Carretera Austral, camino de la aventura

1.240 kilómetros de lagos y bosques, pequeños pueblos, volcanes activos y mucha naturaleza es lo que ofrece este camino que no deja a nadie indiferente

Bas Wallet
Bas Wallet

Cruzar toda la geografía la Carretera Austral de norte a sur se ha transformado en una de las metas de los aventureros y turistas que recorren una ruta de poblados aislados y grandes bellezas naturales. Desde mochileros hasta ciclistas, incluyendo caravanas de vehículos provenientes de otros países, recorren los principales puntos de las dos regiones de la carretera: Los Lagos y Aysén. Lo que todos encuentran es una enorme aventura en medio de la naturaleza viva.

La Carretera Austral es un camino de más de mil kilómetros que pasa por Parques Nacionales, parques privados, zonas casi vírgenes y poblados que van desde ciudades como Coyhaique a pequeñas localidades como Villa O’Higgins, la que alcanza apenas los 500 habitantes y que marca el fin del recorrido. Por otro lado, la carretera en sí misma es infinitamente diversa, con caminos por lo general de ripio, pocas veces pavimentados, y que deben ser complementados con viajes en transbordador para superar las dificultades que presenta la compleja geografía de la Patagonia.

El recorrido comienza en Puerto Montt y a tan solo 100 kilómetros de la ciudad ya es posible encontrar paisajes imponentes. En Parque Nacional Hornopirén, es uno de los menos conocidos de la zona, pese a su más de 48 mil hectáreas. Destacan en el Parque los bosques de alerces, el lago Pinto Concha y el volcán Yates, de 2.187 metros de altura. A 15 kilómetros de distancia se ubica el pueblo que lleva el mismo nombre y las termas de Llancahue.

Siguiendo al, y luego de un viaje en transbordador desde Hornopirén, llegamos al sector sur del parque Pumalín. El parque es un recinto privado convertido en Santuario de la Naturaleza y comprende más de 300.000 hectáreas de naturaleza sin intervención humana (razón por la cual no es posible ingresar al parque por el sector norte y solo por la zona de Caleta Gonzalo). Pumalín cuenta con senderos a través de las montañas, fiordos y ventisqueros, permitiendo la experiencia única de caminar entre bosques milenarios.

Un poco más al sur de Caleta Gonzalo se encuentra la ciudad de Chaitén. La ciudad es un punto importante en el recorrido pues hasta aquí llegan transbordadores de la vecina isla de Chiloé, por lo que algunos aventureros prefieren comenzar por aquí. Es también un punto clave para el abastecimiento de quienes continúan hacia el sur.

Hacia la cordillera se encuentra el poblado de Futaleufú, que obtiene su nombre por el río que pasa por la zona. Conocido internacionalmente por sus corrientes, el río Futaleufú posee uno de los mejores descensos de aguas blancas para balsas y kayaks, lo que ha provocado un potente desarrollo turístico. Junto con el rafting, destaca la sencillez del pueblo, con bellas casas de estilo chilote e infraestructura turística. En las cercanías hay que visitar el lago y río Espolón, junto a la Reserva Nacional Futaleufú.

A medio camino entre Futaleufú y Coyhaique aparece la famosa cuesta Queulat. Largo y sinuoso ascenso, tiene una inmejorable recompensa: la panorámica sobre montañas y glaciares del Parque Nacional del mismo nombre. El parque es una zona protegida de 154.093 hectáreas con una serie de senderos, entre los cuales destaca el que lleva a un mirador sobre el famoso ventisquero colgante. Sin duda vale la pena una visita.

 

A 420 kilómetros al sur de Futaleufú se encuentra la ciudad de Coyhaique, el principal núcleo urbano y capital de la región de Aysén. La ciudad es un buen lugar para recargar energías luego de los muchos kilómetros recorridos y para descubrir sobre la cultura y tradiciones de la zona.

Al sur de Coyhaique se encuentra el lago General Carrera, la mayor cuenca lacustre de Chile, con 136 mil hectáreas de superficie y 224 mil considerando su binacionalidad, ya que las aguas son compartidas con Argentina. Famoso por el color de sus aguas y por ser el hogar de las capillas de mármol. En la ribera del lago es posible encontrar diversos poblados como Chile Chico, Puerto Ibáñez y Puerto Tranquilo, y en las cercanías también se encuentra el Campo de Hielo Norte. En esta parte del recorrido es posible realizar un gran número de actividades, como recorrer las capillas de mármol, caminar por glaciares o navegar entre hielos eternos.

Con una población de tres mil habitantes, la ciudad de Cochrane se encuentra en el valle del río del mismo nombre, rodeada por los valles de los ríos Baker y Tranquilo. Ofrece un gran refugio para animales como el huemul y el cóndor en la reserva nacional Tamango, ubicada a 9 kilómetros al norte Cochrane. Es centro de actividades como kayaking en el Baker, encuentros costumbristas, circuitos de trekking y competencias de acordeonistas.

 

Desde el lago General Carrera nace el río Baker. Famoso por sus aguas turquesa y por ser el río más caudaloso de Chile, acompañará el camino de quienes se aventuren más al sur, hasta desembocar en Caleta Tortel. El poblado de poco más de 500 habitantes es famoso por sus incontables pasarelas de ciprés. Estos puentes fueron construidos para hacerle frente a la compleja geografía de la costa del sur de la región de Aysén y se han transformado en una atracción turística por sí mismas.

Villa O’Higgins es el último pueblo de la Carretera Austral. Fronterizo con Argentina, cuenta con 500 habitantes y es llamada la capital de Campos de Hielo Sur. Fundada en 1966, actualmente es habitada por colonos que han hecho de este lugar un entorno ideal para los amantes del trekking y la aventura. Se sitúa en la desembocadura del río Mayer en el lago O’Higgins, y es vecino de diversas reservas nacionales. La naturaleza es prístina, con posibilidades de observar numerosa fauna nativa.

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