Capitán Pastene: la pequeña Italia del sur de Chile

Ubicada en medio de los bosques de la cordillera de Nahuelbuta en la Región de la Araucanía, este pueblo de inmigrantes italianos se ha convertido con el tiempo en un destino turístico emergente que sin duda vale la pena conocer.

Su gastronomía, que se ha convertido en el último tiempo en un verdadero motor de desarrollo para la localidad, encanta a todos quienes visitan el lugar gracias a su inigualable combinación de sabores
Su gastronomía, que se ha convertido en el último tiempo en un verdadero motor de desarrollo para la localidad, encanta a todos quienes visitan el lugar gracias a su inigualable combinación de sabores.

54Cuenta la historia que 500 kilómetros al sur de Santiago, en la comuna de Lumaco, cerca de 23 familias italianas llegaron montadas en carretas tiradas por bueyes desde la nortina región de Emilia Romagna. A pesar de que las tierras no eran aptas para la agricultura y el clima era lluvioso, los colonos lograron formar su propio pueblo en 1907. Se fundaba la Colonia Nueva Italia, hoy conocida como Capitán Pastene.

Un siglo más tarde, esta zona- llamada así en honor a  un almirante genovés que exploró el sur de Chile- encanta por su hermoso paisaje e innegable mezcla de culturas, fruto de la convivencia entre chilenos, italianos y mapuches, lo que se ve retratado en los nombres de los amplios caminos de tierra que cruzan la ciudad con nombres como Dante, Garbaldi, Lautaro. Caupolicán y Pedro Montt.

Pasta, jamones y merkén

Las calles y arquitectura predominantes de la zona no son las únicas muestras de esta interculturalidad. Su gastronomía, que se ha convertido en un verdadero motor de desarrollo para la localidad, encanta a todos quienes visitan el lugar gracias a su inigualable combinación de sabores europeos y americanos.

La trattoria Pastas Covili muy bien lo sabe y hace años adaptó la gastronomía tradicional italiana con sabores propios de la Araucanía, como el merkén, la avellana y el piñón. ¿El resultado? Panzotti con ciruelas, avellanas y piñones; raviolis rellenos con salmón ahumado y una atrevida receta ideal para los amantes del dulce: raviolón de chocolate en masa de merkén y salsa de avellanas. ¿Su dirección? Pedro Montt 928.

Otra opción es el restaurante L’Emiliano, un local de ambiente familiar atendido por sus propios dueños, la familia Flores Fulgeri, que ofrece no sólo pastas, sino también carnes y deliciosos postres. Se encuentra en Pedro Montt 755.

Pero la ruta de los sabores en esta colonia italiana no termina ahí. En la calle Dante está otra de sus exquisiteces típicas: las fábricas de jamón prosciutto, empresas grandes que han tenido que pasar por un largo trayecto para llegar a ser lo que hoy son.

El prosciutto de Capitán Pastene cuenta hoy con Denominación de Origen, pues la combinación entre la receta italiana traída por los colonos italianos a comienzos del siglo XX y las características naturales del sur de Chile y gastronómicas del pueblo mapuche, hacen de este producto uno único en su tipo. Imperdible.

Montecorone, uno de los emporios conocidos por hacer el mejor prosciutto de la localidad, ofrece a los amantes de las cecinas productos con identidad local con recetas únicas, como el prosciutto dulce, ahumado con leña de árboles frutales y otro con merkén. Se ubica en la esquina de Pedro Montt con Coccibuasso.

¿Cómo llegar a esta verdadera joya del sur de Chile? Por vía terrestre desde la capital, Santiago, se debe seguir la Ruta 5 Sur y a la altura de Los Ángeles tomar el camino que lleva a Negrete, Renaico, Angol, Los Sauces y Lumaco, donde está el acceso principal del pueblo.

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