específicamente en los valles de Azapa y Quitor, es posible encontrar al ave más pequeña que habita el territorio nacional; el colibrí de Arica. Este pequeño animal no pesa más de 3 gramos y es conocido porque su macho destaca por poseer un plumaje violeta metálico alrededor del cuello. Esta especie se alimenta principalmente del néctar obtenido de flores y de pequeños arácnidos e insectos.

Desde el extremo norte del país hasta la ciudad de Valdivia y por las zonas costeras rocosas, es posible encontrar al churrete costero; ave de color oscuro con pequeños detalles de color blanco que se alimenta mayoritariamente de pequeños moluscos y crustáceos, encontrados entre las algas y arena de las playas.

A pesar de ser considerada dentro del norte del país, la Región de Atacama es una zona donde diversas aves endémicas hacen sus nidos. Una de ellas es el colibrí de Atacama, ave de 12 centímetros y de suaves colores que habita los sectores de Caldera, alrededores del río Copiapó y caleta Barquito. Dentro del mismo sector podemos encontrar también a la chiricoca; un ave que no supera los 17 centímetros y que habita en laderas de cerros poco habitados; sus plumas son de colores café y amarillo palido. La chiricoca suele habitar los mismos lugares que otra ave endémica; el tapaculo, pero este último suele ser de mayor tamaño y, a pesar de ser de tonos cafés, sus plumas son más claras, rojizas y con un pecho de color blanco.

Otra especie que se encuentra a partir de esta región, pero que llega hasta el sector de Llanquihue es la perdiz chilena y que, a diferencia de otras aves, nidifica en los suelos y es el macho el que se encarga de incubar y cuidar a los polluelos. Actualmente es un ave que se encuentra bajo protección debido al incremento de su caza durante las décadas pasadas.

La turca, es un ave que puede ser encontrada desde la Región de Coquimbo hasta la del Bío Bío. Se alimenta principalmente de insectos, gusanos, frutas berries y bayas, las cuales encuentra escarbando en la tierra con sus patas. Pero, sin lugar a dudas, lo que más caracteriza a esta ave es que pasa la mayor parte de su tiempo en el suelo y raramente vuela, prefiriendo caminar y hasta correr para desplazarse.

El colorido loro tricahue, puede ser encontrado en la zona centro-sur del país, con más del 80% de la población ubicado entre la Región de O’higgins y la del Maule. Es imposible para estos loros pasar desapercibidos, con un color verde oliva y detalles de colores amarillos, anaranjados, azules, y grises, estas aves adornan los árboles y cielos de nuestro país. Cabe destacar que estas aves tienen a formar relaciones monógamas dentro de su especie, y es deber de ambos padres cuidar de los polluelos.

Otro loro endémico de nuestro país es el choroy que, a diferencia del anterior, tiene un pelaje casi en su totalidad de color verde, con pequeños detalles en otros colores. A diferencia de otras aves, tanto los machos como hembras de esta especie son prácticamente iguales. En general esta ave se destaca por ser altamente ruidosa, y poseer un carácter sociable y amigable. Pueden ser encontradas desde la Región de Valparaíso hasta el Archipiélago de Chiloé.

Pero si hablamos de especies endémicas en nuestro país es necesario mencionar aquellas aves que solo se encuentran en el Archipiélago de Juan Fernández, zona que se destaca por poseer un ecosistema único en el mundo. Dentro de las que más destacan de la región está el colibrí de Juan Fernández; cuyo macho es de un color rojizo oscuro, mientras que la hembra posee plumas de un color verde brillante, diferencia que hizo creer a los naturistas que se trataban de dos especies diferentes.

Otra ave es el cachudito de Juan Fernández, el cual suele habitar los bosques de la Isla Robinson Crusoe, no supera los 14 centímetros y su apariencia está compuesta por los colores negros, blancos y mayoritariamente grises. Para finalizar, en la Isla Alejandro Selkirk podemos encontrar el rayadito de Más Afuera, cuyo hábitat natural no supera los 11 kilómetros cuadrados. Esta ave de color gris y amarillenta llama la atención de aquellos afortunados que la ven por su cola de aspecto puntiagudo y de colores café y negro.

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