Chilenos crean compuesto que identifica y ataca células cancerosas

El que hoy es un “kit de diagnóstico rápido” podría dar origen a un revolucionario fármaco o terapia contra el mal.

Un compuesto capaz de detectar y atacar de forma específica células cancerosas desarrollaron científicos chilenos de la Universidad Andrés Bello y el Núcleo Milenio de Ingeniería Molecular y Química Supranuclear.

Se trata de un ensamblaje de moléculas de sales de renio, un metal pesado cuya presencia en la naturaleza es muy inusual y se obtiene como un subproducto del procesamiento de otros minerales, como el molibdeno.

La nueva sustancia emite una fluorescencia roja y presenta un inusualmente alto nivel de selectividad, es decir, se dirige preferentemente a las células tumorales y no a las sanas, según detalló Rodrigo Ramírez-Tagle, coautor del estudio junto a Ramiro Arratia.

El trabajo de los académicos del Departamento de Ciencias Químicas de la casa de estudios fue desarrollado con el apoyo financiero del estatal Fondo Nacional de Desarrollo Científico y Tecnológico (Fondecyt) e Iniciativa Científica Milenio y será publicado próximamente por la Royal Society of Chemistry de Inglaterra en la revista New Journal of Chemistry,.

Trabajo de larga data

La idea surgió en 1999, cuando Arratia estudiaba la utilidad del renio en la fabricación de celdas para la producción de energía solar y su capacidad de emitir fluorescencia roja le llamó la atención por su posible aplicación como método de detección de células de cáncer.

Para esto, consiguió que la Universidad de Arizona aportara con la síntesis de la sales de renio que permitió generar el compuesto molecular, el cual posteriormente fue testeada en Chile en tres tipos de células humanas: sanas, de cáncer de piel y de cáncer hepático.

Los resultados fueron sorprendentes: el compuesto presentó actividad antitumoral, pero además una alta selectividad frente a las células tumorales. Esto significa que el compuesto que es capaz de discernir y actuar más sobre aquellos tipos celulares más tumorales.
“En una concentración determinada le hace más daño en 90% a la célula tumoral que a la célula normal, aproximadamente”, explicó Ramírez-Tagle.

El investigador relató que la mayoría de los compuestos que se usan en quimioterapia no ofrecen tan alta selectividad y atacan tanto a células cancerosas como sanas, lo cual explica por qué resulta tan dañado el organismo de los pacientes que se someten a este tipo de tratamientos.

En la actualidad, los científicos no tienen claridad acerca del mecanismo mediante el cual el renio actúa contra las células tumorales, aunque una de las hipótesis que manejan es que el compuesto interactúa con el ADN de las células tumorales.

Precisamente, para ahondar en este aspecto, el grupo chileno está estableciendo contactos con colegas de Suiza. Otro de los pasos a seguir es la realización de ensayos de biocompatibilidad, en los cuales se estudiará la seguridad de los componentes en modelos animales.

Nuevas oportunidades para Chile

Aunque el compuesto de sales de renio desarrollado en la Universidad Andrés Bello tiene propiedades tanto de diagnóstico como de tratamiento, Ramiro Arratia explica que “más que como una droga, en el equipo lo vemos como un kit de diagnóstico rápido”, aunque a largo plazo pretenden desarrollar un fármaco o terapia contra el cáncer.

Actualmente, el diagnóstico de cáncer se basa en el estudio de la morfología de las células obtenidas mediante una biopsia. Se trata de un procedimiento cuya precisión que depende de la experticia del patólogo que lo realiza y que, además, puede demorar hasta seis meses en el servicio público de salud debido a la alta demanda, espera que en estos casos puede ser fatal.

El compuesto de sales de renio permite detectar en 48 horas a las células cancerosas, por lo que los investigadores creen que con este material se podría crear un kit de prescripción que permita hacer un diagnóstico preliminar que permita filtrar a los casos realmente importantes y descongestionar el trabajo de los patólogos. “Así, las personas que esperan seis meses, podrían tener un diagnóstico en una semana e iniciar a tiempo su tratamiento”, destacó Ramírez-Tagle.

Por otro lado, el desarrollo de esta aplicación de nanomedicina podría abrir una nueva puerta de negocios para el país. Según un informe elaborado en 2011 por el US Geological Survey (USGS), en 2010 Chile produjo 25 mil kilos de renio, concentrando el 52% de la producción mundial de este mineral. Además, abastece el 93% de la demanda interna de Estados Unidos por el metal y cuenta con el 52% de las reservas mundiales de este mineral.